Mario Miceli: “Que uno esté dentro de un espacio no significa que todo termine ahí”

Picante, directo y constructivo el referente social analizó la coyuntura local y explicó los pedidos de la organización para integrar las mesas de debate de la comuna.
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Mario Miceli, referente de CTA Regional y el MTL.

El secretario de la Cen­tral de Trabajadores de la Argentina (CTA) Regional y referente del Movi­miento Territorial de Liberación (MTL), Mario Miceli, manifestó sus acuerdos y diferencias con el Gobierno municipal en el marco de la crisis por el coronavirus. El MTL es parte del Frente de Todos pero el líder no vaciló al momen­to de opinar sobre la realidad ca­ñuelense. 

–Marcelo Romero: ¿Cómo ves la administración de la pan­demia por parte del municipio? 

–Mario Miceli: A veces entra­mos en algunos debates. A nivel nacional está el Comité de Crisis que Presidente hace a los infectó­logos, se generan otros ámbitos donde aparecen actores como las organizaciones sociales que tie­nen un trabajo de relieve, dado que el Estado no puede llegar a todos los rincones de los barrios. Eso no se dio en Cañuelas y ahí entramos en el debate donde la cuestión no sólo tiene que pasar por lo técnico. 

–MR: ¿Pedís una mayor apertura? 

–MM: Es una situación históri­ca, tendríamos que tener lugares donde la mayoría de los sectores tengan un lugar de encuentro, de reflexión y de salidas en común. Hubo reticencia a juntar a otros espacios que no sean solamente institucionales, esa es la mayor crítica. Creo que tenemos que formar un Comité de Crisis no sólo por la pandemia, sino porque estamos en crisis económica y sa­nitaria; vamos a tener problemas educativos y en la salida a la cua­rentena tienen que estar las orga­nizaciones políticas, sindicales y sociales. 

–MR: También pidieron un lugar en el Comité Económico Productivo, todavía no se dio y el tiempo avanza, ¿queda tiem­po? 

–MM: A los actores de la eco­nomía social nos dejaron afuera, también a las empresas recupera­das y a los microemprendimien­tos; pero estamos a tiempo y con la necesidad de hacerlo. Hay em­presas que capaz van a quedar en el camino y hay comercios que han cerrado. Tuvimos el cierre durante la pandemia de Macri y ahora con esto otro golpe mortal para los sectores comerciales más chicos que producen más del 85 por ciento de la mano de obra. El Estado ayuda pero no alcanza y lo creemos necesario para salir co­lectivamente. 

–MR: ¿Qué podrían aportar desde los movimientos sociales en estos espacios? 

–MM: Desde el 2001 nos pu­simos al frente de la demanda barrial y de las necesidades más urgentes. En los barrios tenemos gente que vive día a día y con esto se vio muy perjudicada. Podemos aportar un mapa real de lo que significa, que lo venimos denun­ciando hace años, el trabajo en negro en la Argentina y por eso más de nueve millones de argen­tinos cobraron el IFE. 

–MR: La oposición y muchos vecinos ven una falencia en los controles de accesos a Cañue­las, ¿qué opinás? 

–MM: Que tenemos mano muy dura o muy blanda. Todos los días desde que empezó la cuarentena recorro el Conurbano y la verdad que en los accesos no hay tanto control en Cañuelas, salvo en lo que es la ciudad. En las localidades no se ve ese control y a veces hay discriminación de vecinos y veci­nas que vienen de Máximo Paz o Ruta 3 por el cajero. Hay que tener balance y flexibilidad, vi cómo a vecinos no los dejan entrar al cen­tro y es un error. Ahí ponemos la crítica y no podemos ponerla arri­ba de una mesa como un aporte. Tenemos charlas con Arrieta o la señora intendenta, pero las cosas hay que ponerlas en lugares insti­tucionales. El laburo colectivo es fundamental en esta etapa. Institu­ciones también son las sociedades de fomento, las organizaciones de los barrios y son todo eso que a veces nos van a golpear la puerta cuando hay una elección y des­pués nos olvidamos… 

–MR: En algún momento también criticaste la distribu­ción de alimentos. 

–MM: La demanda en Cañue­las ha sido importante y tan gran­de como en lo nacional, pedimos que se triplique la ayuda. Fue mucha ayuda para comedores de escuelas que me parece bien pero hay franjas que quedan afuera. Tuvimos diferencias porque a veces la burocracia no entiende del sentido común, hay mucha gente que antes no pedía nada y se vio obligada a pedir una ayuda al Estado, hay que tener todas las capacidades para entender. Puede venir una persona con auto a pe­dir mercadería y dicen “no se la doy porque tiene auto”; hay que entender que estamos en una si­tuación particular. Se generaron tensiones, después se fue orde­nando pero no está todo saldado. Es necesario que las organizacio­nes sociales discutan dónde van los recursos. 

–MR: Con la reducción del horario comercial ¿tampoco es­tuviste de acuerdo? 

–MM: El achicamiento de ho­rarios de la apertura y cierre de comercios creo que no facilita el distanciamiento social por lo cual creemos que hay que volver al horario extendido. Lo mismo sucede con el transporte que achi­caron la frecuencia y eso hace que no se pueda sostener el distancia­miento. Si hay recursos tienen que ir al transporte para que haya más frecuencia. 

–MR: ¿Cómo ves el refuerzo del sistema sanitario? 

–MM: Veníamos de tener ce­rrado un hospital que se va a con­vertir en uno de los más importan­tes de la región y del país como lo es el ‘SAMIC Néstor Kirchner’, que se ponga en marcha ese lugar tan emblemático y que se pon­gan recursos me parece funda­mental. Se reforzó el Marzetti y posiblemente necesitemos algún despliegue mayor combinado con promotores de salud y con otros sectores que tengan más llegada a los barrios para evitar un traslado. 

–MR: ¿Creés que el munici­pio tenga recursos para hacer algo así? 

–MM: Yo creo que sí, total­mente. Para eso hace falta que en esa mesa no solamente se discu­tan cuestiones técnicas, a veces miradas desde un escritorio, que después chocan con la realidad de los barrios. Vuelvo a insistir es fundamental que los sectores que actúan en el territorio sean parte de los lugares de debate. 

–MR: Siempre viene el recla­mo después, ¿por qué no se los incluye antes y se salda la dis­cusión? 

–MM: Creo que tiene que ver con un enfoque de construcción. Parece como que tenemos que delegar todo en los funcionarios y los concejales o en alguna ins­titución “representativa” y para nosotros en este momento es al contrario; es cuando más tenemos que abrir la cabeza, tener mayor capacidad de análisis y comple­mentar el debate. Que uno esté dentro de un espacio no signifi­ca que todo termine ahí, para ser parte uno necesita sentirse parte y nosotros queremos participación en toda la política de la ciudad. Se han hecho cosas muy buenas como el Programa de Integración Barrial y ver a compañeros en la calle, esas son las cosas que nece­sitamos pero se puede lograr una mayor coordinación. 

–MR: ¿Cómo caen interna­mente del espacio tus comenta­rios? 

–MM: Parte de la dirigencia y la militancia los entienden, otros no. Estamos en un lugar no para ser obsecuentes de nadie sino para aportar. Lo que creemos que está bien lo vamos a seguir bancando pero tenemos la suficiente auto­nomía y fuerza construida, con una historia de 25 años. A pesar de no tener un centro industrial tan grande somos una de las cen­trales más importante de la pro­vincia de Buenos Aires. Tienen que entender que deben tenernos en cuenta y que hacemos críticas constructivas. Cuando decimos cosas las decimos convencidos de que hay que decirlas y eso lo saben tanto nuestros aliados y re­ferentes que son Gustavo Arrieta y Marisa Fassi. Cuando decimos algo es porque seguramente ya se lo hemos planteado en privado, pero tampoco tenemos miedo de decirlo en público porque es lo que pensamos. 

–MR: Cambiando totalmente de tema, ¿cómo viviste la trage­dia de Alex Campo y cómo in­terviniste? 

–MM: Sin duda nos conmo­cionó, algo totalmente trágico, injusto, doloroso. Como organi­zación y en lo personal vivimos momentos duros pero este asesi­nato realmente nos estremeció. Fui testigo oficial de las pericias y no se podía creer lo que vivi­mos, ese campo pelado con un pibe tirado, muerto. Después del dolor rápidamente salimos a pedir justicia y por eso pusimos nuestra organización de la cual Alex era parte. Un pibe con mucho futuro truncado injustamente, estuvimos a disposición de la familia y con nuestros contactos nacionales como la Liga Argentina por los Derechos Humanos se dio la po­sibilidad de que intervengan. La llegada de Rusconi puso contenta a la familia y a todos, está traba­jando mucho en el caso y espero que lo más rápido posible logre­mos el mayor castigo. 

–MR: ¿Cómo viste el apoyo a la familia de Alex? 

–MM: Realmente estoy muy agradecido con la adhesión que tuvimos de todos. Lo que me sorprendió fue que en Cañuelas no haya ningún organismo que defienda a los pibes. Incluso una abogada que es miembro de la mesa de violencia juvenil que­ría ser abogada del asesino de Alex, no vimos un comunicado de la secretaría de Derechos Hu­manos ni de esa mesa. No vimos ninguna expresión institucional pidiendo justicia por el asesinato de Alex.


Marcelo Romero - [email protected]