Proyecto de semillas para que alumnos y vecinos produzcan su huerta orgánica

Localidades 13 de abril de 2020 Por El Ciudadano cañuelense
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1 / 2 - Semillas para donar.

La iniciativa surgió entre ‘El Vivero de Uribelarrea’ y la primaria de la localidad para fomentar la actividad familiar en tiempos de cuarentena hogareña. Los talleres de capacitación se realizan por Instagram los miércoles y sábados.
El aislamiento obligatorio causó problemáticas en el entramado social de la comunidad como la suspensión de proyectos comunitarios y el abastecimiento familiar de verduras, por ello el emprendedor agroecológico, Juan Pablo Truglia y autoridades del colegio primario Nº4 ‘José de San Martín’ retomaron el programa de la elaboración de huertas pero con una modalidad hogareña.
El acuerdo entre el vivero y los docentes consistió en repartir entre los chicos de la institución semillas de diferentes verduras para que puedan desarrollar cultivos orgánicos en sus casas con el acompañamiento de sus familias y así promover la actividad física y recreativa.
El encargado de ‘El Vivero de Uribelarrea’, Juan Pablo Truglia, recapituló “el año pasado comenzamos el proyecto de huerta con la primaria y la secundaria. Planteamos en un espacio verde la institución de una huerta para cada modalidad. Este año pensábamos retomarlo, pero con la suspensión de las clases no se pudo”.
A pesar de las dificultades el productor y los maestros modificaron la iniciativa y así surgió la idea de incentivar el cultivo en cada hogar. “La idea es que la gente en la casa pueda cultivar alimentos a los que capaz no está teniendo acceso y de paso favorecer positivamente en su economía. Además el impacto que va a tener en los chicos que están en las casas todo el tiempo, quizá con un exceso de tecnología, va a ser positivo porque les permite una actividad física, un espacio de recreación y de esparcimiento con la familia. Incluso les favorece en la salud”, completó Truglia; que cedió a la comunidad ‘el tesoro’ de cada productor agrícola: sus semillas.
El proyecto educativo-productor tiene la doble función de fomentar en los alumnos tareas vinculadas a la naturaleza pero también el de ayudar a las familias que, en el contexto de la cuarentena, se les complica el acceso a las verduras; ya sea por el desabastecimiento o por el aumento de precios.
“Viendo que toda la comunidad de Uribelarrea está en la misma situación repartimos semillas en la primaria pero luego lo expandimos a todos los vecinos, hemos entregado más de 50 packs para más de 50 familias. Las semillas son de acelga, lechuga y rúcula; en una segunda instancia serán semillas de kale y de radicheta. Todas verduras de estación que son las viables en está época del año, ya que nosotros hacemos hincapié en el no uso de agroquímicos”, resaltó el productor y agregó: “las semillas son producidas por nosotros en la temporada anterior, o sea del otoño-invierno anterior, y fueron guardadas para nuestro cultivo. Esto no tiene que ver con ningún programa de gobierno sino que abrimos nuestro banco de semillas. Nuestro tesoro es la semilla, sin ella no se puede arrancar nada y la liberamos para la comunidad”.
Además de los chicos, las semillas se repartieron a personas de todas las edades y como no se puede realizar un instructivo de cómo desarrollar una huerta de forma presencial se utilizó la red social Instagram para difundir el taller. Así accedieron a la capacitación alrededor de 80 personas entre alumnos, vecinos y seguidores del vivero.
Una huerta puede dar sus primeras cosechas en alrededor de dos a tres meses, dependiendo del clima y las condiciones de plantación. Se necesita un espacio de entre dos o tres metros por uno para abastecer a una familia. También se puede plantar en macetas de balcones, por lo que se puede adaptar la producción a cualquier domicilio.
Podés seguir los próximos talleres en la cuenta de Instagram @elviverodeuribelarrea los miércoles y sábado a partir de las 11.

Proyecto post cuarentena
En alerta por la dificultad en la provisión de verduras debido a las restricciones del aislamiento el productor agroecológico Juan Pablo Truglia enfatizó “hay una preocupación de cuando esto termine. ¿Qué va a pasar con el acceso de alimentos de la comunidad?, el precio de las verduras se disparan en el lapso de una semana y hay un impacto económico en las familias. Podría ser el momento de establecer proyectos para el acceso de alimentos saludables para toda la comunidad o difundir la agricultura familiar como un punto de partida. El día después de todo esto puede ser el momento para transformar los hábitos de consumo y su producción”.