Audiovisual con Natalia Blasco - Mes de la Mujer

Actualidad 17 de marzo de 2020 Por El Ciudadano cañuelense

Natalia Blasco, desde la banca de concejal y del Derecho

Las desigualdades y las injusticias son realidades cotidianas para Natalia Blasco, quien rescata los movimientos de mujeres por años, algunas de ellas primeras feministas que hicieron suya la carga de injusticia y que se encuentran en su rama familiar. La abogada y concejal de Juntos por el Cambio responde sobre cómo y qué es ser mujer en nuestro mundo de hoy y lo que viene sucediendo en Cañuelas. 
 
–Leandro Barni: La lucha de la mujer en la política ¿hacia dónde se orienta? 
–Natalia Blasco: Pensar la lucha de mujer en la política es una parte mínima en la lucha de las mujeres, creo que la lucha tiene que ver con ocupar espacios de poder, de decisiones. Yo me considero un poco producto de la ley de paridad de género, eso me dio la punta para que arrancara la política, no se me hubiese animado de otra forma, si me hubiesen invitado en el marco de eso. Pensar que llegamos a la igualdad solamente porque estamos teniendo igualdad en la lista es poco, es pobre porque necesitamos igualdad en las decisiones, en los cargos públicos, hoy en el ejecutivo hay mujeres y yo celebro eso, en el Concejo Deliberante varias comisiones las presidimos mujeres, eso también habla de paridad. El otro día me decían que a las mujeres siempre les toca las comisiones de familia o similares, como medio ambiente que, finalmente, ahora es el tema del futuro. Hace dos años trabajo en la Comisión de Ambiente y se trabajó mal, desde el municipio no tuvimos políticas ambientales. Y eso tenemos que hacernos cargo y comprometernos con esa causa para poder llevarlo adelante. Nunca una mujer va a ser presidenta de Legislación o de Presupuesto en el Congreso, o sí, pero son sólo pequeños avances y falta mucho. 
 
–LB: ¿Te sentís identificada con las luchas de las mujeres? 
–NB: Mi familia viene de grandes luchas por los derechos de la mujer, mi mamá es sobrina nieta de Alicia Moreau de Justo, y de las hermanas Cherkov, de Fena y Mariana, la lucha desde socialismo, la lucha sindical y por los derechos de las mujeres en mi familia ha estado siempre. Con una abuela que se separó muy joven, se bancó sola y trabajó como profesora hasta los setenta y pico, una no puede pensar en hacer algo que no tenga que ver revalorizar el lugar de la mujer luchadora, mujer que emprende, que va para adelante. 
 
–LB: ¿Dijiste feliz día el 8 de Marzo? 
–NB: En algún caso lo he dicho, pero cuando me lo dijeron también dije que tengamos en cuenta que no es para festejar, es para celebrar las luchas y seguir pensando en todo lo que consiguió y en todo lo que falta. 
 
–LB: ¿Te identificás con algún sector del feminismo? 
–NB: Hablar de feminismo como tal, me produce un poco de ruido, el otro día durante el paro del 8 creo que la única mujer que trabajó fui yo. Estábamos con Maxi (Mazzanti) y ‘Carlitos’ Alvarez en la comisión de Legislación y yo les planteaba, si yo pretendo igualdad de condiciones, de trato y de posicionamiento político y yo no estoy acá discutiendo política, que es para lo que me eligieron, y yo me voy a la marcha a mí me hace ruido. Creo que los lugares se ocupan, las funciones y responsabilidades se ejercen. La lucha de la mujer se da en todos los ámbitos, en la familia, en la educación, en la política y no desde una plaza con una bandera, aunque es súper personal, obviamente. 
 
–LB: ¿Te parece que Alberto Fernández incluye el tema género por convicción, por cálculo político, por dónde lo ves? 
–NB: Creo que hay un poco de todo, pero cualquier político que piense que el género no tiene que estar en agenda le está errando. La realidad es que el género y la diversidad es un tema global, es una ola que nos pasa por arriba y si no nos aggiornamos, perdemos. Creo que también hay un cálculo, de todos modos, tiene que haber una cuestión trasversal en todos lados y un presupuesto en función de eso. No creo que necesitemos un ministerio con 60 direcciones y cada dirección con 5 empleados con lo cual son 300 personas en el Ministerio de Mujeres. En esta situación de emergencia social y económica la lucha de género no pasa por ahí. 
 
–LB: El año pasado hubo un femicidio en Máximo Paz y estuviste involucrada con esa causa, ¿qué intervención tomaste? 
–NB: Desde mi lugar de abogada vengo trabajando con la cuestión violencia y familia desde hace muchos años, hace casi 20 de hecho. Cuando se sancionó la Ley 12.569 de violencia familiar en la provincia de Buenos Aires trabajé ahí, también en la defensoría… en fin, conozco el tema, no es algo que me llegue por la política, obvio que la política te da otra mirada y te da recursos. Cuando hablamos de violencia el Estado tiene que hacerse cargo, pero esto es en forma global, crear contención desde todos los aspectos. En marzo/abril del año pasado hubo un proyecto de ordenanza para cambiar el organigrama y que la sub secretaría de la mujer pasara a ser secretaría de la Mujer y la Familia, yo hice un alegato en el que plantee no necesitaba cambiar el rango. Lo que necesitábamos, aún es así, son políticas públicas que hablen y realmente se ocupen de la problemática, con un presupuesto cierto de violencia. Y que el municipio tenía un recurso que era los programas provinciales, que no se estaban llevando a cabo, de hecho, presenté varios para adherir al hogar de víctimas de violencia, a la red de estadísticas provincial de violencia de género, cosas que no se aprobaron o sí pero no se pusieron en funcionamiento. Cuando sucede lo del femicidio, además de contactarnos personalmente con la gente del espacio para brindar asesoramiento, entendí que se había trabajado mal. Porque además de una cuestión que quizás tenga que ver con el periodismo, que puso en visibilidad a la madre y los hijos de la fallecida, desde el Estado -que es nuestra responsabilidad- no se pusieron los recursos necesarios. Hay una legislación vigente (Ley Brisa) que es para hijos de víctimas de femicidios y la que les contó que eso existía fui yo, la acompañamos a hacer los trámites en ANSES para que pueda cobrar ese recurso de 5 mil pesos, que no es mucho, pero se podría haber utilizado para alguna de las necesidades. El municipio tampoco adhiere a eso y no podía acceder, no tenemos contención psicológica, es una gran falencia en ese aspecto porque el hospital está rebalsado y no hay servicio psicológico serio. No es una charla lo que necesitan estas familias, es un tratamiento. 
 
–LB: ¿Cómo ves las políticas de género que plantea la gestión de Marisa Fassi? 
–NB: Desconozco las políticas no sólo de género sino en varios aspectos, lo dije en campaña que no conocía los proyectos que tenía, ni se utilizó lo de la Provincia en su momento y no sabemos qué se hace. Hoy hay una charla o un atisbo, pero no tenemos programas como el de masculinidades violentas, ni hogar de protección para víctimas, hay un lugar de recogimiento, pero no es un hogar con un programa de apoyo. Y tenemos un problema preocupante que es la Comisaria de la Mujer en Máximo Paz, creemos que está parado y es importante la obra porque las estadísticas muestran que los casos de violencia son mucho mayores que en la planta urbana. Estamos a la espera de un anuncio importante. 
 
–LB: ¿A favor de la legalización del aborto? 
–NB: A favor de la despenalización, es muy tema discutido pero que la mujer tiene derecho porque un embarazo no implica solamente llevar un bebé durante 9 meses, hay condicionamientos para las mujeres desde lo económico, lo laboral y desde la psiquis, es muy difícil que se pueda entender de lo que se habla cuando una es madre. Argentina no se caracteriza por tener estadísticas, pero el aborto está establecido en la sociedad y yo creo que las leyes vienen detrás de los cambios sociales. El aborto existe, no pensar en que sea permitido implica de alguna forma negar una realidad. Tiene que ser cuidado, no en cualquier lado ni de cualquier forma, pero es un debate que nos debemos. Es un debate serio y hay que sacarle la oportunidad política, en ese sentido Macri, para muchos quedó como a mitad de camino, pero creo que fue una cosa de decir “yo lo planteo, dejo que el debate se haga y si no sale no sale”. Ahora no tomar eso como bandera de una política, esa sería la cuestión. Lo que podamos hacer por las mujeres, para que los ciudadanos, entre los que me incluyo, tengan una vida un poco mejor, que cuente con nosotros.

L. B.