De la venta de chacinados a los servicios públicos

Política 17 de febrero de 2020 Por El Ciudadano cañuelense
Marcelo Ponce, un cañuelense ajeno a la política en un área clave del municipio. “La intendenta me pidió que reciba a los vecinos, que esté cerca de ellos y que los escuche”. Iluminación y zanjeo es lo que más piden.
DSCN0677[1]
El subsecretario atiende desde las 6 de la mañana en su oficina del corralón de calle Pellegrini.

A pocos días de asumir el cargo de intendenta, Marisa Fassi convocó a Marcelo Ponce a ocupar un espacio importante dentro del organigrama de un municipio. Un apellido conocido para los cañuelenses y un hombre desconocido para el cargo. La convocatoria no tuvo dilaciones y Marcelo le dijo sí al pedido de la jefa comunal. “Lo mío es cero política y es mi debut en la política”, destacó el funcionario sin ponerse colorado.
Cuando se le pregunta por las razones de aceptar un lugar que el anterior directivo se fue con golpes a su casa propinados por un empleado municipal, asegura que “es un desafío que me gustó. Es una propuesta interesante la de brindar servicios y mejorar la calidad de vida de los vecinos”.
En el corralón pasaron desde la propia Fassi, durante ocho meses, Mario Dip, Nicolás Dianda y José Medrano.
Al poco tiempo de conocidos los resultados electorales Marisa Fassi empezó a buscar candidatos para su gobierno y así apareció el de Ponce, vinculado con los productos de Chacinados Ponce. Sus primos son los hijos del primitivo dueño Roberto Ponce y con lo que la Comuna se destaca en cada acto obsequiando salames y chorizos a los visitantes de nuestro distrito. Sobre el tema el hombre aclaró que sus primos son los directivos de la firma y que él solamente tiene un área de ventas en La Matanza.
“Fue un pedido llamativo. Y justo cuando había terminado la fiesta de la picada y la cerveza en Uribe, me llaman a una reunión y nunca me imaginé que era para una actividad tan importante y distinta a la que llevaba. Habla de un gesto de pluralidad y de querer brindar una nueva visión en el municipio”.
Nacido en nuestra ciudad hace 52 años, vive en Virrey del Pino, con su mujer y suegro, por lo que se traslada bien temprano a su oficina instalada en el corralón de Pellegrini. Acá quedó su hijo estudiando y trabajando. Algunos otros lo recocerán por ser el hijo de un director técnico de Cañuelas Fútbol Club, y como ex integrante de la comisión directiva de Las Cañas Rugby Club.
Su organismo se emplaza en el corralón de Pellegrini adonde durante la entrevista con El Ciudadano le dijo que llega a las 6 de la mañana. “Estoy full time con Cañuelas a partir de este compromiso. Por lo que delegué algunas cosas con los chacinados”. Hasta ese lugar fue llevado por la misma intendenta, que lo presentó ante el personal, junto a jefe de Gabinete, Fernando Jantus.
El hincha de San Lorenzo respondió que “a más de un mes y medio me estoy llevando bien con el personal. Acompañan”. En el corralón de Pellegrini tiene unos 120 empleados municipales y otras 15 en el corralón de Mitre. Las tareas que debe dirigir comprenden el barrido de las calles, recolección de residuos, caminos rurales. Por los trabajadores comentó que “valoro a mucho de ellos, que respaldan la gestión. Hay también de los otros; los hay”.
El funcionario y vendedor tiene que velar por más de 20 barrios en el casco urbano, sin contar las localidades. Y para llevar adelante su tarea la intendenta le pidió que se encuentre “recibiendo a los vecinos, estar más cerca de ellos, escucharlos”.

–Leandro Barni: ¿Qué le dicen los vecinos, hay algo bueno que le comenten?
–Marcelo Ponce: Muchos reclamos. En la medida que lleguemos con el trabajo empieza a ver una devolución. Hay reclamos de hace un tiempo y debemos con los recursos que contamos, optimizar la situación y llegar a su cumplimiento. Tal vez no llegamos en los tiempos que pretenden. Ya estuve en varios barrios con los vecinos reunidos y pudimos hacer algunas cosas que se pedían. Quisiera llegar entre mis objetivos a un vecino que no esté enojado, a que sea uno más en equipo y que colabore. Algunos llaman y nos consultan para sacar escombros o ramas. Eso nos ayuda.

–LB: ¿Dónde se ven las complicaciones barriales?
–MP: A fin de diciembre hubo barrios anegados y con evacuados. Se hizo un operativo para un zanjeo, cruces nuevos. En La Balanza y Morgante fue lo más importante. Sigue habiendo otros lugares con necesidades. No son obras de magnitud, pero hubo nuevos zanjeos, limpieza de zanjas, cambios de tubos, cruces de calles nuevos. Iluminación y zanjeo es lo que más piden los vecinos.

–LB: ¿Con qué elementos cuentan, qué máquinas tienen?
–MP: Estamos brindando el servicio que tenemos y queremos mejorarlo. Aumentar la frecuencia de los servicios y esperamos sumar equipamiento. El parque automotor tiene su tiempo, se mantiene estable el equipo, pero hay elementos fuera de servicio. Funciona el barrido, la recolección de ramas y bolsas. En estos días dos motoniveladoras se están ajustando para volver a tenerlas en las calles.

–LB: ¿Qué van a hacer con las luminarias encendidas durante todo el día?
–MP: No es área nuestra. Hay una subsecretaría de Alumbrado Público y Espacios Verdes .

–LB: ¿Cómo se resuelven los caminos rurales, que es un tema crónico por solucionar?
–MP: Tenemos el reclamo de la gente. Hay que salir también a los barriales con una motoniveladora.

–LB: ¿Se van a separar los residuos en húmedos y reciclables?
–MP: Hay un proyecto de educación. En algún momento se va a comenzar. Sería ideal que el residuo llegue separado. Hoy se juntan en Cañuelas todos los días 50 toneladas de basura y por otro lado 8 toneladas de ramas. Sobre las tareas que demanda su área se encuentra en ocasiones también con incendios en el destino en el Eco punto, el basural a cielo abierto. Se incendian ramas con basuras y pueden ser horas de combatir el fuego entre los bomberos voluntarios y algunos municipales. El corralón de Pellegrini entre Salta y Catamarca funciona de 6 a 12. Para llevar su reclamo hay dos personas. También se puede llamar al 43-1722.

Leandro Barni