La variabilidad climática impulsa la expansión del riego, pero expone los límites de infraestructura

En Expoagro 2026, especialistas y funcionarios señalaron que el aumento de temperatura y la irregularidad de las lluvias obligan a acelerar la adopción de sistemas de riego. Energía, tecnología y políticas públicas aparecen como claves para sumar hasta 5 millones de hectáreas bajo riego.
29/03/2026El CiudadanoEl Ciudadano
riego por aspersión. Foto INTA
La falta de infraestructura eléctrica es uno de los principales frenos para la expansión del riego en el país. Foto: INTA.

En el marco de Expoagro 2026 edición YPF Agro, el “Club del Riego” celebró su segundo encuentro consecutivo con la participación de especialistas, empresas y funcionarios que analizaron los desafíos y oportunidades de los sistemas de riego en la Argentina.

Uno de los ejes centrales del debate fue el impacto creciente de la variabilidad climática. El director de la Estación Experimental INTA Manfredi, el ingeniero agrónomo Aquiles Salinas, advirtió que las condiciones actuales “son muy variables y llegaron para quedarse”, con efectos directos sobre la producción. En ese contexto, remarcó que el agua se vuelve un factor cada vez más determinante.

Según explicó el experto en riego, no solo se registra un aumento paulatino de la temperatura, sino también cambios en el comportamiento de las lluvias. “Aunque en algunas regiones los acumulados se mantienen cerca del promedio, hay fuertes fluctuaciones en la frecuencia”, detalló, lo que complica la planificación productiva y refuerza la necesidad de sistemas de riego más eficientes.

En cuanto a las limitantes estructurales, Salinas subrayó que la falta de infraestructura eléctrica es uno de los principales frenos para la expansión del riego en el país. Las bombas necesarias para extraer el agua demandan altos niveles de energía, lo que restringe el desarrollo en amplias zonas productivas. Frente a esto, destacó el potencial de la energía solar como alternativa para regiones sin acceso a redes eléctricas.

Durante el panel también se abordaron las distintas tecnologías disponibles. El riego por pivot continúa siendo el sistema más difundido, aunque en los últimos años comenzó a competir con otras soluciones como el riego por goteo, que muestra un crecimiento sostenido. A esto se suman nuevas máquinas, principalmente de origen estadounidense, que introducen formas innovadoras de aplicación del agua.

“El pivot es el más desarrollado, pero el goteo está creciendo fuerte y aparecen nuevas tendencias”, señaló Salinas, al tiempo que remarcó el dinamismo tecnológico del sector.

Por último, se puso en valor el impacto del riego sobre los rendimientos. “Es una tecnología sin techo: si se combina con genética y buen manejo, los resultados productivos crecen significativamente”, afirmó el especialista.

Desde el ámbito público, el director nacional de Agricultura, Jorge Gambale, coincidió en la necesidad de impulsar esta herramienta. “El foco está puesto en incentivar la expansión del riego”, sostuvo, y aseguró que la Argentina tiene potencial para incorporar cerca de 5 millones de hectáreas bajo este sistema, en un escenario donde la articulación entre inversión, tecnología y políticas será clave para dar ese salto productivo.

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