GUSTAVO PASCUAS: “La subestimación de la situación del Dardo Rocha hace que sea un hospital que haya que pensarlo distinto”

CORONAVIRUS 15 de agosto de 2020 Por El Ciudadano cañuelense
El ex subsecretario de Salud de la Municipalidad Gustavo Pascuas y médico pediatra, permaneció internado en el Hospital de la Cuenca Alta Néstor Kirchner luego de contraer el coronavirus. Sus vivencias, cuarentena y gestión pública mientras guarda reposo.
Gustavo Pascuas

El ex funcionario municipal Gustavo Pascuas debe estar transitando la licencia más dura en su vida.  Hace varios años que viene desempeñándose en el ámbito de la Salud y desde que empezó el mes no la pasó tan bien. De ser integrante en el Hospital de la Cuenca Alta Néstor Kirchner como profesional, ocupó una cama en el mismo centro de Salud regional, donde se desempeña en la coordinación de pacientes.

El viernes 27 de julio el pediatra Pascuas comenzó con síntomas de fiebre y terminó internado con una afección pulmonar. Le hicieron una tomografía y resulta que había contraído COVID-19.

Después de recibir medicación y plasma contó a este semanario cómo sigue el tratamiento. De más está decir que el profesional y militante peronista no se achica.

Tras cumplir el martes con la internación en el Cuenca, siguió el tratamiento en su casa haciendo reposo.  Todavía no tiene la alta médica definitiva.

“Luego de la afectación pulmonar y de hacer el hisopado, terminé internado. Empecé con fiebre alta y mucho dolor de cabeza”, dijo el profesional.

Para Pascuas, de 57 años, no le resultó sorpresivo ser alcanzado por esta nueva enfermedad. En contacto telefónico con este medio habló del embate del COVID-19.

“Mi hijo (de 27 años) había dado positivo y aunque no vive con nosotros podía ocurrir el contagio. Había venido una tarde a buscar algo a casa. No tenía síntomas, pero al otro día tuvo mucha fiebre, se fue a hisopar y resultó positivo. Seguramente en ese momento nos contagió a mí y mi señora, quien tuvo síntomas más leves, sin afectación pulmonar y por lo que no debió ser internada”.

–¿Cómo piensa su retorno? 

–Paso una semana más en reposo y seguramente luego retorno al hospital. Todo depende de la parte clínica que acompañe.

–¿Y en estos días siguió las noticias? 

–Sí.

–¿Qué le parecieron los acontecimientos del Hospital Dardo Rocha y la designación de Leonel Fangio? 

–Lo del hospital creo que hubo un diagnóstico sin previsión debida, una subestimación de cuestiones y de la situación epidemiológica que no lo iban a pasar a ellos y al final les ocurrieron. Al no tener movimientos de pacientes externos ni guardia externa pensaron que no entraría, pero sucedió con el director o uno de los trabajadores. Por ello hace que el hospital deba ser pensado distinto, como sus procesos de atención y la relación con la comunidad.

–¿Hubiera asumido el compromiso de dirigir el Dardo si lo buscaban? 

–No creo. Estoy bien ahora en el puesto del Cuenca que tengo, que manejo bien y con conocimiento de la red. Sería una propuesta económica superior y una dirección de un hospital es un halago en la carrera, pero no hubiera aceptado. Además, los directores deben salir por el ala política sanitaria y no por concurso, que no habilita nada. Un director hospitalario no necesariamente tiene que conocer exclusivamente de la situación. Debe tener idea de la gestión, de los procesos de trabajo, de los recursos humanos. El desconocimiento del hospital público hace que se digan ciertas cosas como hizo alguna concejal de la oposición. La falta de tiempo político hace expresar cosas sin sustento en la función pública.

–¿Cambió en algo al ser contagiado? 

–Por recomendación del Consejo de Administración había dejado de trabajar, lo hacía desde casa, hasta que vino mi hijo un día por una herramienta y fue ese momento del contagio. No había vuelto al hospital y usaba todas las medidas.

–¿Cómo lleva el aislamiento? 

–Se hace medio difícil estar encerrado, por lo que tuve que replantear las rutinas, hacer otro manejo del tiempo que tenía abocado a ciertas cosas. Pero pude aprovechar a sacar cosas atrasadas, leer, adelantar algún trabajo. Y por otro lado me sorprendió de forma muy grata la cantidad de llamados y mensajes de apoyo de amigos, compañeros de trabajos y de pacientes.


Leandro Barni - [email protected]