Están listas las huertas familiares de ‘Uribe’

Localidades 18 de julio de 2020 Por El Ciudadano cañuelense
El proyecto escolar trascendió, llegó a la comunidad de la pequeña localidad y las producciones ya son una realidad. En esta etapa se cultivaron lechuga, rúcula y acelga.
Huerta Uribe
Una de las huertas familiares de Uribelarrea.

Las huertas familiares de Uribelarrea surgieron como una propuesta educativa para el período de cuarentena, semanas atrás se realizaron las primeras cosechas y tras el exitoso alcance de la iniciativa ya se piensa en una segunda siembra. 

Muchos recordaran aquel experimento de la primaria que consistía en colocar un poroto en un frasco con algodón y papel secante para observar su germinación. La actividad es un clásico en los colegios pero con la permanencia de las familias en sus hogares, a causa del aislamiento obligatorio, la maestra de tercer grado Graciela Nogues de la Escuela Primaria Nº4 de Uribelarrea renovó el concepto curricular y la participación trascendió las paredes de las aulas. 

La implementación del contenido escolar de la germinación, incluido en los planes de estudio de los primeros años de la primaria, se tornó ‘aburrido’ con la educación virtual; por ello la docente le propuso a sus alumnos el desarrollo de huertas orgánicas en sus jardines y en una alianza con El Vivero de Uribelarrea, a cargo del vecino Juan Pablo Truglia, que donó las semillas y el conocimiento técnico vía Instagram se emprendió la propuesta.

En diálogo con El Ciudadano, la maestra Graciela Nogues describió “surgió la idea de invitar a las familias a armar la propia huerta. A fines de marzo la idea surge porque en abril tenía que dar un contenido curricular correspondiente al año escolar. Estando en casa se hacía difícil. Entonces dije quiero tomar el contenido y la temática de las plantas pero abordado desde otro lugar y desde un proyecto común, para que se pueda vivenciar el desarrollo de las semillas desde una huerta y no desde un germinador”. 

De a poco la propuesta superó al alumnado de tercer grado, primero a otros años de la institución educativa y luego a las familias de la comunidad. 

Huerta Uribe Maestra Graciela Nogues
Maestra Graciela Nogues.

“Lo veníamos trabajando con Juan Pablo y este año se me ocurrió armar la huerta familiar en período de cuarentena, aprovechando que están en casa, el tiempo para hacer algo al aire libre, estar conectados con ellos –alumnos– no sólo desde lo virtual sino buscar otra forma y apareció lo de la huerta”, explicó Nogues y agregó: “como tuvo muy buena aceptación se hizo la invitación a todas las familias de la escuela y a las familias de ‘Uribe’. Preparé paquetito por paquetito para entregar las semillas en el vivero”. 

Desde El Vivero de Uribelarrea aportaron su más valioso tesoro que son las semillas. Es esta oportunidad fueron lechuga, rúcula y acelga. Alrededor de 80 familias se acercaron a retirar su paquete y pusieron manos a la obra acompañados por el asesoramiento virtual de Juan Pablo.

“Como proyecto de inclusión está muy bueno y me parece lo mejor para poder continuarlo dentro de la escuela cuando volvamos a las aulas. Hay muchas cosas para incentivar como el trabajo en equipo, la colaboración; el articulado con otros niveles. Va a ser útil retomar esto. La mayoría no tuvo problemas y ya están cocinando sus propias producciones. La idea es darle un sentido y que les quede algo positivo a las familias en el tiempo de cuarentena”, cerró la maestra Graciela. 

Para celebrar el éxito y la aceptación comunal del proyecto a fines de junio se realizó un sorteo en donde se obsequiaron cinco plantines de siete variedades, en total fueron 35, donados por Truglia.

En este momento se están recolectando nuevas semillas que se repartirán próximamente con un suplemento especial, aportado por el Ministerio de Educación, sobre huertas. Otras instituciones están consultando para implementar el programa con sus alumnos.


Marcelo Romero - [email protected]