Teleconferencia con un basquetbolista profesional

Deportes 28 de abril de 2020 Por El Ciudadano cañuelense
Ver galería diego romero videoconferencia volcandola en 2006
1 / 5 - Volcada en el partido clave de Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia ante Regatas de Sunchales.

El pasado martes y en medio de esta cuarentena obligada, Dionel ‘Vieja’ Sánchez fue el artífice de una videoconferencia que tuvo como protagonista al basquetbolista profesional Diego Romero (Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia) siendo los destinatarios de sus palabras jugadores justamente del Cañuelas Fútbol Club.
Haciendo las veces de moderador, el Coordinador General del básquet ‘Tambero’ y DT de la institución ‘Roja’ fue guiando al basquetbolista con un bosquejo de temas relacionados no específicamente a cuestiones técnicas del básquet, sino más bien apuntando a vivencias personales y anécdotas por lo que la charla, Zoom mediante, fue sumamente dinámica y entretenida.
Con casi una treintena de ciber espectadores, la informal conversación tuvo una duración de casi dos horas comenzando la misma con los primeros pasos del basquetbolista en el deporte hasta llegar a su vivencia en Estados Unidos.
“Jugando en Juveniles (18 años) en mi club, me ofrecieron una beca universitaria para ir a Estados Unidos así que fui a estudiar y jugar a un país cuyo idioma no hablaba. Fue lejos mi mejor decisión dado que en esa época acá no se podía jugar y estudiar, era una cosa o la otra. Yo era un proyecto de jugador y lo que buscaba era seguir creciendo y allá estaba todo dado para ser un profesional en cinco años, o sea al terminar la universidad”.
Tras describir cómo era un día de aquella vida, es decir intercalando estudios con entrenamientos, Romero relató cómo se dio su regreso al país y la obtención del título en la Liga Nacional.
“Terminé mi carrera en la universidad y por ende se terminó la visa, no obstante nos quedamos con unos amigos en Estados Unidos entrenando para en unos días viajar a Italia para sumarnos a un campus que se iba a hacer en Italia para jugadores libres mientras trabajaba en un lavadero de autos. Faltando cuatro días para ir a Italia me llamaron para ir a jugar el partido definitorio de la Liga Nacional ante Libertad de Sunchales, siendo ésta la primera vez en la historia en la que Gimnasia estaba en esta instancia. Ese partido se jugaba a los tres días de ese llamado. Se dieron una serie de acontecimientos que resultaron en aquel llamado por lo que tras vender algunas cosas y regalar otras en media hora, a las dos horas del llamado estaba ya arriba del avión y regresé a Argentina. En teoría iba a jugar solo unos minutos en aquel último partido y terminé jugando veinticinco. Por suerte salimos campeones lo cual fue genial, no todos los días se sale campeón con tu club, en tu ciudad y con tu gente. Si hay un día perfecto en mi carrera es ese: 1/6/2006, el día que salí campeón con mi club en la Liga Nacional”.

Preguntas de los pibes
–¿Seguís un plan alimentario especial en este período de inactividad?
–La alimentación es la base de todo esto y yo lo aprendí a los 30 años, o sea tarde. Hablo mucho con la nutricionista del club, hoy sigo con la misma dieta porque en teoría inicialmente este parate iba a ser corto. No obstante, se redujeron las porciones aumentado las colaciones para en definitiva almorzar y cenar menos. Hace años que deje de lado prácticamente todas las harinas.

–¿Cómo te manejaste con el idioma al llegar a la universidad? 
–Al principio fue durísimo. Sin hablar inglés agarré un bolso y me fui a Estados Unidos a estudiar Traductorado. Tuve que meterle muchas horas aparte de las horas de currícula y gracias a ese sacrificio a los seis meses ya hablaba con toda la universidad y a los dos años podía escribir más o menos parejo. Fue un gran sacrificio. Me decían que fui el pibe con menos inglés que había ido a estudiar a esa universidad e incluso algunos profesores me decían que estaban más orgullosos por ellos mismos que por mí por lo que habían logrado conmigo.

–¿Recordás algún punto o jugada en particular? 
–En aquella final de la Liga Nacional de 2006 tuve dos jugadas claves: una volcada y un triple que metí en el tercer cuarto en un momento complicado del partido.

–¿Qué fue lo que más te gustó en cuanto llegaste a Estados Unidos? 
–Mac Donald’s y Burger King (risas). ¡Tenía 18 años! 

–¿Cómo llevaste adelante las lesiones? 
–Tuve dos lesiones grandes de rodilla, una en Estados Unidos y otra cuando estaba en Regatas de Corrientes. Por suerte la primera me sucedió en Estados Unidos donde hay una contención enorme para con el deportista. Por ejemplo si bien no podía moverme al estar operado, seguía entrenando tiros al aro y haciendo pesas, entre otras cosas, lo cual te hace sentir parte del equipo. En Estados Unidos se sienten responsables de uno haciéndote trabajar y siendo parte. Cuando me lesioné en Corrientes, siendo ya profesional, me las tuve que arreglar buscando otro tipo de contención más allá que el club se portó bárbaro conmigo.

–¿Recuerdos de selecciones que integró? 
–Siendo Juvenil jugué un Sudamericano y un Mundialito y ganamos ambos, obvio que tengo guardadas esas medallas. De grande estuve en varios procesos. Inicialmente uno va para ver si queda y con la cabeza abierta para absorber muchas cosas, para aprender a comer, a entrenar y hasta para respetar horarios de descanso. La selección es un lugar para ir a aprender de todo, hay que escuchar todo porque esas experiencias te dejan en poco tiempo muchas cosas para el futuro. Cuanto más escuchás y menos hablás mejor, así el mensaje llega clarito.

–¿Cómo es ser líder de un equipo profesional? 
–No soy de hablar mucho, pero cuando lo hago soy corto y preciso. Trato que mis mensajes sean directos pero sin exponer a nadie: jamás voy a pelear con alguien en la cancha, de ese modo logro que el equipo se conecte. Naturalmente todos tienen derecho a hablar y opinar. 

Consejos para los pibes de ‘El Rojo’
“Hoy hay muchas herramientas, pero ninguno de nosotros sabe más que el cuerpo técnico o el entrenador por lo que hay que escuchar y mucho para luego tratar de opinar”.
“No hay excusas para seguir mejorando. El 90% de los pibes que juegan básquet tiene una pelota en la casa, aunque son muy pocos los que saben jugar con la izquierda. ¡Imagínense la ventaja que pueden sacar si entrenan y practican en su casa con la zurda! No ir al club no es excusa para no mejorar”.
“Todos fuimos chicos y pensamos como piensan ustedes hoy. Hay que entender que los padres y los entrenadores quieren lo mejor para ustedes siempre y eso hay que aprovecharlo. Pidan trabajo extra a sus técnicos, rómpales los hue... que eso suma siempre”.

Diálogo con ‘Pipi’ Barreiro
Uno de los espectadores de esta descontracturada charla fue Agustín Barreiro, jugador surgido en ‘El Rojo’ que tras su paso por Boca Juniors decidió emigrar a Hispano Americano de Río Gallegos.
Justamente en este marco de Liga Nacional, Barreiro ha enfrentado a Romero por lo que ambos deportistas no sólo se conocen sino que además poseen una cordial relación.
“El ‘Pipi’ es uno de los pibes que viene haciendo las cosas muy bien. Creo que tomó una gran decisión al ir a Hispano buscando minutos aunque creo que este parate les juega en contra a quienes estaban pasando por un buen momento como es el caso de él y su equipo, por lo que va a tener que trabajar mucho la cabeza para seguir a ese nivel”.
Barreiro naturalmente agradeció los elogios de Romero explicando sus sensaciones sobre su presente y el momento en el que se dio la cuarentena, intercambiando un par de chistes y anécdotas producidas al haber jugado en contra generando ello risas en los demás participantes de la conferencia.
“Estando a punto de cumplir 38 años ya necesito de otros tiempos para recuperarme. Por ejemplo, yo necesito un mes para estar nuevamente en ritmo mientras que un pibe como ‘Pipi’ lo logra en diez días y es por ello que en esta cuarentena no paro de entrenar. ¡Por eso ‘Pipi’ no te voy a regalar ni un solo día! (risas)”.

Diego, el hermano de Sergio
Cuatro hijos varones tuvo don Romero de los cuales los más conocidos en el ambiente deportivo son Diego, el basquetbolista, y el más chico de los cuatro: Sergio, el arquero de la Selección Nacional de fútbol.
Naturalmente el tema salió a la luz en aquella videoconferencia siendo el lungo basquetbolista quien, con mucho humor y hasta orgullo, opinó sobre el hermano menor.
“Mis palabras no son objetivas porque es mi hermano y el más chico de los cuatro, el más malcriado, pero es un groso”.
“Es el más chico y por ende el más malcriado, al que con mis hermanos no le podíamos pegar” (risas).
“Es un crack en todo sentido y tiene otra mentalidad. Recuerdo que en su momento arregló un contrato con Racing y con esa plata se compró un auto; pensábamos que era para ir de joda porque tenía apenas 18 años, pero en realidad lo compró para poder viajar para hacer un curso de arquero por su cuenta, o sea para realizar una preparación en paralelo a los entrenamientos que ya tenía en el club”.
“Sergio es de los tipos que en la cancha no dice nada, mastica y en los vestuarios te dice todo en la cara”.
“No podemos jugar a nada porque nos matamos. La última vez que jugamos ‘1 contra 1’ fue hace como ocho años y casi nos cag... a trompadas”.
“De muy chico dijo que iba a ser arquero en la Selección Nacional y para mí es el mejor arquero de la Selección, pero es mi hermano... él no cuenta nada pero yo se las cosas que dejó de lado por la Selección”.