Controles desiguales para el ingreso a Cañuelas

Actualidad 13 de abril de 2020 Por El Ciudadano cañuelense
En el centro cañuelense y Uribelarrea la vigilancia es mayor pero en el corredor de Ruta 205, el acceso al barrio Libertad y la zona de Ruta 3 los operativos son nulos o insuficientes.
Controles desiguales
Ruta 205, a la altura del barrio Villa Mónica en Máximo Paz, desprovista de controles de ingreso.

Los controles de ingresos y egresos en los principales accesos al partido de Cañuelas son desiguales y las zonas con mayor densidad poblacional no cuentan con la misma regulación que se programó para la entrada al casco urbano cañuelense.
En las últimas semanas el municipio oficializó, reforzó y bloqueó con vallas y montículos de tierra alrededor de veinte calles secundarias que permiten la llegada a los barrios periféricos de la zona céntrica del partido, sin embargo las rutas principales que conectan los límites territoriales con otras jurisdicciones no cuentan con operativos de control.
Por Ruta 205 cualquier persona puede ingresar a la localidad de Máximo Paz mientras que los ciudadanos que marchan con rumbo opuesto no pueden entrar al distrito de Ezeiza, salvo que constaten su domicilio en aquel territorio o que certifiquen el derecho a circulación. La situación genera desigualdades notorias en la cadena comercial de comestibles debido a que muchas personas de la jurisdicción vecina acceden a los mercados maximopaceños, estos presentan alguna escasez de productos, en tanto que a los cañuelenses no les permiten abastecerse de alimentos en los comercios de Ezeiza.
También están desprotegidas las bajadas de la Autopista Ezeiza-Cañuelas de Vicente Casares, Villa Vissir y Alejandro Petión, por lo que el tránsito en la zona es libre.
En los trazados de Ruta 6 y Ruta 3 que unen a Cañuelas con los partidos de San Vicente y San Miguel del Monte respectivamente, una gran parte del recorrido está compuesto por campos y su situación es diferente. Desde Ruta 6 no hay controles en las salidas que derivan al territorio local, recién en la conexión con avenida Del Carmen se observan los primeros controles. Por otro lado, en Ruta 3 solo se puede ingresar a la zona urbana por calle Pellegrini y se cortaron las calzadas de San Juan, Brasil, Salta, Chile y Las Heras.     
Distinta es la situación en Ruta 3 pero en la región limítrofe con Marcos Paz y La Matanza. Allí los operativos son inconstantes y no están durante toda la jornada. De hecho durante la semana pasada la policía bajó de los colectivos a muchos individuos que no tenían domicilio en Cañuelas y que se dirigían a los cajeros del centro porque en sus jurisdicciones los bancos estaban desbordados. Además, en los fines de semana, como ya remarcó este semanario, varias familias traspasan los límites con destino a sus casas de descanso de Santa Anita.
Lo más llamativo es lo que sucede en el barrio Libertad; de un lado de la 205 las autoridades municipales decidieron cerrar ingresos –Juárez, Rawson, Moreno, Brandsen, Rivadavia, Mitre, Independencia, San Vicente, J. J. Paso, Azcuenaga, etc.– y solo quedó habilitado el ingreso al centro por la avenida Libertad, pero al cruzar la ruta el acceso al populoso vecindario no cuenta con el mismo rigor de control.
En cuanto a Uribelarrea la vigilancia es más sencilla por tener una única entrada principal que es la Av. Valeria de Crotto. Los vecinos sostienen que están conformes con las inspecciones policiales y que no circula nadie que no sea del lugar, salvo los que arribaron al pueblo antes del aislamiento obligatorio.
Desde la gobernación reprobaron el cierre de calles y los accesos implementados en los diferentes municipios, aún así la mayoría de los jefes comunales ‘blindaron’ sus territorios. Lo curioso del caso cañuelense es que las autoridades solo decidieron proteger y cerrar la periferia que rodea el casco urbano del distrito, mientras que en el resto del partido cualquier persona externa a Cañuelas, con o sin permiso de circulación y que no sea detenida fortuitamente, puede transitar sin ningún impedimento.