Daniel Roncoli: "Si me dan la lámpara de Aladino y me dicen que puedo ascender mañana, la froto fuerte"

Deportes 26 de diciembre de 2021 Por Matías Folgueira
El presidente de Cañuelas FC hace una positiva evaluación del año del equipo. Del flojo arranque con Martín Perelman a la evolución con Fabián Zermatten. Mano a mano con El Ciudadano.
WhatsApp Image 2021-12-23 at 18.53.39
En el Arín. Daniel Roncoli, presidente de Cañuelas, contento con la experiencia en la B. (Foto: Prensa CFC)

El campeonato de la Primera B tuvo claroscuros para Cañuelas FC. Después de una muy mala primera rueda con Martín Perelman en el banco, llegó a pelear por la punta de la mano de Fabián Zermatten. Y llegó hasta la semifinal del Torneo Clasificatorio, instancia en la que perdió por penales con Comunicaciones. Es el momento de hacer un análisis del recorrido en 2021. Y el presidente Daniel Roncoli dialogó con El Ciudadano.


–¿Qué balance hace de la primera experiencia del equipo en la Primera B?
–Tuvo la riqueza del aprendizaje. Desde el primer momento en el que comenzamos a armar la temporada todas fueron ganancias. Un torneo se comienza a jugar en la pretemporada y, como lo presumíamos, aquellos errores que cometimos en la etapa previa a la competencia los arrastramos hasta el último partido del año. Otros, que no tenían que ver con la conformación del plantel, pudimos gestionarlos de manera más asertiva.

–Naturalmente, siempre se espera que haya un proceso de adaptación a la nueva divisional. Así y todo, ¿lo sorprendió la floja campaña con Perelman en el primer semestre?
–Para esto, como para todo, hay dos miradas. La externa, que está atravesada por los resultados y lo emocional, y la observación para los que estamos en el día a día. Si uno se ajusta a lo segundo, en el breve tiempo en que Perelman fue el entrenador, recibimos lo que fuimos a buscar: un cuerpo técnico con una idea clara, una vocación de ponerla en valor desde el primer minuto, una rutina de entrenamientos muy intensos y profesionales y la predisposición de cada uno de sus integrantes para ayudarnos a crecer pronto en los aspectos de una categoría diferente a la C.

–¿La  renuncia de Perelman fue un alivio? 
–No, para nada. Nunca nos escudamos en las personas para descomprimir una situación, nos hacemos cargo. Como hacemos con todos los entrenadores en nuestra gestión, estamos convencidos cuando los escogemos y no vivimos de los resultados coyunturales, sino de la calidad del trabajo y, por lo que veíamos en los entrenamientos, pensábamos que en la sucesión de partidos el equipo iba a encontrar un rumbo. De hecho, se lo hicimos saber al entrenador cuando dimitió. 

–¿Por qué cree que aquel equipo no funcionó?
–No veo que no haya salido nada. Tal vez, no nos acompañaron los resultados en la medida que se necesitaban para traccionar con mayor determinación la voluntad de Perelman. Me parece que el principal motivo fue que dentro del plantel se dieron energías contrapuestas como puede suceder en todo grupo. 

WhatsApp Image 2021-12-23 at 16.32.14
Roncoli dice que Cañuelas FC va paso a paso, pero no descarta un 2022 buscando la gloria.

–Con la llegada de Zermatten ese mismo plantel cambió y si bien no fue una máquina futbolística, comenzó a transitar por un nuevo sendero. ¿Cuál fue el click?
–En la primera etapa, Zermatten procuró descubrir cuáles eran aquellos resortes que eran necesarios tocar para que los rendimientos fueran más exitosos y eso le llevó tres partidos. A partir del cuarto, en la victoria sobre el campeón Colegiales, mejoró notablemente el ánimo y se ganó en confianza.

-Con las incorporaciones de algunos jugadores, el rendimiento fue superior. ¿Superó sus expectativas?
–El cambio estuvo a tono de lo que esperábamos, porque tres de los refuerzos nos daban ciertas garantías. El retorno de Matías Maidana significaba una inyección emocional, además de una mejora cualitativa en la defensa. Después, la manera en que la que Román Martínez afrontó su preparación nos llenaba de ilusiones dada su categoría futbolística. Por último, la incorporación de Diego Castañeda era la confirmación de un anhelo, ya que lo tuvimos en el radar anteriormente.

–Con una mano en el corazón, ¿se imaginó en algún momento que Cañuelas FC podía llegar a estar peleando por la punta durante varias fechas?
–Siempre estuve muy confiado en la capacidad individual del plantel y al estar encima del grupo en los dos procesos, jamás percibí una situación relajada o de abatimiento. 

–¿Cuál es el objetivo para el próximo torneo?
–Pretendemos mejorar lo hecho comenzando a tejer las bases para ser sólidos en la categoría, trascendiendo los vaivenes de un par de resultados soportados por un estilo y una manera de gestionar el fútbol. Lo aspiro como dirigente pero más como hincha.

–Más allá de lo netamente futbolístico, ¿está el club en condiciones de ilusionarse con un ascenso?
–Participar de una actividad competitiva y no tener el deseo de ascender sería muy contradictorio y una manera elíptica de comenzar a firmar el certificado de defunción. Uno puede ascender porque se logra conformar un equipo capaz y va de la mano de ese rendimiento o puede conseguirlo por la fuerza motriz de aciertos en la maduración de una propuesta futbolística, una coherencia dirigencial y un crecimiento en los aspectos aleatorios que pasan por ir siempre mejorando en lo estructural. Me gustaría llegar al Nacional por esa suma de factores y ese proceso necesita tiempo. Pero si me das la lámpara de Aladino y me dicen que se puede ascender mañana, la froto fuerte. Voy por ese objetivo. No se puede desconocer el llamado de las vísceras.

Te puede interesar