Expectativa y cautela ante el nuevo marco de actividades comerciales

Interés general 08 de octubre de 2021 Por El Ciudadano cañuelense
La reapertura en el marco de la actividad nocturna según algunos de sus actores, un bar, un restaurante, un discjockey, un salón de eventos sociales y una Cámara Comercial, consultados por El Ciudadano ante el aflojamiento de medidas a partir de este mes.
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Salvador Báez contó las consultas que recibe y cómo fue cambiando su ambiente de fiestas y eventos.

Con el inicio de octubre, el Gobierno lanzó otra vez flexibilizaciones con la situación de la pandemia, y en un sector del comercio, como son los bares y restaurantes, además de salones de eventos, tuvieron mayor apertura de sus actividades, pero algunos de ellos consultados por este semanario mostraron su cautela por los efectos económicos que puedan ir sucediendo.   
Desde la Cámara de Comercio e Industria de Cañuelas, Gustavo Sacco, reconoció que “contar con más libertades para trabajar es bueno como para circular, siempre que seamos responsables, pero hemos visto que no somos muy, sobre todo con lo ocurrido con los partidos de fútbol, fiestas sociales y los bailes. Es muy difícil seguir encerrado desde lo anímico y lo económico. Es traumático. Hay gente que ha terminado muy mal al apostar al comercio y sobre todo cuando no eran en eso llamado de actividad ‘esencial’ y fueron cerrando por etapas y rubros. Sigue siendo complicado proyectar desde los comercios, como adquirir tomar un crédito porque hay incertidumbre frente a la inflación. Pero hubo algunos otros que pudieron seguir”.   
“Ahora veo que llega una situación de incertidumbre frente a la suba de precios incontrolable. Los aumentos del salario del trabajador no alcanzan y se prioriza el alimentarse. Espero que pare un poco las subas, del mismo modo que los alquileres. Estamos muy sensibles y nos altera el ánimo con esta economía. Pero espero que se acomode un poco”, sostuvo el dirigente mercantil. Además, dijo que “hay gente de los salones que se vieron paralizados y endeudados por no tener fiestas. Y un dueño de un salón, de un bar, no puede ser un policía. Hay que seguir con las recomendaciones del barbijo y del distanciamiento, además de los aforos, como seguir con las aplicaciones de las vacunaciones”.    
Gerardo Belmartino, al frente de Scacchi, comentó que “seguimos manteniendo el protocolo. Hay más gente, ayuda también los días lindos, se ve circular más gente y con ello algo más de ánimo. Todo el año trabajamos relativamente, salvo el momento del cierre que se exigía a las 22 con un aforo de un 40 por ciento, se notó el cambio. Pero desde fines de junio venimos parejo. A la 1 ya cerramos y seguimos con mucho reparto, además de viandas para empresas”.   
Una de las responsables del resto-bar El Marques, en Libertad 988, Vanesa Rodríguez expresó: “Venimos desde la pandemia. Antes teníamos acá un salón de eventos infantiles. Nos tuvimos que reconvertir cuando vimos que la diversión era lo último en abrir. Nos encerramos durante un año. Y ahora hicimos un resto-bar, con todo tipo de cambios, desde la pintura al mobiliario. En abril abrimos y enseguida hubo otro cierre por un pico de la pandemia. Ahora con la reapertura y extensión horaria, no notamos mucha diferencia. Hay mucha gente repartida entre distintos horarios del día. El domingo durante el mediodía recibimos mucha gente que no es de Cañuelas. También hay mucha familia para la merienda por una carta de cafetería y juegos de ludo, tejo, ajedrez. Pero la altura del fin de mes se sigue notando por la ocupación de las mesas”. Por otro lado, hizo notar que “hay gente que prioriza ir al boliche y por ahora el resto-bar todavía no. Pero agradecidos que todavía se mantiene la facturación, después de un año de encierro sin trabajar, además de tener que cambiar todo”.   

20211005_201542En el centro, El Marques tuvo que reconvertir su salón de fiestas en bar para pelear a la
cuarentena. 

Salvador Báez, discjockey, de 32 años, con casi dos décadas de actividad en salones y bares, explicó que “la reapertura resultó brusca. Tengo que reorganizar y ver cómo. Se superponen los eventos suspendidos de antes, como los nuevos. Es bienvenido esto porque en mi rubro fue uno de los más golpeados y olvidados de la pandemia. No era fácil reinvertarse por el tiempo que lleva equiparse y el tipo de cosas que uno usa. Está siendo difícil todavía volver porque la gente quiere todo ya ante la liberación. Además, no se cuenta con tanta gente disponible para los trabajos y son equipos caros los que se ponen en juego”.   
En Chile 560, desde el salón Aloha Eventos, se refirieron también al repunte de la actividad, Karina afirmó que “durante la pandemia no tuvimos actividad y me dediqué a mi otra actividad laboral. Recién tenemos alguna reserva en este mes y cuando se le indica las restricciones desiste o termina en otros lugares donde no cumplen los protocolos, arriesgándose. Estamos esperando saber si hay cambios sobre la capacidad y es algo que no lo cumplen todos, entonces alquilan igual y se arriesgan. Pero las reservas no son como otros años”. Además, señaló: “Hay mucha oferta para elegir y no notamos que la gente esté apurada por un salón”.


Leandro Barni – [email protected]