

VICENTE CASARES
Durante la semana, corta de hecho por el feriado de Carnaval, se produjeron algunas novedades respecto al tendido de cables de teléfono.
Con alegría, los vecinos observaron a los tan reclamados operarios treparse cual aves cantoras a los postes erguidos a la vera de Ruta 205. El proceso de reposición de los cables robados comenzó bajo la mirada atenta de muchos usuarios que casi llevan dos meses sin el servicio.
Durante la noche dos empleados de seguridad custodiaron los valiosos materiales para que ningún amigo de lo ajeno se apropiara del rollo de cable, la escalera, entre otras herramientas.
Se desconoce si algún poderoso hizo el llamado pertinente o si estos son los tiempos “normales” que la empresa de teléfono maneja para devolver a sus clientes tan valiosa prestación.
Esperemos que pronto el pueblo vuelva a recuperar la comunicación, y sobre todo se tomen medidas para que hechos de esta naturaleza (el robo y la espera) no vuelvan a repetirse.


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