Calle 25 de Mayo: tardaron 4 meses para liberarla y dejaron un desastre

Actualidad 26 de febrero de 2020 Por El Ciudadano cañuelense
Vecinos y comerciantes indignados por la obra que empezó a fines de octubre. El jueves se fueron y dejaron pozos, escombros, roturas, caños, suciedad y olores. También quedaron cercos, vallados, pozos, un baño químico y una máquina retroexcavadora. ¿Terminó la obra misteriosa?

Tres cuadras de la calle 25 de Mayo fueron transformadas para dejar un postal de caos y abandono. “Hicieron en Cañuelas un camino de ripio urbano”, dijo con ironía un comerciante. Durante un relevamiento de EL CIUDADANO se confirmó que el jueves se fueron los obreros, con sus herramientas y dejaron todo a medio terminar. Para peor en los últimos tiempos se registraron inconvenientes con las cloacas. Lo cual hace pensar que nada mejoró.
Las obras que llevó adelante una empresa, que nadie quiso identificar de manera oficial, durante casi cinco meses. ¿Qué se cumplió?
“Después de meses de deuda a  los trabajadores empezó a venir menos personal, a seguir haciendo algunas cosas, pero mal hechas,  hasta frenarse. Este jueves ya desaparecieron”, dijo un frentista de 25 de Mayo entre Rivadavia y Mitre.
Según pudieron recolectar vecinos y comerciantes de la zona, y luego ABSA con la Municipalidad, se informó del cambio de una cañería principal de la cloaca, por la cual pasa una gran  cantidad de desperdicios de residentes del centro cañuelense. Para esto se contrató a una empresa, que sería de La Plata. Nunca hubo información-desde fines de octubre que se montó el obrador- de lo que se estaba por encarar en las calles 25 de Mayo entre Rivadavia y San Vicente.
Con el tiempo ABSA hizo difundir un comunicado muy escueto y falto de precisiones de lo que venían haciendo. Las obras paralizadas causaron toda clase de dificultades por lo que un grupo de frentistas encaró en subir su malestar a las redes sociales, contactar a medios locales, dejar reclamos en ABSA, la Municipalidad y llamados a concejales, además de iniciar una demanda judicial.
A los contratiempos por no poder circular los vehículos  por todo ese tramo, en principio por nada y luego por una mano, todo se rompió, se levantaron montañas de materiales y los peatones a  bajar por donde pudieran.
Además se dejaron pozos.  En estos más de ciento veinte días, convivir con un segmento del centro quedó vallado, cercado por mallas plásticas y cerradas al paso.  Además se denunció un robo en un comercio.
La ‘ocupación’ también dejaba diferentes rastros como basura desperdigada por varios sectores y elementos de uso de la obra. En todo este prolongado tiempo de trabajos, hay desniveles, pozos, pastos, charcos y tramos con lodazal.
Desde la esquina de un lavadero de autos, una vecina apuntó  este cronista: “Tengo un olor terrible adentro de casa”, y señala el pozo y caños que se asoman en 25 de Mayo e Independencia. Además tiene un baño químico montado en la esquina. “El jueves al mediodía ya levantaron todo en un rato. La semana pasado hicieron paro. Y todo en estos días dejándome mugre. Nunca me vinieron a ver desde la Municipalidad, del Concejo, de la empresa, para dejarnos un asco”.
“La cuestión es que la prueba hidráulica no funcionó, debía ser más larga la obra”, sentenció un comerciante y agregó que “se metieron a una propiedad de alto, un sábado, le limpiaron el terreno y fue a parar arriba del caño, tierra, chapas, sanitarios. Cero control. Antes de la obra y durante la obra tiraban los excrementos a los pluviales”. 
“Ya terminaron y dejaron todo así. Dejaron la retro excavadora con una rejilla plástica en Independencia y 25 de Mayo. Y el jueves pasaban camiones tirando escombros, levantando un polvo tremendo. Se les acabó el presupuesto y dejaron”, rezongó otro frentista, que no dejó destacar que “ibas a ABSA para quejarte, después a la Municipalidad y te decían que eran de Pose el contratista. Todo para lavarse las manos. “, contó Pablo, mientras con una manguera intentaba correr el polvo de la calle y de su camión de auxilio. Además dijo que “me rompieron el cordón,  la vereda y el caño pluvial”.  Y destacó que con “un caño blanco sacaban la caca y la tiraban por los cordones para que se vaya a los desagüe pluviales”.
Todo esto sucedió a dos cuadras de la Comuna y  tres de la delegación de ABSA. De los bloques políticos de Cañuelas, del ejecutivo municipal;  ¿habrá alguien que diga qué hacer con las obras paralizadas y abandonadas para evitar riesgo en la seguridad pública o peligros para la salud?

Leandro Barni