Juan Rizzi participó de los Conversatorios por el Día del Libro

Sociales 19 de junio de 2021 Por El Ciudadano cañuelense
Fueron organizados a nivel provincial y bajo la consigna “Leamos libres, lo demás no importa nada”. Brindó una visión particular sobre la “crisis del libro”; no por el peligro de desaparecer sino en las relaciones que puede generar.
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El director de la Biblioteca Popular D. F. Sarmiento, Juan Manuel Rizzi, expuso el pasado martes en el segmento “Las bibliotecas populares bonaerenses tienen la palabra”, que fue parte de los Conversatorios –virtuales– por el Día del Libro organizados por el área de Cultura de la provincia de Buenos Aires.
El cañuelense compartió su segmento con Gisela Pérez (Biblioteca Popular La Carcova, José León Suarez), Milo Rodríguez (Biblioteca Popular El Provincial de 9 de Julio) y Juan Carlos Moscatel (Presidente de la Federación de Bibliotecas Populares de la Provincia de Buenos Aires); moderó el director de Bibliotecas y Promoción de la Lectura de la Provincia, Sergio Frugoni.
Tras repasar los orígenes de la biblioteca y describir las características generales de la ubicación del partido, los pasajes más interesantes disertados por Juan Manuel Rizzi se dieron cuando lamentó las pocas o nulas casas de libros “populares” del distrito y cuando reflexionó sobre la “crisis del libro”, aunque desde un punto de vista no convencional.
En cuanto a la primera preocupación el director desarrolló “la ciudad cabecera, donde se encuentra la biblioteca, tiene algo más de 30 mil habitantes, el partido asciende a 60 mil… es la biblioteca ‘central’, así llamada a veces por los medios, pero además la única popular que hoy funciona en el partido. Ya digo que deploro que en Cañuelas no haya otras bibliotecas, y con esto ya hago una introducción a su potencial y a sus problemas. A veces trato de explicármelo, por qué Lobos, por ejemplo, tiene tres bibliotecas abiertas a todo público y nosotros solo una. Creo que la cercanía de la Capital es absorbente. Creo que el hábito del consumo en el cañuelense, de encontrar lo que busca a pocos kilómetros, es más acentuado que en otros lugares”.
Posteriormente, Rizzi explicó los cambios acaecidos en la biblioteca desde el 2008 y sostuvo que la misma tiene “700 socios, pero eso no da una aproximación, para mí, a la importancia que tiene en Cañuelas. A partir del año 2008 se da un recambio total, una refundación diría, a nivel humano y conceptual de lo que era la biblioteca. Tradicionalmente conducen las bibliotecas gente ligada a las letras, lo que tiene su razón, y por eso a veces nos cuesta enfocarla desde el lado puramente social, que hoy –y quizá siempre– sabemos que es su principal función. Desde esos años comenzamos a incorporar talleres: además del literario, cine debate, narradores, teatro, danza, coro, idiomas, pintura, danza, filosofía, cine, yoga, charlas, y otras propuestas que no entran acá, que llegaron a plasmarse hasta en una radio institucional. Con mayor o menor éxito, a veces se trataba solo de romper el quietismo”.
La explicación fue la entrada al concepto de “crisis del libro”. “Y acá yo me preguntaría si es posible hablar de una crisis del libro, la palabra no me asusta, ya que la entiendo desde lugar del cambio y de la crítica, cuya palabra relaciono etimológicamente. Digo el libro no como hecho aislado, sino en sus relaciones. Desde siempre las bibliotecas prestan libros. Nuestra biblioteca pasó de solo prestar libros a leerlos, escribirlos, hablarlos, actuarlos, venderlos y también regalarlos”, señaló el cañuelense.
Para completar esta última reflexión, Rizzi manifestó a El Ciudadano que no analizó al libro como algo que pueda desaparecer, sino “cómo se relaciona el libro potencialmente con las personas, entiendo ‘crisis’ como ‘crítica’ o ‘modificación’. La idea es que los libros ya no solo se prestan; sino que se escriben, se hablan, se actúan. Hay posibilidades productivas en lo que una persona hace con un libro, no es solo un objeto”.
Otro Conversatorio fue sobre el análisis de las “Producciones literarias desde el periodismo”, participaron los periodistas Sandra Russo, Mauro Federico y Mariano Hamilton. La jornada culminó con la “Maratón de lecturas: Leyendo a autores bonaerenses”, que contó con la presencia de actores y actrices como Luisa Kuliok, Ana María Picchio, Daniel Dibiase, Juan Palomino, Fernando Santiago y Lide Uranga.


Lic. Marcelo Romero – [email protected]