Un paciente del Hospital Marzetti escapó y apareció muerto en una construcción aledaña

Policiales 30 de diciembre de 2019 Por El Ciudadano
Era un vecino de Udaondo que padecía un cáncer terminal. El hospital no dio aviso a los familiares ni realizó una denuncia por su desaparición. La Fiscalía 1 inició una causa penal por abandono de persona.
benedicto y esposa web
Benedicto junto a su esposa María Susana Lezica.

Un hombre que padecía un cáncer terminal fue encontrado sin vida en una obra en construcción ubicada en calles Rawson y Jorge Cafrune, a veinte metros del Hospital Marzetti. Dos días antes había escapado de una sala del nosocomio  donde se hallaba internado con cuidados paliativos. Tras su desaparición, ningún responsable del centro de salud dio aviso a los familiares ni radicó la denuncia policial.
El cuerpo fue hallado en la tarde del 25 de diciembre por un agente de la Guardia Urbana que por casualidad entró a la obra para alejar a dos intrusos que habían entrado a orinar. Al correr una lona halló el cadáver en posición fetal con sondas y pañales para adultos. En el mismo momento los familiares del paciente estaban en la Comisaría 1º intentando radicar una denuncia de búsqueda.
La víctima fue identificada como Antonio Miguel Benedicto, de 61 años, padre de siete hijos, empleado rural domiciliado en Gdor. Udaondo.
El 20 de diciembre Benedicto había sido derivado desde el Hospital Rossi de La Plata al Hospital Marzetti, afectado por un cáncer que se le detectó en mayo. El 23 de diciembre fue visitado por última vez por sus familiares y se estima que ese mismo día escapó sin ser advertido.

Comunicado y desmentida
Tras el hallazgo de Benedicto el Hospital Marzetti distribuyó un comunicado, sin firma, que intentó explicar lo ocurrido.
“La persona hallada era paciente del Hospital. Padecía una enfermedad terminal y recibía cuidados paliativos. Fue derivado el pasado 20 de diciembre desde el Hospital Rossi de La Plata. El equipo interviniente solicitó una internación cercana a su domicilio con la finalidad de que el paciente pudiera alternar dicha internación con períodos de permanencia en su hogar”.
“El día 23 por la tarde, la enfermera a cargo no halló al paciente en su habitación, dando cuenta de la novedad al médico de guardia. Dada la modalidad de la internación antes descripta, en un principio este hecho no llamó la atención, aunque al no haber novedades, el día 24 se contactó a la familia para informarles de la situación”.
“En el día de la fecha (25 de diciembre), familiares del paciente se presentaron en el Hospital informando que el mismo no se hallaba en su domicilio. Ante el hallazgo del cuerpo en una obra en construcción cercana, se procedió a radicar una denuncia penal”. 
El Ciudadano se contactó con familiares de Benedicto, quienes aseguraron que el comunicado del Marzetti es “una mentira”.
Diego, yerno de la víctima, explicó que hubo una llamada del Hospital el 24 de diciembre a las 19:30 pero que por la falta de señal en la zona de Udaondo, ingresó al móvil receptor recién el día de Navidad. 
“El 25 al mediodía nos comunicamos con el Hospital respondiendo la llamada. Cuando explicamos quiénes éramos, la llamada se cortó o nos cortaron, no lo sabemos. Reintentamos varias veces hasta que nos atendieron. La respuesta fue que el paciente no estaba en el Hospital desde hacía tres días”.
En medio de la lluvia, los familiares de Benedicto tuvieron dificultades para encontrar un transporte. No había colectivos y los pocos remises particulares del pueblo no estaban funcionando. Finalmente un vecino accedió a llevarlos hasta Cañuelas.
“Cuando llegamos a Cañuelas pedí hablar con el jefe de  Enfermería. Me explicó que el 23, apenas se fueron los familiares, Benedicto salió por atrás del Hospital y se escapó. Le expliqué que era un hombre prácticamente desnutrido, enfermo de cáncer y tratado con morfina, que era imposible que se escapara sin que nadie lo viera. Me respondió que no era el primero, que en la semana se habían escapado tres. Es increíble, eso demuestra que no había ninguna seguridad en puertas o pasillos”.
Mientras Diego se encontraba en la Comisaría 1º intentando hacer una denuncia por la desaparición de su suegro, una hija del yerno comenzó a buscarlo en los alrededores del Hospital. Vio cuando un agente de la Guardia Urbana entraba a la obra, ubicada al otro lado del alambrado y le siguió los pasos. A los pocos minutos se topó con el cadáver de su abuelo, como si estuviera dormido.
Diego y toda la familia de Benedicto están indignados por el trato recibido en el Hospital. “Nos cerraban las puertas y en todo momento nos trataron mal. Nunca se acercaron a darnos un pésame, una explicación o a ofrecernos ayuda”.

Falla del protocolo y causa penal
¿Cuál es el procedimiento que debe seguir un Hospital público cuando un paciente abandona un espacio de internación? Un veterano profesional con experiencia hospitalaria explicó a El Ciudadano que “Si un paciente se va sin alta médica, tiene que firmar la Historia Clínica informando que se retira por su propia voluntad y si no está en condiciones de firmar, un familiar lo puede hacer. Si se escapa, hay que hacer una denuncia inmediata en el Juzgado de la jurisdicción”.
En este caso, Benedicto estaba siendo tratado con morfina. Su familia afirma que por la medicación “no estaba totalmente consciente de lo que hacía, por lo que jamás pudo firmar algún acta indicando que se iba. En la Historia Clínica no hay ninguna firma informando que se iba”.
En base a estas irregularidades, la Fiscalía 1 del Dr. Lisandro Damonte ordenó el secuestro de la Historia Clínica y tomó declaración a la enfermera que constató la huida.
Trascendió que una vez reunidos los primeros elementos se impulsaría una causa por separado por los delitos de ‘Abandono de persona’ y ‘Violación de deberes de funcionario público’.
Voceros judiciales señalaron que “Existe  la obligación de dar aviso a la autoridad policial, al menos cuando se va un paciente en riesgo. En este caso dicha denuncia no existió y el aviso a los familiares fue demasiado tardío”.
Si había dificultades para comunicarse telefónicamente, el Hospital podría haber apelado a la Delegación Municipal para contactar a los familiares, algo que tampoco sucedió.

Germán Hergenrether