Cómo se estudia en las escuelas rurales durante la cuarentena

CORONAVIRUS 29 de agosto de 2020 Por El Ciudadano cañuelense
La emergencia sanitaria y la suspensión de las clases presenciales sorprendió a todos. Cuáles son los procesos y aprendizajes que se llevan. La falta de conectividad y una moderna plataforma desnuda la dimensión educativa afuera de la ciudad. Todo por WhatsApp. Desde tres escuelas cuentan el nuevo aliado de la enseñanza.
Escuelas rurales WEB
A pesar de la falta de conectividad y plataformas, los docentes redoblan los esfuerzos con sus tareas.

“Una madre tiene un hijo en secundaria y dos en primaria, y un solo teléfono celular sin acceso a wifi. ¿Cómo hacen la tarea escolar?”, se escucha como algo común en las consultas que hizo este medio a docentes y directivos del distrito de Cañuelas.  En las escuelas lo único que se siente desde hace meses es silencio. No hay clases presenciales por la cuarentena, pero sí tareas.  

Las escuelas están cerradas, pero hay una sola excepción para sacar los alimentos que sustituyen el comedor escolar o la de retirar tarea escolar.  

De acuerdo con los datos del Ministerio de Educación de la Nación, menos de la mitad cuenta con acceso fijo de buena calidad en la señal a internet. Los docentes manifiestan que el teléfono celular se convirtió para todos en el dispositivo más usado. La principal vía de contacto entre los chicos y sus escuelas.  

En la Secundaria 7 en la localidad de Gobernador Udaondo, se encuentra la directora Silvina Mazás, quien, desde agosto de 2018, llega al establecimiento por dos caminos rurales, el Del Potro y del 72. Son unos 25 kilómetros de tierra desde Cañuelas y en dirección a Ruta 215. Es el único establecimiento de nivel secundario de la zona y donde convive su edificio con la Primaria 9. Los chicos viven en un radio de 25 kilómetros y posee una matrícula de 89 alumnos.  Allí cuentan con el servicio de energía eléctrica, el agua no es potable, por lo que consuman agua envasada. Y para el invierno cuentan con dos garrafones provistos por ExtraGas, con los cuales tienen los salones con calefactores. No hay teléfono fijo en la escuela.  

“Desde marzo fuimos pasando por distintas etapas. Desde el año pasado teníamos grupos de WhatsApp por año con los padres, ahora con la pandemia incluimos a los profes, luego se sumaron las actividades. También como estrategia se dispuso el uso de Classroom, pero no puede ser masivo y no todos pueden conectarse. Entonces vamos por el WhatsApp, pero aquellos que no pueden acceder porque están en zona muy de campo, los profes me mandan las actividades y hacemos entrega en territorio. Voy a los campos y entrego en las tranqueras”, dice la docente y directivo.  

También circulan cuadernillos con las actividades y es un material elaborado por la Dirección de Escuelas.  Esta publicación es distribuida en los remises autorizados por el Consejo Escolar a modo de transporte escolar. Y en caso de no poder ser alcanzado son retirados por los padres en la escuela.  

Escuela 2

–¿Entre los alumnos y sus familias hubo casos de coronavirus? 

–Sí. De un padrastro de un alumno de secundaria. Fue en junio y ya está dado de alta. El hombre fue internado en el Hospital de la Cuenca, su familia permaneció aislada, regresó a su casa y tuvo el alta. No hubo otro contagiado en su familia.  

“Muy pocos chicos pueden contar con internet. Solo tres familias pudieron instalar internet. En esta zona rural solo sirve el sistema satelital, no se adapta otro”, revela la encargada del secundario que lleva casi dos décadas de docencia. En tanto, tras un relevamiento anterior a este receso, “el 90 por ciento de los chicos están conectados, el resto cuesta un poco más porque hay que llevarles las actividades o no vuelven para corregir. Pero hay comunicación con toda la matrícula escolar”.  

Pero la desigualdad educativa por la tecnología no es lo único, “tenemos las mismas luchas por los constantes cortes de luz, la lejanía del casco urbano se nota con las calles de tierra que se dificultan con las lluvias. Pero la comunidad responde, son chicos distanciados y con inconvenientes por cumplir, aunque siempre tratan de hacer los trabajos. Esto nos motiva”. 

Solo por WhatsApp 

Mariel Oliva, en la Escuela 29, erigida camino a Luján por la Ruta 6, se desempeña como docente hace seis años y tiene a cargo el 4°, 5° y 6°, con un total de diez alumnos. “El contacto de hoy es por WhatsApp pero es muy dificultoso por el área rural que viven, de campos y cultivos. Solo pude tenerlo con tres de los chicos. Y por la directora supe que han recibidos los cuadernillos y los bolsones”, admite la maestra y luego comenta: “No verlos se los extraña, no se sabe realmente si están bien, a pesar del saludo general que uno hace, pero con la gran mayoría no se tiene contacto. Por eso es importante lo que hace la directora que puede llegar a ver a algunas de las familias y saber de los nenes”.  

El establecimiento solo cuenta con servicio eléctrico, el agua es de pozo y no tienen conectividad. Además, la escuela continúa con la entrega de mercadería de alimentos para las familias de los alumnos y la calle por la que se accede es de tierra.  

–¿Tiene forma de explicar a los chicos y sus familias cómo prevenir el coronavirus? 

–Sí, la que baja el Ministerio de Educación, pero no todos lo pueden hacer porque es por WhatsApp. Después la directora lo hizo de manera personal o por teléfono celular, ya que a veces no tienen señal o crédito. 

Además hizo hincapié que “a pesar de la corta experiencia que llevo como docente, atravesar esta situación inédita de la pandemia, significa también adaptarse a las nuevas tecnologías”.  

escuela 3
En las Escuelas 7 de Udaondo, la 29 en Ruta 6 y la 26 en inmediaciones de Virrey del Pino, pero en Máximo Paz, la vía de comunicación principal es el WhatsApp, un recurso común pero con grandes dificultades.

Buscar el vínculo 

Marisel Oliva, en la Escuela N°26 ‘Mariano Moreno’, donde hace tres años tiene a su cargo la dirección, en un establecimiento con 171 alumnos, en el barrio Belgrano, localidad de Máximo Paz, cercano a Virrey del Pino, con calle de tierra, reconoció a El Ciudadano que desde el plano pedagógico si bien son provistos por los cuadernillos de la Provincia, “tratamos de personalizar las enseñanzas y con los chicos con alguna dificultad hacemos actividades aparte. Nos manejamos con grupos de WhatsApp y esos chicos con más dificultades se trata de llamarlos; se hace un seguimiento de lo que entregan. Además, tratamos de ir cada dos semanas o veinte días a la escuela donde dejamos las tareas y que las familias hagan una devolución”.  

Entres sus alumnos figura, como en los otros maestros consultados, familias con teléfonos celulares con prepago o tarjeta. “En ocasiones no tienen crédito para respondernos y somos nosotros los que buscamos el vínculo y fortalecerlo”, cuenta Oliva.   

Además se dispone la entrega de los bolsones de alimentos para las familias escolares.  

A la 26 se llega luego de atravesar un camino de tosca por la Autopista o por La Matanza, también con un camino surtido de pozos, pero de mejores condiciones cuando llueve. Los alumnos son hijos de padres que crían y venden animales, las mujeres cuentan con planes sociales, son empleadas domésticas y otras trabajan en merenderos. Además de contar con el servicio de luz en la escuela, tienen gas por zepelín y el agua surge de un pozo.  

–¿Los chicos están respondiendo a las tareas? 

–Hacemos un seguimiento, responden, pero no de lo que es una clase. Les lleva más tiempo. Algunos son hijos de padres que apenas terminaron la escuela primaria; por ello las tareas son de fácil resolución a los chicos y que no tengan que acudir a los padres. Es algo que sucede con los cuadernillos, que responden, pero la respuesta es difícil de abordar, entonces se hacen actividades personalizadas.  

Sobre el coronavirus la directora Marisel afirmó que no se registraron casos positivos entre sus escolares ni en el barrio Belgrano como Virrey del Pino. Y refiere que “a los docentes cuando vienen a la escuela se hace el ingreso con tapabocas, lo mismo que el resto de las personas. Para atender a alguna persona se lo hace de a una y con el uso de alcohol”.  

A los chicos les quedan muchos días por delante y, parece, seguirá siendo solo a través WhatsApp, en condiciones muy limitadas.


Leandro Barni - [email protected]