“Aspiro a que lo que venga sea más grande que lo ya vivido”

Deportes 20 de junio de 2020 Por El Ciudadano cañuelense

Automovilismo, polo, ciclismo, boxeo y naturalmente fútbol han sido las disciplinas que han aparecido en esta peculiar sección que ha ganado fuerza en estos tiempos de pandemia, donde la competencia deportiva es nula. 

No obstante, este singular período que es­tamos atravesando nos permite, en este caso, conocer a los deportistas locales desde un perfil diferente, más personal e intimista y alejado si se quiere de la habitual vorágine resultadista. 

En esta oportunidad el protagonista de este artículo, que cabe recordar es exactamente el mismo cuestionario al que se han enfren­tado el resto de los entrevistados, es Gabriel ‘Paya’ Ferreyra. 

Aquel pibe que se destacó en su momento de los Torneos Barriales y que se formó y perfeccionó en las divisiones formativas de Boca Juniors y que, si bien no pudo debutar en Primera, se dio el lujo de jugar en Suecia. 

Tras su paso por el Nacional B (Estudian­tes de San Luis) y la C luciendo la casaca del Cañuelas Fútbol Club (CFC), el futbo­lista tenía todo sumamente encaminado para volver al exterior aunque la pandemia tiró todo por tierra. 

Aguardando la resolución de esta crisis sanitaria mundial y esperando retomar sus vínculos con el fútbol internacional, ‘Paya’ accedió a los requerimientos de este medio. 

A continuación sus respuestas. 

 –¿Qué le dio el deporte? 

–En estos cinco o seis años como pro­fesional me dio mucho, ya sea por las personas que conocí como por todo lo que viví y conocí viviendo en el extran­jero. Estar de vacaciones en Europa o en Africa es algo que hoy no podría hacer por ejemplo y lo viví gracias al fútbol. Viajar mucho es lo más lindo que me dio el fútbol, hablando de lo extra futbolístico naturalmente, mientras que en cuanto al fútbol en sí estar en Pre-Europa League, en la B Nacional y en el club de mi ciudad son cosas hermosas.

 –¿Qué le sacó el deporte? 

–Eventos y festejos en los que todo el mundo se reúne y es normal que lo hagan como cumpleaños, Días del Padre, de la Madre y del Amigo, cumpleaños de 15 y hasta casamientos. Un futbolista se pierde este tipo de eventos. Compartir momentos con familiares o amigos es algo que normalmente uno se pierde por estar durmiendo en tu casa o concentrado por entrenamientos o competencia. 

–¿Qué ganó por el deporte? 

–Las personas que pude conocer en todo este tiempo. Uno conoce mucha gente bue­na y mucha gente mala también, pero uno se queda con aquellos que hoy en día sigue teniendo relación incluso aunque estén en otro país, o con los que incluso nos vemos una vez al año. También personas que co­nocí en los Torneos Barriales donde está la gente más linda que conocí en mi vida: generosa, humilde y laburadora. 

–Si pudiera volver el tiempo atrás, ¿to­maría alguna decisión diferente a las to­madas respecto a su carrera deportiva? 

–Obviamente y relacionadas al comen­zar la carrera como profesional segura­mente. Pero nunca voy a decir que estoy arrepentido o que tomé malas decisiones o que los pasos dados fueron equivocados porque de todo lo que hice aprendí. Fue­ra de lo futbolístico cambiaría decisiones tomadas que obviamente nunca diré cuáles son por respeto a los demás. 

–¿Está conforme con su carrera de­portiva? 

–Sí. Siempre se apunta a estar lo mejor posible, a tener el mejor club y a jugar todos los partidos y después el tiempo te pone en tu lugar diciéndote dónde vas a estar y cuánto vas a jugar, uno mismo también se pone en su lugar. Hoy estoy parado hace casi un año, lo cual fue por decisión propia: cuando salí del CFC decidí quedarme con mi gente y mi familia por seis meses para esperar una oportunidad mejor, pero luego ya sea por cupos de extranjeros o por la pandemia no se dio. Venía hablando con gente de afuera y por aquello que comenté hoy estoy parado. Pero sé que esto va a seguir y cuando la pandemia se termine retomaré nuevamente el fútbol. 

–¿Alguna cuenta pendiente? 

–No haber podido debutar en la Primera de Boca Juniors es una cuenta pendiente. Hoy pienso que tal vez si en aquel parti­do con San Lorenzo el resultado hubiera sido otro, un empate o ir ganando, tal vez podría haber entrado como para cuidar el resultado. Es algo que me quedó pendiente, que pasó hace mucho tiempo y que no va a suceder nuevamente. Otra cosa es volver al CFC en algún momento y mostrar otra imagen ya que no quedé conforme con lo que pude dar, ya sea por rendimientos gru­pales o lesiones. No era bueno el momento que estábamos pasando y una cosa lleva a la otra. Es algo que tengo pendiente pero que puedo modificar en el futuro. 

–¿Lo han defraudado en el ambiente deportivo? 

–Sí. En inferiores o formativo, o sea cuando sos chico, amás jugar al fútbol y es todo color de rosa, es todo lindo. Pero una vez que pisás Primera División y que empezás a conocer en profundidad lo que es el fútbol profesional, o sea cuando em­pezás a cobrar y tu familia depende de lo que hacés en la cancha, ves todo de otra manera y ves que detrás de la pelota hay un negocio. Ahí ves que alguien a quien admirabas te termina defraudando, cosas que pasan por detrás de la pelota. Me ha defraudado gente que yo pensaba que era de una forma y terminó siendo de otra. 

–¿Lo han sorprendido para bien? 

–Sí, obviamente. Técnicos, jugadores, hinchas, utileros de Boca Juniors o inclu­so el de Suecia. ‘Pascualito’ Rambert es un ejemplo que puedo dar en este sentido, además de compañeros. En todo ámbito hay gente que te defrauda y otra que te sorprende y que te da ganas de llevarla con vos y tener una relación para toda la vida.

 –Siempre dentro del deporte, ¿éste le permitió conocer una faceta diferente o impensada en gente conocida? 

–Me ha pasado ver gente en la tele que uno deseaba conocer pero que, cuando la conocí tras incluso convivir, no es lo que pensaba y eso te cambia el panorama. El que pensaba que era una persona intere­sante pasa a ser alguien con quien no te interesa relacionarte. Hablo de personas muy conocidas en el fútbol. 

–De no haber sido futbolista, ¿qué cree que hubiera sido de su vida? 

–Me hubiera encantado jugar básquet, si no existiera el fútbol en mi vida. Pero nunca me puse a pensar que sería de mi vida si no fuera futbolista. Al estar ahora parado necesito generar recursos y estoy metido en la venta de calzado, pero no es lo que quiero para mi vida. Desde que soy chiquito pateo una pelota y desde los 16 años el fútbol me da de comer, nunca pensé en otra cosa. 

–¿Qué lugar ocupa en su vida actual­mente el fútbol? 

–Un rol importante que se puede apli­car al día a día. El deporte te enseña o te muestra cosas que en tu entorno no son habituales. Por ejemplo en casa es habi­tual el asado y los guisos mientras que el deporte te enseña a cuidarte, por lo que puedo llevar adelante un entrenamiento y un modo de alimentarme que si no hubiera sido por el fútbol no lo haría. Hoy vivo con mi abuela y me hace guiso, que es el más rico del mundo, pero yo opto por sugerirle otros platos más sanos. 

–¿El mayor logro deportivo?, no necesariamente por el peso propio del logro en sí, sino por lo que representó para usted. 

–Jugar en el exterior, haber estado muy cerca de la Europa League, haber vivido en otro país con apenas 20 años, obviamente haber formado parte del Primer plantel de Boca Juniors de Carlos Bianchi junto a Riquelme, Gago y otras bestias más. Concentraciones, pretemporadas y cafés compartidos con Riquelme en su habita­ción son cosas valiosísimas, pero como mi carrera no termina aún aspiro a que lo que venga sea más grande que lo ya vivido. 

–¿Qué consejo le daría a quien está por dar los primeros pasos en su mismo deporte?

 –Que disfrute en todo momento del fút­bol. Creo que son muchos los que les gus­taría vivir de lo que le gusta, en este caso del fútbol. Me considero un afortunado al poder vivir de esto, de vivir entrenando y jugando por lo que siempre digo que hay que disfrutar el hecho de vivir de esto y para esto. Están quienes hacen todo al pie de la letra y por lo general son quienes están en Europa o en Primera, y están aquellos que no lo hacen de ese modo y son los que están en el Ascenso. Siempre hay que disfrutar de esto, eso es lo que sugeriría.