Acuerdo Mercosur-Unión Europea: Argentina se posicionó como uno de los grandes ganadores del nuevo esquema comercial
La rápida utilización de los primeros cupos libres de aranceles otorgados por la Unión Europea al Mercosur dejó a la Argentina como uno de los principales protagonistas del nuevo escenario comercial. Tanto en miel como en huevo industrializado, empresas argentinas lograron captar buena parte de los volúmenes habilitados en el arranque del acuerdo.
El caso más visible se dio con la miel. El primer tramo del cupo libre del histórico arancel del 17,3% quedó agotado en tiempo récord. Tras las críticas desde Paraguay y Uruguay, desde la Secretaría de Agricultura explicaron que el denominado “año 0” del acuerdo funciona bajo el sistema FIFO (First In, First Out), es decir, “primero en entrar, primero en salir”, mientras el Mercosur termina de definir el reparto definitivo de cuotas por país.
En la práctica, el esquema habilitó para este año 5.000 toneladas de miel sin aranceles, distribuidas en distintos períodos entre mayo y diciembre. El primer tramo, correspondiente a mayo-junio, contemplaba 1.400 toneladas y ya se encuentra totalmente utilizado. El próximo período abrirá el 1 de julio con otras 1.800 toneladas disponibles. Y el volumen crecerá año a año hasta alcanzar las 45.000 toneladas anuales en 2031.
El protagonismo argentino era esperable debido al peso que tiene el país dentro del negocio apícola regional. La Argentina exporta regularmente cerca de 27.000 toneladas de miel por año hacia la Unión Europea y se ubica entre los principales proveedores mundiales.
Uno de los embarques emblemáticos fue realizado por Apícola Danangie, una pyme familiar de Concordia que logró exportar 22 toneladas de miel hacia Alemania sin pagar aranceles. “Ahora estamos en igualdad de condiciones. Eso va a impactar en la demanda, aunque no de forma inmediata porque los contratos ya estaban cerrados”, explicó Fernando Vairolatti, titular de la empresa. “Este es un arancel que nunca tuvo que haber existido”, agregó.
El empresario sostuvo además que el verdadero beneficio se verá en las próximas negociaciones comerciales. Según detalló, la eliminación del arancel permitirá mejorar el precio que reciben los exportadores argentinos porque los compradores europeos tendrán menores costos de importación.
La Argentina produce unas 80.000 toneladas de miel anuales y exporta alrededor del 95% a granel. El consumo interno, en cambio, ronda apenas los 200 gramos por habitante.
Pero la miel no fue el único caso donde la Argentina mostró rapidez para aprovechar los nuevos beneficios comerciales con Europa. También ocurrió con los huevos industrializados.
En apenas 15 días se completaron las 333 toneladas de huevo habilitadas este año por la Unión Europea dentro del cupo libre de aranceles otorgado al Mercosur. Detrás de esa operación estuvo Ovoprot International S.A., empresa presidida por Santiago Perea y pionera en la industrialización del huevo en la Argentina.
Fundada en la década del 80, la firma fue la primera del país en transformar el huevo en productos industrializados para exportación, abriendo un segmento de alto valor agregado dentro de la cadena avícola.
“Venimos peleando y transitando esto hace como 20 años. Costó, pero llegó un día”, señaló Perea al referirse a la apertura comercial lograda con la Unión Europea.
La eliminación del arancel del 17,3% aparece como un cambio decisivo para la competitividad argentina. “Esto te da más precio”, resumió el empresario, quien estimó que la mejora económica ronda entre el 15% y el 20%.
Actualmente, el huevo en polvo se comercializa entre 8 y 9 dólares por kilo en el mercado internacional, por lo que la quita arancelaria mejora sensiblemente la posición argentina frente a otros exportadores.
“Esto es fundamental. Nos da mucha más competitividad. El costo argentino es muy alto, entonces esto es muy importante para desarrollarnos”, afirmó.
Argentina exporta cerca de 4.000 toneladas anuales de huevo en polvo y aproximadamente la mitad tiene como destino la Unión Europea. Sin embargo, las proyecciones para los próximos años son más ambiciosas: el sector estima que podría alcanzar las 6.000 toneladas exportadas a partir de las nuevas condiciones de acceso.
Además del ingreso de divisas, el negocio tiene fuerte impacto sobre toda la cadena agroindustrial. Según explicó Perea, esas exportaciones equivalen a unas 72.000 toneladas de maíz y soja transformadas en proteína animal con valor agregado.
El acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea prevé una ampliación progresiva de los cupos libres de aranceles. Para huevos industrializados, el cupo total llegará a 3.000 toneladas libres de aranceles, con incrementos graduales año tras año.