Con un dramático testimonio una mujer revivió la violencia de género

Policiales 04 de mayo de 2020 Por El Ciudadano cañuelense
“Quiero decirle a las mujeres que tengan fuerza de voluntad y que cuando digan ‘este es un loco me pegó’, lo denuncien”, es el mensaje de una víctima a este semanario luego de padecer la agresión de su ex pareja.
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Matilda –la víctima eligió este nombre para preservar su identidad– aún no puede creerlo y en un contacto con El Ciudadano relató que se realizó una tomografía y que los especialistas le indicaron que deberá someterse a una cirugía plástica para reconstruir parte de su rostro. 
El miércoles 22 de abril la víctima se dirigió al barrio Libertad y se reunió por última vez con su agresor –Martín Beben, de 25 años, que fue detenido inmediatamente– que la obligó al encuentro con la amenaza que si ella no accedía él la visitaría en su hogar. Horas más tarde sería trasladada al Hospital Angel Marzetti acompañada por efectivos de la Comisaría de la Mujer y el Comando de Patrullas.   
Con paciencia y desahogo Matilda explicó que estuvo soltera por unos años, que se dedicó a educar a sus hijas y “buscaba un compañero que la entendiera, un marido decente, una persona normal”. Así fue como hace diez meses inició una relación con su victimario. “Al principio era un chico tranquilo que trabajaba, pero a los dos meses tuvimos nuestro primer incidente donde él me golpeó en su casa después que se fue y volvió como exaltado. Ahí me di cuenta que pasaba algo raro. En ese momento hice la denuncia pero él al otro día me pidió perdón y cuando llegó la policía él ya la había roto”.
“Para mi él era una persona sana y no me daba cuenta de una posible adicción. No sé cómo pero llegó a instalarse en mi casa y con el tiempo me fui dando cuenta que era agresivo, siempre me decía que iba a cambiar, hasta se ponía a llorar pero los golpes, las sujeciones, las patadas fueron cada vez más seguidos. Era como un estado de sometimiento todo el tiempo”.
La pareja continuó unida pero con constantes problemas domésticos. Ella empezó a buscar excusas para no volver a su casa, sentía vergüenza y se cubría los moretones con maquillaje. “El quería que siempre me quedara en mi casa y hasta me rompió el celular. Se iba y volvía de madrugada esperando que yo siempre esté esperando. A los seis meses me cansé y me fui, ese día me rompió la casa, las puertas, hasta me cortó los frenos del auto. No sé cómo explicarte pero yo ya no denunciaba por miedo, lo veo y le tengo pánico. Se me aparecía a la madrugada y yo le abría la puerta para que no haga escándalo”. 
Posteriormente ella cambió de estrategia e “inventaba situaciones para que él no venga, por un tiempo funcionó”. Finalmente Matilda se llenó de valor y decidió poner fin a la relación hace unas semanas  cuando el agresor la lastimó delante de sus hijas. Le pidió un tiempo y él no lo soportó. “Me di cuenta que esa persona no era para mí y le dije que se busque a otra”.

Miércoles 22 de abril           
“Ese día me pidió para vernos desde temprano. ‘No te voy a hacer nada, vení sola por favor, hablemos para ver si podemos volver, te extraño’, me dijo. Había pasado el quinto día y tuve que ir porque ya era insostenible sino él iba a ir a mi casa”, describió la mujer de 31 años.
“Me dirigí a su domicilio, estacioné y salió. Se ve que había tomado vino, me di cuenta cuando entró al auto. Estaba como ido, se reía y en vez de hablarme de amor, me empezó a gritar. Me dijo que yo lo engañaba, que mi auto andaba por el barrio y nada que ver, yo no vuelvo ahí porque le tengo miedo” y siguió: “le dije que habláramos mañana por que me sentía mal. Primero no quiso y a la segunda es como que lo pensó, se bajó, yo me estiro para cerrar la puerta y sin verlo venir me estrelló un vaso de vidrio larguísimo en la cara, me lo refregó y lo soltó. Salió caminando como entre las nubes, como que no le importó”.
“Entre en shock y empezó a salirme sangre de la cara. Hice unos dos metros en el auto, me desvanecí y caí desmayada en la casa del vecino”. Tras los gritos de ayuda fue auxiliada por residentes del barrio Libertad y, luego de esperar una ambulancia que tardó más de una hora, efectivos policiales la trasladaron hasta el Hospital Marzetti.             
Los médicos le indicaron que sufrió una fractura en el tabique y desfiguración de rostro. 
Actualmente Matilda es tratada bajo la supervisión de tres psicólogos, cuenta con la asistencia de la Secretaría de la Mujer y de la Comisaría de la Mujer, que respondió al instante a los pedidos de la víctima. Ya realizó una denuncia penal y civil, se impulsó una orden perimetral y le entregaron un botón antipánico. La causa está caratulada como ‘lesiones graves’ agravada por violencia de género y está a cargo de la Fiscalía Nº2, bajo la dirección de la letrada Norma Pippo y el secretario Pablo Ober.
“Quiero decirle a las mujeres que tengan fuerza de voluntad y que cuando digan este es un loco me pegó, lo denuncien. Después de eso, sino denuncian, es como que esta gente enferma te envuelve y se alimentan de tu miedo. Les digo a las chicas que si empiezan una relación conozcan bien a la persona. Yo no estaba con él porque lo quería, estaba porque le tengo miedo pero ahora ya no quiero que se me acerque, quiero justicia y que pague. Ojalá no lo suelten nunca más y la fiscal tome cartas en el asunto, pero no sé porque ahora están liberando gente con esto del coronavirus. Si queda suelto lo lamento porque si a mí me hizo esto a la próxima la va a matar”, completó Matilda.   


Marcelo Romero
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