Con la Justicia paralizada los abogados presentan dificultades para poder trabajar

Actualidad 27 de abril de 2020 Por El Ciudadano cañuelense
No se garantiza el servicio de Justicia que debe hacer la Suprema Corte. Inacción del colegio profesional en defensa de los derechos de los abogados. Reclaman un trabajo remoto.
Expedientes
Los abogados, complicados.

Los abogados independientes, de estudios pequeños, muchos de los cuales litigan en varios fueros del Derecho,  no pueden llevar adelante sus tareas y con ello garantizar los derechos de toda la población. El teletrabajo podría ser una salida en medio de la pandemia.
Mientras que en los centros de poder se involucran en discusiones retóricas y mediáticas,  la Justicia lleva en el año más tiempo sin funcionar que en actividad. 
Sin habilitar las herramientas tecnológicas para brindar un servicio del Estado, a los ciudadanos se le restringe el derecho de acceder al Poder Judicial.  No se pueden retomar los trámites ni avanzar. De manera lenta la Corte provincial empezó a retomar la actividad por la modalidad del trabajo remoto y con ellas algunos juzgados.  A los gremios no se le escucha en esta ocasión.
Hay algunos juzgados en La Plata que empezaron a despachar, a habilitar correos electrónicos para consultas y de esa manera que los letrados puedan trabajar mientras se continúa con la cuarentena.
 “Nuestro sector está bastante complicado. La mayoría de los abogados independientes basa su economía en el trabajo profesional. Estábamos acostumbrados al contacto directo con el cliente y en muchos casos aún con la actividad presencial en tribunales o entes administrativos (como la Anses, IPS, etc.), pese a que hay medios electrónicos y expedientes digitales”, manifestó una letrada de nuestra ciudad ante una consulta de este semanario.
La abogacía independiente es uno de los sectores golpeados por el ‘‘aislamiento social, preventivo y obligatorio’’, no por la medida en sí. No se han establecido servicios tecnológicos que debe garantizar la Suprema Corte provincial y funcionar de manera eficaz.
“Quedarse en casa y mantener el aislamiento, unido al hecho que la Justicia no ha sido declarada actividad esencial implica no poder trabajar para muchos, pero lo que es peor implica que la garantía constitucional de acceso a  la Justicia  quede nula, lo que es grave si pensamos que el Poder Judicial es una de las tres patas de la República. Atrás de cada reclamo judicial hay personas y necesidades. Afortunadamente los abogados en su mayoría estamos  en  contacto, buscando alternativas colectivas, pero también apoyando los  reclamos y propuestas que institucionalmente han hecho nuestros colegios profesionales. Cada uno está intentando reestructurar su modo de trabajo y comunicación, sobre todo porque somos conscientes que aún una flexibilizacion del aislamiento implicará modificar muchos hábitos y va será por un  tiempo largo”, sentenció.