Nahuel Guerrero: “Debutar en Primera me llena el alma”

Deportes 26 de abril de 2022 Por Jonatan Pedernera
El juvenil de Cañuelas FC, que tuvo su primera vez ante Comunicaciones, comparte el equipo con algunos jugadores que supo alentar en su carácter de hincha. Surgido de EFIC, cuenta una historia de sacrificio en la charla con El Ciudadano.
Guerrero principal
Guerrero en familia. Su papá Martín, mamá Natalia y Delfina, su hermana, en el predio de Boca.

Los ascensos de Cañuelas han jerarquizado a los planteles y ante la llegada de jugadores de todo el país, los valores de la ciudad tuvieron que ganarse un lugar, muchas veces, ante compañeros con presencia en

Primera División. Mariano Campodónico, Claudio Flores y Román Martínez, por ejemplo, son algunos de los apellidos que dijeron presente en las formaciones de la institución.

Y en este momento, complicado para el equipo de Fabián Zermatten, los pibes del pago no se achican: ahora le tocó el estreno al mediocampista Nahuel Guerrero, quien entró ante Comunicaciones y cumplió a pesar de la derrota. 

El chico de 19 años, surgido de EFIC (Escuela de Fútbol Infantil Cañuelas), sumó rodaje en Temperley, Atlético de Tucumán y Defensores de Belgrano, por eso llegó curtido a su primera vez con la camiseta del ‘Rojo’. El volante tuvo un nivel aceptable ante ‘Comu’ y estuvo convocado para el duelo con Los Andes. Criado en el barrio Sarmiento, es uno de los exponentes del distrito junto a Emanuel Trejo y Bautista Silva, ambos del barrio Santa Anita, de la Ruta 3.   

–¿Qué sentiste en el debut? 
–Y... se me cruzaron muchas cosas por la cabeza. Me fui de mi casa de muy chico, estuve lejos de mi familia y me perdí fechas muy importantes, cumpleaños, compromisos, etc. Pienso en todo eso y llego a la conclusión de que todo el esfuerzo y la dedicación valió la pena. 

–Y tuviste una previa a lo grande, en un amistoso contra la Reserva de Boca, nada menos. 
–Sí, jugamos contra ellos en el predio de Ezeiza, fue algo increíble a pesar de la derrota (6 a 1) contra el equipo de Hugo Ibarra y Mauricio Serna. Lo bancamos en el primer tiempo y, bueno, después se notó la diferencia física contra uno de los mejores equipos del mundo. 

–¿Quién te deslumbró de todos ellos? 
–Y, a mí me tocó bailar con la más fea, con el ‘Colo’ Valentín Barco, je. También jugó Agustín Almendra, tiene una tremenda calidad en el mediocampo. Imaginate, los veíamos en la tele todo el tiempo… Por suerte me sentí muy bien y fue una gran prueba en lo personal. Son un ejemplo porque algunos de estos chicos arrancaron como todos nosotros. Además, se portaron muy bien, se quedaron a saludar y muchos de los chicos se sacaron fotos. 

–Volviendo al ‘Rojo’, con el tema de las lesiones se abrieron varios huecos en el mediocampo, ¿no? 
–Sí, hay muchos compañeros que de a poco se están recuperando y van teniendo minutos. Se abrieron huecos, es verdad, pero por suerte la competencia es muy sana, y difícil, a la vez. Tuvimos un arranque accidentado, con compañeros que terminaron en el hospital, pero el que entró siempre respondió. 

–¿Qué tipo de jugador sos? 
–Soy más físico que técnico. Me considero un jugador rápido y aprovecho mi ida y vuelta para enviar centros, que es uno de mis fuertes. Es algo que me pide siempre el entrenador y mi mayor virtud. 

Guerrero para recortarFoto Jonathan Argañaraz.

–Sos uno de los pocos integrantes del plantel que son de la ciudad, ¿qué te provoca eso? 
–Me da mucha felicidad. De chico iba a la cancha y uno siempre tenía el sueño de integrar un plantel profesional y que se dé la chance de debutar en la Primera me llena el alma. Ahora veo pibes que están en la tribuna y alientan por uno en el mismo rincón que ocupaba yo, ¡es muy loco! 

–¿Cuál era el jugador que más aplaudías cuando ibas a alentar? 
–Al que miraba mucho y admiraba era a Franco Quinteros, ¡hoy lo tengo de compañero a ‘Krosty´! Otro que me encantaba era el paraguayo Celso Báez, tenía una gran pegada y sabía marcar, y de esa época vi el campeonato del ascenso con Fernando Sánchez como goleador, era una máquina en el área. 

–¿Dónde diste tus primeros pasos? 
–Arranqué en EFIC en los torneos barriales en Sarmiento y después pasamos a la Liga Lobense. Ahí crecí como jugador y aprendí muchísimo. Por suerte, en Cañuelas se le está dando mucha bola a los clubes de barrio, han salido grandes valores en las canchitas de los sábados. 

–¿Tu papá también fue jugador de fútbol? 
–Sí, mi viejo, Martín Guerrero, hizo Inferiores en el club y mi abuelo también, llegó a jugar en la Primera del ‘Tambero’. Gracias a ellos heredé la pasión por este deporte y ojalá que pueda escribir mi propia historia con estos colores. 

–¿Cómo fue tu experiencia en los otros clubes? 
–Fue muy buena y rescaté cosas positivas. Me tocó estar en otras provincias y vivir en una pensión, al principio fue difícil, pero fue un gran paso que me ayudó a crecer como persona y tener rodaje en el fútbol. Y bueno, en Tucumán pude corroborar la locura con la que sienten los partidos, son muy fanáticos. 

–¿Cómo era la vida en la pensión? 
–Y... de chico es muy difícil adaptarte, pero te hacés de amigos enseguida y es vital, porque te ayudan a levantar el ánimo para seguir adelante.  

–¿La salida del presidente Daniel Roncoli influyó anímicamente en el grupo? 
–Y sí, su decisión nos pegó, pero hay que salir adelante, son decisiones personales y hay que entenderlo. 

–¿Cómo ves al equipo de cara al final del torneo? 
–Somos un grupo muy unido y vamos a tirar para adelante, como siempre, para salir de esta situación. El cuerpo técnico nos da todas las herramientas, nos va a ir bien y vamos a terminar arriba, no tengo dudas. 

–¿Cuál es tu sueño como futbolista? 
–Mi meta es mantenerme en Primera División y seguir aprendiendo, la carrera del futbolista es muy larga. 

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