La gran aventura de cinco amigos ciclistas

Deportes 08 de abril de 2022 Por LIC. Matías Folgueira
Inspirados en el español Alberto Contador, ganador del Tour de France, el cañuelense Germán Cassani formó parte de una singular travesía que unió cinco ciudades. Con su grupo, recorrió 1.000 kilómetros en cinco días.
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Cassani, en el medio, junto a sus cuatro amigos con los que recorrió casi 1.000 kilómetros de Ezeiza a Mar del Plata.

A pesar de ser un deporte individual, en el ciclismo también se generan profundos lazos de amistad. Sobre todo, con el paso del tiempo.

Eso provoca muchas veces no solo la realización de entrenamientos en común; también, salidas recreativas que tienen, como común denominador, la bicicleta y el hecho de pedalear en un entorno diferente al habitual.

El exitoso y reconocido Germán Cassani forma parte de un grupo de ciclistas que semanalmente sale a entrenar en la ruta.  Y desde hace años existía en el seno de esta banda de amigos la idea de realizar un viaje de unos cuantos kilómetros por etapas.

Pero por diferentes circunstancias de la vida, aquel proyecto no pasaba de ese plano, el sueño a cumplir en algún momento.

Hasta que el famoso ciclista español, Alberto Contador, fue una fuente de inspiración. Ganador del Tour de France, entre otras competencias de jerarquía, realizó un viaje de similares características volcando su experiencia a las redes sociales. Y terminó de motivar a este grupo de ciclistas.

“Siempre quisimos hacer un viaje así, pero por uno u otro motivo no pasaba de una idea. Cuando vimos lo que hizo Contador, nos contagiamos y rápidamente se organizó todo”, le comentó Cassani a El Ciudadano.

El viaje

La travesía se ideó en cinco etapas. Los puntos extremos del viaje fueron Ezeiza y Mar del Plata.

Naturalmente, se realizó una etapa por día.

El primer tramo unió Ezeiza con Dolores (214 km) y en la segunda jornada arribaron a Mar del Plata (201 km).
Emprendiendo el regreso desde la Feliz, los ciclistas se dirigieron hacia otra ciudad turística: la serrana Tandil (165 km) para desde allí, al día siguiente, partir rumbo a Las Flores (180 km).

El último día de esta peculiar travesía unió, finalmente, Las Flores con Ezeiza tras 170 kilómetros.

Los protagonistas

Cinco hombres protagonizaron esta peculiar experiencia.

Además de Cassani fueron de la partida Germán López, campeón argentino y panamericano, quien compartió con el cañuelense varias experiencias mundialistas; el también ciclista Cristian Roselli, el triatleta Nahuel Aldape y Osvaldo Arga quien, a diferencia de los demás que utilizaron bicicletas de ruta, montó una mountain bike.

Cassani textual

  • “Fue una experiencia muy linda. Si bien nadie salió con la idea de abandonar, tampoco sabíamos si íbamos a poder concretar todo lo que se había planificado en el papel. A medida que empezamos a andar nos fuimos asentando y la confianza fue creciendo”.
  •  “Nunca había realizado una experiencia por etapas como ésta, aunque ya habíamos realizado locuras de 280 kilómetros en un día”.
  • “Por un tema de seguridad, en la ruta llevábamos un vehículo de apoyo que circulaba unos cincuenta metros detrás nuestro, además de unas luces especiales e, incluso, un radar que nos avisaba cuando se acerca un vehículo desde atrás. Pero los camioneros, principalmente, no le dieron importancia a todo eso. Entre Balcarce y Tandil, un camión se nos acercó a alta velocidad y tras frenar detrás nuestro, nos tiró el camión encima al pasarnos. A mí me pegó en el hombro y me sacó de la ruta. Afortunadamente, no me caí y me fui a la banquina, que en ese sector justo no tenía pozos y el pasto estaba cortado. El último tramo de la Ruta 3, ya de regreso, también fue muy difícil el andar”.
  • “Cada cien kilómetros, nos detuvimos para comer algo y beber”.
  • “En lo personal fue una experiencia tremenda. El regreso fue excelente con un muy buen grupo en el que hubo muchas risas y hasta la natural bronca cuando, al momento de hacer un esfuerzo, alguno lo mezquinaba, pero todo terminaba en un asado de por medio”.
  • “Ya a la vuelta, y luego de asentarme en el andar junto con Cristian (Roselli), nos fugamos del pelotón en un par de esos tramos de cien kilómetros por lo que llegábamos a destino antes que los demás ocasionando ello naturalmente gastadas y chicanas”.

Lo que se viene

Tras esta primera experiencia, el grupo de amigos ya tiene en mente dos nuevos viajes de similares características.

De hecho, para septiembre se planea realizar otro periplo que ronde los 1000 kilómetros. En este caso se uniría Ezeiza, Cañuelas, San Nicolás, Venado Tuerto, Junín y Saladillo, pegando la vuelta a Ezeiza, el lugar de origen.

Paralelamente, existe otro desafío aún mayor que implica, por ende, una logística y una planificación acorde a la distancia: Ezeiza-Villa La Angostura. Pero eso será en otra etapa, claro.

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