Especial Día Internacional de la Mujer - Audiovisual con Libertad Rodríguez

Actualidad 10 de marzo de 2020 Por El Ciudadano cañuelense
Libertad Rodríguez, directora de Juventud de Cañuelas, es una joven militante política con una vasta experiencia. Comenzó en su adolescencia en los pasillos de la secundaria Juan Manuel Estrada, es la primera vez que estará al frente de una dependencia pública.

“No hay mujer que no haya vivido una situación de violencia”

–Rodo Herrera: El Día Internacional de la Mujer es muchas veces confundido por los hombres. Se regalan flores en un día de reclamo de derechos, de reconocimiento de una lucha en la que falta un montón. Vos estás en un área clave como es la de juventud y pareciera que las nuevas generaciones no tienen esa mirada patriarcal que tienen los sub 40, ¿coincidís?
–Libertad Rodríguez: Sí, creo que el desafío de la juventud es clave, sobre todo el de las mujeres jóvenes, las pibas que participamos de encuentros, marchas y talleres venimos a irrumpir, de alguna manera, determinados silencios de nuestras madres y nuestras abuelas. Silencios de quienes no podían manifestarse libremente ni hablar de violencias que estaban sufriendo en sus ámbitos familiares y laborales. Creo que venimos a ser ese grito de las compañeras que no pudieron hablar.

–RH: ¿El hombre era más machista en generaciones anteriores?
–LR: Sí, había era muchísimo silencio, hoy nos encontramos con compañeras a las que llamamos hermanas y que nos cuentan situaciones que vivimos todas. No hay mujer que no haya vivido una situación de violencia, un micro machismo. Y no sólo la violencia física que te deja una herida, también violencia psicológica, emocional y económica, que es una las más fuertes. Se ve muchísimas veces que las mujeres que queremos o quieren acudir a algún tipo de ayuda, al depender de su pareja económicamente, no pueden salir. Por eso nosotras decimos que la lucha es una y es continua, pero son un montón las cuestiones por las que luchamos. La despenalización y legalización del aborto, la paridad de género, la discusión en el ámbito económico y laboral, principalmente la igualdad en cómo se nos paga. Creo que esa lucha empieza a hacerse escuchar, se vuelve visible y que antes era peor justamente porque, aunque estas cosas sucedían no se hablaban. Como con el aborto, que es una cuestión de salud y un derecho y capaz es difícil para las más grandes entenderlo, pero tenemos mujeres compañeras que tienen otra estructura de vida y comprenden la lucha, también nos acompañan, eso está muy bueno. Nosotras no queremos decir ‘tenés que estar de acuerdo’, queremos que se entienda, la lucha es concientización, es organización y eso es lo más importante para nosotras las jóvenes.

–RH: ¿Qué mirada tenés con relación al tema aborto?
–LR: Los jóvenes tenemos un empuje totalmente distinto, es más fácil hablar, tenemos curiosidad y preguntamos, nos involucramos. Las chicas y chicos que frecuentamos en los barrios quieren informarse, eso es un motor súper importante en los jóvenes y sobre todo en las mujeres y las adolescentes. Con respecto a la ley de aborto, la posibilidad de abortar no quiere decir que todas vayamos a hacerlo, ninguna mujer quiere pasar por una situación de interrumpir un embarazo. Lo que nosotras luchamos tiene que ver con prevenir, que se cumpla la ley de Educación Sexual Integral (ESI) que ya existe y que previene muchas situaciones, que los jóvenes puedan tener información es lo que vamos a hacer, lo que me corresponde y lo que me pidió la Intendenta. Se trata de brindar espacios de información y sobre todo de escucha.

–RH: Los jóvenes están más abiertos, en una frecuencia más igualitaria, en pos de que haya derechos consagrados hay un montón de cosas que no van a tener que hacer ellos, ¿qué falta?
–LR: Sí, coincido y es interesante pensarlo, es un desafío muy importante que lo vemos en las marchas del 8M y en un montón de mujeres. Creo que falta empezar a hablar más en algunos lugares y territorios sobre espacios para que las mujeres podamos dialogar y en los que haya, sobre todo, una escucha. En ese sentido, participé de una Diplomatura en Género y Territorio que fue muy interesante porque nos abrió la cabeza a muchas que creíamos conocer la lucha y, sin embargo, teníamos otra compañera que estaba atravesando una situación sin que nos diéramos cuenta. Entonces se genera una situación de hermandad y de escucha con la otra, de entender que cada una tiene su tiempo. Creo que nosotras como mujeres tenemos ese desafío de generar espacios y que entre muchas compañeras y hermanas lo vamos a ir logrando de a poco. Se va a lograr, esa es la meta.