Lo llevó por delante un remis y no puede cobrar por la lesión

Policiales 25 de septiembre de 2021 Por El Ciudadano cañuelense
Un accidente entre una ciclista y un remis alteró la situación de un adulto mayor que reclama justicia desde hace casi dos años. Circulaba por 25 de Mayo y al llegar a Independencia lo golpeó un rodado de alquiler. Se irá a La Plata a exponer su caso.
RECLAMA JUSTICIA
El vecino Jorge Lezcano, de 80 años, sigue andando bicicleta pero no pudo volver a changuear al campo.

Hace casi dos años que sufrió un accidente mientras manejaba su bicicleta cuando volvía de “hacer changas”, con entonces 77 años en el campo. Afortunadamente no sufrió un hecho fatal.  
“Hice toda la denuncia con sus datos completos, pero no consigo justicia. El nombre del remisero, con su patente del auto, que me atropelló sigue como si nada”, recuerda Jorge Lezcano en diálogo en la redacción de El Ciudadano. Mueve la cabeza y sus manos sacando papeles y radiografías de una bolsa. Las muecas se le extinguen con el barbijo bordó que se le baja y lo sube con rapidez. El vecino con domicilio en calle 9 de Julio exhibió la denuncia policial en la que consta que el 14 de diciembre de 2018, a las 19, mientras conducía su bicicleta por calle 25 de Mayo, casi llegando a Independencia fue impactado por detrás. El hombre terminó desplomado con su casi metro y ochenta centímetros de altura, abundante pelo canoso, sobre el pavimento. Se quedó casi inmóvil. Del hecho recuerda que llegó una ambulancia y que se enteró que se quebró el codo del brazo, al igual que una pierna, ambos de su izquierda. Además, estimó que desde un lavadero de ropas habría testigos que podrían haber visto el suceso.  
“En la Comisaría y la Fiscalía 1 me hicieron mal los papeles y el nombre del remisero no figura, por sus conexiones con un jefe de Calle de la Policía. Y el comisario me mandó a un abogado a hablar pero que no hizo nada”, dijo agachando su cabeza y buscando más papeles de su bolsa.  
Por PAMI contó que pudo atenderse de las lesiones, pero sin “tener nada del seguro. Ese chofer no es dueño del coche, es de su mujer de apellido Figueroa, allá por la Estación”. Se echó atrás del respaldo y aseguró que el remisero “paró, pero no me llevó porque estaba con dos pasajeras. Aparecieron dos patrulleros, uno de ellos era camioneta y me llevó una ambulancia al Hospital Marzetti”.  
Si bien se recuperó del accidente, el octogenario replicó: “Ese chofer estaba en su horario de trabajo. ¿Tenía que matarme para exhibir el seguro? Se arreglaron entre ellos y no hicieron otra cosa conmigo que soy la víctima”.  
Y el 30 de abril de ese año del accidente, la Fiscalía 1 de Cañuelas resolvió archivar la causa del accidente con lesiones porque no pudo acreditar la identidad del autor del ilícito denunciado.  
Pese a estas dificultades que presentó el vecino, agregó: “No puedo volver a trabajar porque tengo un fierro metido que me duele. Sí puedo andar en bicicleta”.  
“Voy a ir a La Plata porque acá me encontré con todos tránsfugas y voy a explicar todo. Les doy los datos y no pasa nada cuando casi me mató. Es de locos. Me gusta la verdad. Me voy a mover para tener justicia y saber por las cosas raras de Cañuelas”, adelantó con sus ojos oscuros y agitando un largo dado índice.  


Leandro Barni – [email protected]