Con pandemia y mucho frío la comunidad escolar volvió a las aulas

Educación 19 de junio de 2021 Por El Ciudadano cañuelense
En una de las jornadas más heladas del otoño, los alumnos ingresaron a las escuelas. La merma en la cantidad de contagios y de infectados de COVID, alentó, por ahora, a seguir la escolaridad en los edificios escolares.
VUELTA A CLASES
Con expectativa y cuidados, así se vivió la vuelta a clases presenciales.

Con sol y mucho frío, la rutina en miles de hogares se reactivó con los hijos que regresaron a sus aulas tras dos meses de clases virtuales. Y cuando la luz solar no había alcanzado a incorporarse, miles de personas se movilizaron a los establecimientos escolares a la suerte del primer día de clases. A consecuencia de la pandemia se trastocó el calendario escolar y no hubo un mes entero de clases presenciales.
Chicos con varias capas de prendas de vestir, algunos eran verdaderos muñecos, salieron con sus mochilas y carritos hasta la vereda de las escuelas, donde los midieron con los termómetros. Se desplegaba una de las medidas impuestas por esta pandemia.
Las calles también percibieron el aumento de circulación de vehículos y de peatones.
En la mayoría de los centros educativos, como los privados, llevaron los protocolos que dividieron en burbujas a los alumnos.  
Con una baja de los casos en Cañuelas del 40 por ciento de los contagios en comparación a dos semanas, según los registros epidemiológicos de Salud de la Municipalidad, se lleva adelante la presencialidad cuidada al ámbito escolar y los lineamientos provinciales. En el AMBA, donde se incluye a Cañuelas, se mide la cantidad de nuevos casos por cien mil habitantes, y si ocurren menos de 500 casos por cien mil habitantes, entran en la Fase 3 de la presencialidad escolar.
En tanto, representantes gremiales locales mencionaron que esperan una reunión “sobre las condiciones de cada escuela” para enfrentar el regreso a la presencialidad en las aulas. A los sindicatos no les dieron todavía una fecha con el Consejo Escolar de Cañuelas y la Municipalidad. 
A los gremios docentes, entre otros temas, les figura la falta de calefacción en algunas escuelas o fallas en el sistema. Sobre ello esperan conocer los resultados de un análisis de hermeticidad que hace más de dos años que no se llevan en los centros educativos. Y es sabido que en la Escuela Industrial no cuentan con calefacción. Un dirigente gremial dijo al respecto que se deberían llevar las clases de forma virtual o empezar a media mañana. Además de remarcar que, frente a una obra de gas, tienen que acatar todas las medidas seguridad.
Hay establecimientos escolares que se abastecen con calderas y otras con gas. Es sabido también que hay calderas que llevan varios años sin revisar. Asimismo, quieren conocer cómo sigue la distribución de alimentos en las escuelas que cuentan con este servicio y que por la pandemia se hace con cajas, con alimentos específicos para cada alumno.
En la Escuela 1, una madre decía con su nene de cuarto grado que “con los cuidados salimos adelante y nos parece bien volver. Los chicos estaban contentos. Y que estén con la ‘seño’ es mejor. Como papá no se está preparado para la enseñanza”.
“Estamos contentos porque en casa cuesta hacer la tarea. Acá volvieron con sus compañeros. Lo único el frío, pero bien. El está esta semana y la otra semana es el otro grupo. Se encuentran divididos. Nos cuidamos en casa bastante y hoy a correr el colectivo para tratar de llegar a horario”, dijo Rocío, madre de una niña que retomó sus clases en Del Carmen y Lara.
“Fue un regreso a pleno. En todos los establecimientos se hizo la vuelta a las aulas. Está todo a disposición para el estricto cumplimiento de los protocolos del plan. Las escuelas convocaron a los alumnos, tras organizar el espacio edilicio y la actividad educativa para la presencialidad”, dijo una fuente educativa local.


medidor

Ya funcionan los monitores de dióxido de carbono para las aulas

Son usados por los cuerpos docentes y sus auxiliares en los establecimientos cañuelenses. La implementación se hizo en los públicos. Las grandes escuelas tendrán más de un aparato.

Tal como se anunció, el retorno gradual a la presencialidad controlada en las aulas del Gran Buenos Aires, desde esta semana, los establecimientos públicos de Cañuelas cuentan con un dispositivo para monitorear la calidad del aire en las aulas y garantizar una correcta ventilación.
El uso de estos dispositivos ya está en pleno funcionamiento, los que permiten detectar la emisión de dióxido de carbono (CO2), luego de ser distribuidos a principios de esta semana en las escuelas.
Se hizo una primera entrega de 85 aparatos durante el miércoles. Se viene otra partida de los mismos la semana que viene en las escuelas que tienen muchas secciones y de esa manera no se encuentren midiendo con un solo instrumento.
Se trata de detectores que realizan un monitoreo del aire y buscan disminuir el riesgo de contagio de COVID, durante las clases presenciales.
El aparato no detecta si el aire tiene coronavirus, permite ver la saturación en el aire de dióxido de carbono. Eso es un indicador frente a la presencia del virus. Resulta que hay una correlación entre ese gas y las partículas del virus.
Además de tomar el dióxido de carbono, mide la temperatura ambiente. 
Según indicó un docente a este semanario, esto consiste “en abrir las ventanas del aula cuando lo marca el dispositivo que se está al límite del dióxido de carbono. Después de abrir, se monitorea nuevamente a los 30 minutos. Y es un aparato que circula por los ambientes, no se encuentra fijo en un lugar”.
El dispositivo no está permanente en las aulas. Es trasladado a los ambientes donde están los chicos con sus docentes. Cuando detecta una cantidad de C02 que supera a la recomendada, se activa una alarma que señala entonces ventilar el ambiente.
Esta nueva herramienta, surge luego de la evidencia que ventilar correctamente los espacios puede disminuir el riesgo de contagio durante esta pandemia. 


Leandro Barni – [email protected]