Una semana con intentos de usurpaciones y conflictos por la tierra

Policiales 22 de agosto de 2020 Por El Ciudadano cañuelense
Luego del intento de toma y desalojo en Villa Adriana, siguió otro en Los Nogales impedido por los vecinos. En La Unión hubo enfrentamientos por terrenos ocupados en 2018 que fueron vendidos ilegalmente.
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Casilla violentada en la jornada del sábado.  

El cierre y el comienzo de la semana estuvieron marcados por diferentes conflictos relacionados a la posesión de terrenos en distintos puntos del distrito y en los cuales variaron los niveles de violencia. 

El de mayor repercusión fue el intento de usurpación de Villa Adriana que se dio entre el jueves y viernes pasado y que se procedió en apenas un día a su desalojo por la avidez del fiscal de la UFI Nº1 Lisandro Damonte y el titular del Juzgado de Garantías, Martín Rizzo.

Luego de la repercusión del video de Francisco Avellina –integrante de la familia propietaria del predio ubicado en calles San Lorenzo y Guido– pidiendo intervención y ayuda por la ocupación de su propiedad, alrededor de 40 efectivos de las Comisarías locales, de la Policía Rural y del Grupo de Apoyo Departamental (GAD) llevaron adelante la orden de desalojo. La misma hubiera transcurrido sin violencia si los usurpadores hubiesen cedido en las negociaciones previas con las autoridades para abandonar el lugar.

En esta toma se detuvieron a diez personas (ocho mayores y dos menores) que tenían hachas y machetes, también se desarmó una precaria casilla. La mayoría de los aprehendidos –solo uno quedó detenido– son vecinos que viven a 50 metros de los terrenos tomados, incluso durante las negociaciones iban y venían para buscar agua o comida.

El municipio también acompañó durante las más de cuatro horas del operativo con la presencia del jefe de Gabinete del municipio, Fernando Jantus, y delegados municipales que debieron limpiar la zona.  Una consigna policial custodió el lugar la última semana mientras los propietarios enviaron máquinas para reparar la calle y limpiar su propiedad que era un monte descuidado y abandonado.

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Así quedó la hectárea en Los Nogales tras el intento de usurpación.

Intento de usurpación en Los Nogales 

El pasado domingo se dio una nueva usurpación en otro de los barrios linderos a Ruta 205. Fue en Los Nogales y los propios vecinos se agruparon para sacar a los intrusos. 

Este medio se acercó al lugar y los vecinos contaron que el sábado por la noche había movimientos extraños en un predio que abarca aproximadamente una hectárea y media sobre calles Entre Ríos y Tucumán. Al caer la noche y ser una zona muy oscura, ya que la iluminación es nula, no pudieron ver mucho; al otro día amanecieron para observar una larga fila de autos, una moto de delivery y unas 20 personas instaladas.

En el transcurso de la noche los ocupantes colocaron postes, carpas, ‘lotearon’ con hilos el terreno y preparaban el desayuno. Inmediatamente un familiar del dueño de la manzana, de nombre Emilio Varela, envió mensajes al grupo de WhatsApp de seguridad del barrio para alertar de la usurpación y llamaron a la policía del Destacamento de Alejandro Petión que se acercó a la zona pero sin tomar acción ya que no tenían una orden de desalojo.

Sin esperar mucho los mismos vecinos se agruparon, idearon una estrategia y empezaron a acorralar a los ocupantes que finalmente tras empujones y fuertes cruces terminaron fuera del terreno. 

La violencia no pasó a mayores, se detuvieron a 16 personas, todas con domicilio en Ezeiza, se secuestró una camioneta Dodge (patente RWJ 561) y dos autos particulares (Gol ATT 072 y Chevrolet HOL 086) –ningún vehículo tenía documentación–. Los ‘okupas’ amenazaron con volver.

Los vecinos de Los Nogales sospechan que la persona que motivó a los usurpadores es un distribuidor de soda y agua, ya que la camioneta Dodge incautada es la misma que reparte las bebidas durante la semana. También alertan sobre un hombre con boina que circula en un Chevrolet Corsa gris que estaba en la toma y desapareció cuando llegó la policía, quién meses atrás tuvo un conflicto por un terreno con otro vecino del barrio.

Tiros, reventas de terrenos y alerta en La Unión 

El último martes alrededor de 20 familias de un sector del barrio La Unión se presentaron en la puerta del Palacio Municipal para pedir ayuda ante la amenaza de expulsión por parte de los mismos que les vendieron los terrenos. 

La zona del conflicto es sobre el final de calle Kennedy y su encuentro con el Arroyo La Montañeta. Un espacio inhóspito donde no llega el suministro eléctrico, la calle no esta delimitada y las casillas dominan el paisaje.   

Todo comenzó el sábado pasado cuando llegaron unas 20 personas que con armas de fuego y violencia los quisieron expulsar de los terrenos. Era de madrugada y algunas madres con sus niños debieron esconderse en las inmediaciones del arroyo. 

Este semanario se acercó a la zona del conflicto y un vecino explicó “los mismos que nos vendieron ahora nos quieren sacar para volver a vender los terrenos. Yo vine el año pasado, me hicieron un boleto de compra venta, me vengo a vivir y después de que les pagué me piden más plata. Accedí y les dí 20 mil pesos más, me hizo otro papel y ahora me quieren sacar la mitad de mi terreno. El sábado vinieron a los tiros alrededor de quince. El terreno yo lo pagué 150 mil pesos y como soy herrero había sacado un microcrédito en el Banco Provincia”.

Según los ‘propietarios’ actuales de los terrenos, los vendedores ilegales son personas que viven a dos cuadras y que actúan en conjunto con comercializadores de drogas de Isidro Casanova. Estos son los primeros que habían tomado el lugar en el año 2018. Luego fueron dividiendo las parcelas en terrenos de 10 por 20 metros para venderlos por 150 mil pesos. En aquel momento el municipio planteó recursos para el desalojo, pero la Justicia dilató los pedidos.

Otra vecina relató la jornada de violencia del fin de semana “vinieron temprano y le pegaron a una mujer. Le dieron dos cabezazos, le agarró un preinfarto y la llevaron al hospital en patrullero. Tipo a la una de la madrugada empezaron a los tiros y después se metieron en otra casa. Ese día nos escondimos en el arroyo. Nos amenazaron y no sabemos en qué momento van a venir, todos estamos amenazados que nos van a prender fuego las casas. Siempre hay una familia que está alerta y no duerme; nos vamos turnando para dormir, tenemos miedo. Nosotros nos defendimos con machetes, andan todos en la droga y es toda una mafia, tenemos el enemigo a dos cuadras”.

En su incursión al municipio los vecinos agradecieron la colaboración de “Marisa Fassi –intendenta– nos ayudó un montón. El jefe de Gabinete, el comisario Leiva nos dijeron que nos iban a ayudar. Es un barrio que se está haciendo, todos nos damos una mano, queremos un techo para nuestros hijos. Tratar de regularizar los terrenos y tener un barrio lindo, que llegue la luz y pagarla como corresponde. Tener dignidad”.

Otra versión de los hechos, de un allegado a la zona, señala que un tal ‘Pablo’, supuesto vendedor de drogas en Isidro Casanova, en alianza con ‘Cristian’, el nexo de Cañuelas que está detenido y su familia vive a dos cuadras del lugar del conflicto, son los usurpadores originales de la zona y los que venden y revenden terrenos. “Ellos te venden el terreno y te dan tres meses para que hagas algo, las bases o una pared. Si pasa ese tiempo y no hiciste nada vuelven a vender el terreno a otras personas; por lo que hay un conflicto de supuestos dueños contra dueños”.

union 1Parte de los vecinos afectados en La Unión.


 Marcelo Romero - [email protected]