Alex Campo sufrió un impacto con la 4x4 por fuera y por dentro

Policiales 01 de junio de 2020 Por El Ciudadano cañuelense
El cuerpo del chico de 15 años del barrio Guzzetti atropellado y asesinado en un campo de El Taladro, por Ruta 205, reveló lo que sufrió al ser arrollado por una camioneta Dodge RAM. El comerciante y productor Rodolfo Sánchez aseguró que se quiso defender de un atraco rural.
Ver galería ALEX Y ASESINO 2
1 / 2 - Víctima y victimario se encontraron en un campo donde no había armas ni aminales para robar.

Todo destruido. El informe preliminar de los médicos forenses en La Plata indicó una importante serie de lesiones que hicieron en el cuerpo de Alex Juan Campo, de 15 años, no resistiera y permanezca inerte ante el motor encendido y caliente de una enorme camioneta 4x4 Dodge RAM, negra. En su interior, un hombre de mediana edad que parecía ajeno a lo ocurrido.
El menor había salido de caza, con perros galgos y gomeras, junto a los hermanos Cabañas.  La última cacería los encontró en el kilómetro 72,5 de Ruta 205, cerca del paraje El Taladro. Era el domingo 24.
La cabeza dañada, un impacto en coxis, una luxación en la cabeza del fémur, lesiones en el cerebro, un pulmón reteniendo sangre, un hemitórax masivo, el hígado lacerado y desgarrado, politraumatismos en tórax y abdomen, en otras zonas impactadas, fue como terminó el chico amigos que vivía con su mamá y hermanos en una casa del barrio Guzzetti. 
El pibe había salido una vez más a cazar liebres con sus galgos y chicos a un campo cercano a su barrio, en Ruta 205. Era ayudante de albañil, jugaba a la pelota, había estado en el club de rugby Las Cañas y militaba en el MTL de su barriada, donde hay varios compañeros de esa agrupación y dirigentes locales. Y planeaba construirse un espacio al fondo de la casa familiar, además de seguir con el colegio secundario.
Alex no perdió la vida por arrastre de una camioneta, que en el mercado vale X de pesos, sino por el golpe. Falleció en el lugar.
El martes y por un espacio de menos de una hora, Rodolfo Sánchez, el acusado de atropellar y matar el domingo con su camioneta al adolescente que se encontraba con otros dos chicos cazando liebres con galgos en el campo de Sánchez, se lo vio apesadumbrado en su contacto con la Fiscalía 2 de Cañuelas, a cargo de Norma Pippo.
El hombre de 57 años, aseguró en su declaración indagatorita que no vio al chico, que surgió de forma imprevista entre la vegetación y los animales. También dijo que las ruedas del rodado no andaban bien sobre el rocío. Y que su accionar se debió a que le estaban robando terneros. Sobre la velocidad que llevaba al momento del impacto estimó que habría sido a unos 10 ó 20 kilómetros por hora.
Sin embargo, sus dichos se contraponen con los testigos. Aseguraron que el hombre llevó el rodado con la intención de atropellar el cuerpo menudo del menor de edad. 
Sánchez recordó que ese día se encontraba en tierras de su propiedad, que lindan con las del padre, cuando observó a extraños que se llevaba un ternero a la carga. Fue entonces que se dirigió hasta el lugar y de forma imprevista se topó con uno de los sujetos, al que quiso esquivar, pero que no pudo hacer nada para evitar el impacto. Y que cuando vio lo que había pasado con el cuerpo se preocupó por su estado de salud.  Que luego llamó al 911, no antes, cuando advirtió la presencia de extraños en su propiedad. Por otro lado dijo que pidió por una ambulancia. Además, aclaró que no se quiso bajar del rodado por temor por su integridad física, ya que se había enterado por un grupo de WhatsApp que la zona había sido recorrida por delincuentes armados y que familiares de los chicos lo habían querido amedrentar.

De contravención y un homicidio
La conducta que llevaban los adolescentes no era un delito, es una caza furtiva, que se trata de una contravención, un acto administrativo.
El peritaje accidentológico se realizará el mes que viene. Entre las cosas que analizarán será la velocidad al momento del impacto, como el terreno donde se desplazaba y el estado de los neumáticos y de los frenos. Se tratará de reproducir la secuencia del hecho. 
De la indagatoria también trascendió que el acusado pidió perdón a los familiares del chico por lo sucedido y que él también era padre de dos varones.
En tanto, los hermanos José Cabañas, de 22 años, y Agustín, de 19, amigos de la víctima, le dijeron a la fiscal que ninguno andaba robando terneros ni nada en lo de Sánchez. Y que sobre la camioneta se apareció de forma repentina y a alta velocidad, en sentido hacia su amigo, sin dar alguna advertencia de la marcha. Fue entonces que lo estampó. Luego agregaron que Sánchez les ordenó que se fueran con el cuerpo al hospital.
Minutos después del hecho, familiares de Axel se hicieron presentes en el campo, donde escucharon de Sánchez que abandonen el lugar y que se lleven el cuerpo, sobre el cual destacaron que no quiso brindar ningún tipo de ayuda. “Bien muerto está”, habría lanzado Sánchez a los parientes del menor. Al llegar la policía aseguraron que les dijo a los uniformados que habían querido robarle.
En el lugar del hecho no se secuestraron armas. Solo había perros galgos que estaban con los chicos que se habían metido, como lo hacían con frecuencia, para buscar liebres. Tampoco se veían vacas ni terneros, como adujo Sánchez que habían querido llevarse un animal en brazos.
El procesado, con domicilio en Ezeiza, pero con residencia en nuestro distrito, se dedica a la cría de caballos y vacas, al igual que sus hijos Diego y Rodolfo; posee además una agencia de juego de azar y negocios inmobiliarios. Su padre había sido dueño de una estación de servicio en Ezeiza y es también productor rural.
Viudo y con una pareja, en su juventud se había dedicado a una disciplina hípica de resistencia, hasta que un accidente con un caballo lo sacó de esa actividad.
Asimismo, tiene una buena pila de infracciones de tránsito en la Ciudad de Buenos Aires y la Provincia. La mayoría de ellas por alta velocidad. Por otro lado, registra una deuda de más de 300 mil pesos con el fisco bonaerense por adeudar Patente. 
Sánchez fue conducido en una camioneta policial hasta un calabozo de San Vicente mientras su abogada de Morón elabora una nueva estrategia, ya que ahora debe enfrentar un delito más duro. Seguramente querrán llevar un homicidio culposo, para solicitar una excarcelación y hacer un pedido en ese sentido.
La fiscalía cañuelense pidió una pena muy alta. Van por el de ‘homicidio agravado por alevosía’, cuya pena prevé la pena de prisión perpetua en caso de ser ventilado en un juicio oral y público. Esto no admite una excarcelación. Para la agente fiscal Pippo, el productor usó una camioneta de gran porte contra una persona indefensa y que corría.  Esto fue compartido por el juez de Garantías, Martín Miguel Rizzo, quien avaló el pedido de aprehensión.


Leandro Barni
[email protected]