Cerámica Cañuelas: un reclamo sindical en el Concejo Deliberante expuso internas gremiales y fisuras políticas
El conflicto laboral en la planta de Cerámica Cañuelas, ubicada sobre la Ruta 205, escaló en las últimas horas más allá de las fronteras fabriles para adentrarse de lleno en la arena política local. Lo que prometía ser una sesión ordinaria de apoyo a los trabajadores suspendidos en el Concejo Deliberante local terminó por detonar un cortocircuito interno entre las conducciones sindicales, la cúpula de la CGT regional y las distintas bancadas legislativas.
El desencadenante fue un proyecto de resolución presentado por el bloque peronista Fuerza Patria, mediante el cual se manifestaba una profunda preocupación por la situación de la empresa y los efectos directos de la suspensión del suministro de gas para uso industrial en pleno invierno. La iniciativa discutida el jueves 23—motivada por la retracción en la comercialización y el freno productivo— buscaba instar a gestiones nacionales para resolver la contingencia energética que pone en riesgo el sostenimiento operativo de la fábrica.
Sin embargo, la presencia en el patio y el recinto legislativo ‘Manuel Belgrano’ de referentes de la CGT Regional como Lucas Granada, Daniel Suárez (municipales) y Mario Micelli (CTA) encendió la alarma en la propia conducción del gremio ceramista. La ausencia de Javier Clavero, delegado del personal, y el desconocimiento de la movida por parte del Secretario General de la organización revelaron un desalineamiento táctico: mientras la conducción formal se encontraba abocada a cerrar un acuerdo para evitar 45 despidos y garantizar el pago del 90% del salario bajo el régimen del artículo 223 bis de la Ley de Contrato de Trabajo, el sector movilizado en el recinto estuvo integrado únicamente por algunos miembros de la comisión interna.
Desde el sector formal del gremio cuestionaron la oportunidad y forma de la irrupción legislativa. Argumentan que exponer públicamente a la empresa en medio de una negociación encaminada y a punto de firmarse genera un riesgo innecesario sobre lo conquistado. La falta de consenso institucional quedó en evidencia cuando representantes de la UOCRA, al arribar al Concejo y constatar que la movilización no contaba con el aval del secretariado nacional ceramista, decidieron quedarse afuera y luego intercambiar pareceres sobre el conflicto.
Por el lado político, la sesión también dejó un tendal de reacomodamientos. El proyecto de Fuerza Patria/PJ obtuvo el acompañamiento opositor de los bloques de la Unión Cívica Radical, el PRO y el vecinalismo. En contraposición, La Libertad Avanza votó en contra apelando a fundamentos técnicos, una decisión que generó suspicacias y puso al espacio alineado con la Casa Rosada en una posición dilemática ante un reclamo de fuerte impacto social en la comunidad cañuelense.
La controversia pone sobre la mesa la tensión entre el pragmatismo de las negociaciones de cúpula y las estrategias de visibilización territorial, en un marco donde la crisis industrial y los cambios normativos continúan repercutiendo en la dinámica interna del movimiento obrero.