Cañuelas-Monte: se acordó la vuelta del colectivo pero el foco se trasladó a una interna oficialista
Tras semanas de incertidumbre, tensión y reclamos vecinales por el corte de prestaciones de la empresa Expreso Liniers (Línea 88), las oficinas del Ministerio de Transporte de la Provincia de Buenos Aires fueron escenario de una firma clave. El acuerdo sellado garantiza la restitución parcial del servicio que une Cañuelas con San Miguel del Monte por un plazo inicial de 60 días, sustentado con partidas presupuestarias provinciales.
Sin embargo, el dato central de la jornada no estuvo confinado al plano de la gestión, sino a las precisas y deliberadas lecturas políticas que arrojó el encuentro.
El entendimiento fue encabezado y capitalizado de manera exclusiva por el Frente Renovador. Del cónclave en La Plata formaron parte la diputada provincial cañuelense Ayelén Rasquetti; la funcionaria de la cartera de Transporte y exintendenta de Monte, Sandra Mayol; y el ministro de Transporte bonaerense, Martín Marinucci, todos dirigentes enmarcados en la conducción de Sergio Massa.
Durante la reunión se vivió incluso un cruce tenso cuando las dirigentes le retrucaron a la empresa transportista frente al propio ministro que las frecuencias no estaban funcionando "con normalidad" como aducían los empresarios. El reclamo formal sirvió para arrancar el compromiso de devolver a futuro los servicios clave de las 7:30 y 13:30 (asociados al flujo universitario hacia la UCES) y el de las 17:30 con destino a Lobos, sensible para la comunidad docente del profesorado.
La geopolítica del "no dicho"
Más allá del alivio técnico para cientos de usuarios que se desplazan diariamente por motivos laborales o para atenderse en el Hospital Cuenca Alta ‘Néstor Kirchner’, la gacetilla de prensa y el material audiovisual difundidos posteriormente por el equipo de Rasquetti encendieron las alarmas del tablero político regional.
En un gesto que en los pasillos de la política bonaerense se interpretó como una dura señal de autonomía e interna abierta, los comunicados oficiales del massismo, omitieron cualquier mención al gobernador Axel Kicillof, a pesar de que los fondos para subvencionar los 60 días de servicio provienen directamente de las arcas que administra el Ejecutivo provincial. Asimismo, ignoraron el rol de las gestiones locales, dejando al margen de la foto y de los reconocimientos tanto a la gestión de la intendenta de Cañuelas como a la del municipio de San Miguel del Monte, quienes también venían impulsando reclamos paralelos.
Aunque la gacetilla apela al concepto republicano y bonaerense de un "Estado presente" para justificar el auxilio económico frente a los recortes del Gobierno nacional en materia de subsidios e impuesto a los combustibles (ICL), el massismo prefirió encapsular el logro en un "triángulo de gestión" propio compuesto por Marinucci, Mayol y Rasquetti.
En la disputa por la paternidad de las soluciones en el territorio, el massismo prefirió marcar la cancha, adjudicarse en soledad la tracción del acuerdo y dejar en claro que la billetera provincial es, al fin y al cabo, un deber de administración y no un favor político atribuible a la figura central de calle 6 en La Plata.