Autoridades del Banco Nación pasaron por Cañuelas y visitaron una planta fuertemente afectada por la coyuntura económica
El despliegue de la alta cúpula del Banco Nación por el corredor productivo del sur bonaerense tuvo este miércoles una parada de alto contenido político y simbólico. El presidente de la entidad bancaria oficial, Darío Wasserman, acompañado por la directora Carolina Píparo y el gerente general Gastón Álvarez, desembarcó en los partidos de Brandsen y Cañuelas. El objetivo formal comunicado por la institución fue “conocer los proyectos y las perspectivas de crecimiento” de sus empresas clientes. Sin embargo, el contrapunto entre el discurso oficial de incentivo al crédito y la cruda coyuntura territorial quedó expuesto a las pocas horas.
La comitiva comenzó su itinerario en la firma avícola Ovobrand S.A. en Brandsen, un complejo de alta tecnología exportadora que emplea a 250 personas de forma directa. Más tarde, desembarcó en las instalaciones de Cerámica Cañuelas S.A., una de las firmas insignia del mercado nacional de materiales para la construcción. Fue en este último punto donde la comitiva bancaria pisó terreno sensible.
Hace tan solo unas semanas, la misma planta de Cerámica Cañuelas fue escenario de un agudo conflicto laboral y productivo. La parálisis en la obra pública y la drástica retracción de la construcción privada han impactado directo en los volúmenes de ventas del sector. A este enfriamiento de la demanda se le sumó, durante el invierno, un feroz recorte en la provisión de gas natural dispuesto por el Gobierno Nacional para priorizar el consumo residencial. La medida redujo a cero la entrada del insumo clave para los hornos de la planta cañuelense, obligando a frenar la producción y desencadenando un plan de suspensiones que afectó a más de 100 operarios, negociado bajo tensión en el Ministerio de Trabajo con salarios reducidos al 90%.
Pese a ese trasfondo reciente de incertidumbre obrera, la gacetilla del BNA enfatizó las intenciones de “acercar herramientas concretas de financiamiento” a las firmas que invierten. En los pasillos de la fábrica, los discursos de mercado parecieron contrastar con el recuerdo cercano de las asambleas en los portones.
Otro dato político insoslayable de la jornada fue el aislamiento institucional. De la comitiva participaron también el subgerente general principal de Negocios, Rodrigo García, y el gerente zonal, Hernán Gonzalo López. No obstante, ninguna autoridad del municipio de Cañuelas formó parte de la comitiva ni de las reuniones. En un distrito con tradición de articulación entre el sector público y el Parque Industrial local, la caminata del directorio libertario obvió la gestión territorial, en una clara muestra de la distancia política que separa al Gabinete nacional de los municipios bonaerenses.