Murió Josefa Bottaro de Oppizi a los 90 años, la docente y exconcejala que marcó la historia comunitaria local
La comunidad de Cañuelas despide con dolor a una de sus figuras más queridas y respetadas. Josefa Bottaro de Oppizi, reconocida docente, exdirectora escolar y exconcejala del distrito, falleció a los 90 años dejando un legado marcado por su vocación de servicio, su compromiso con la educación pública y una militancia en el peronismo local.
Nacida el 15 de agosto de 1935 en General Las Heras, Josefa entrelazó su destino con el de Cañuelas cuando llegó a la localidad para asumir la dirección de la Escuela N.º 4 de Uribelarrea. Aquel primer destino rural selló un vínculo con el partido que se extendería por el resto de su vida. Más tarde, asumió la conducción de la Escuela Primaria N.º 15, donde consolidó una gestión educativa caracterizada por la cercanía con las familias y la concepción de la escuela no solo como un espacio pedagógico, sino como un eje fundamental de contención e integración social.
Su sensibilidad y su incansable energía la llevaron rápidamente a trascender las aulas. Formó parte activa de la comisión del Hogar del Rosario y, a partir de 1993, volcó sus esfuerzos hacia la educación de adultos y la inserción laboral. En el Centro de Formación Laboral N.º 401 colaboró durante más de tres décadas, transformándose en un pilar fundamental para la institución hasta el momento de su jubilación.
"Sostuvo sus ideales con coherencia y compromiso a lo largo de toda su vida, haciendo de esos valores una forma de entender la función pública", destacaron desde el entorno local.
En el año 2009, su vocación comunitaria se tradujo en la representación institucional al ser electa concejala. Ejerció su mandato hasta 2013, una etapa en la que sus pares y vecinos destacaron su honestidad, su sencillez y su constante búsqueda del bien común, manteniendo intactas las convicciones peronistas que guiaron cada uno de sus pasos.
Ante la triste noticia, la intendenta municipal Marisa Fassi expresó sus condolencias a sus familiares y seres queridos, y decretó 48 horas de duelo comunitario en homenaje a su impecable trayectoria. El arco político, la comunidad educativa y sus exalumnos coinciden hoy en el adiós a una mujer que hizo de la solidaridad y el amor por su comunidad una verdadera política de vida.