Dolor por el fallecimiento de María Luisa Sorribas, pionera del periodismo en Cañuelas
La comunidad de Cañuelas despide con profundo respeto y melancolía a una de las voces fundamentales de su historia contemporánea. María Luisa Sorribas, pionera de la comunicación regional y referente indiscutida del periodismo, falleció este lunes a los 86 años en el hospital "Angel Marzetti", donde se encontraba internada. Su partida deja un vacío en el entramado socio-cultural local, lo que llevó a la intendenta municipal, Marisa Fassi, a dictar un decreto que establece 48 horas de duelo comunitario en todo el territorio del partido.
Nacida el 1 de marzo de 1940 en San Miguel del Monte, en el seno de una familia dedicada a la actividad tambera, Sorribas se arraigó en Cañuelas desde los cuatro años, transitando su infancia entre las extensiones rurales de la histórica estancia La Caledonia. Tras completar sus estudios secundarios en la ciudad de Buenos Aires y graduarse como perito mercantil, su profunda vocación humana la impulsó a formarse formalmente en las aulas del Instituto Mariano Moreno. Sin embargo, su camino hacia el micrófono y las páginas impresas debió sortear las interrupciones institucionales del país: luego de trabajar durante quince años en la delegación local del Ministerio de Trabajo, la irrupción del golpe de Estado de 1976 provocó la baja masiva de los agentes de la repartición, dejándola desempleada.
Fue a comienzos de la década de 1980 cuando su destino se unió definitivamente a la comunicación. Bajo la gestión del entonces mandatario comunal Oscar Armando Galli, María Luisa asumió la corresponsalía del diario La Mañana de 25 de Mayo, un medio de fuerte influencia en el corazón de la provincia de Buenos Aires. Aquella labor no solo consolidó su firma durante quince años en la prensa gráfica regional, sino que la convirtió, junto a Elsa García, en una de las primeras mujeres en ejercer la profesión periodística en el distrito.
Con el advenimiento y la expansión de las frecuencias modulares, Sorribas reconfiguró su vínculo con la comunidad. El 1 de mayo de 1985 grabó las primeras piezas que inauguraron el aire de FM Libertad 90.5, convirtiéndose de inmediato en la primera locutora y en la voz insignia de la emisora. Desde allí condujo ciclos recordados como Magazine de Sábado y enriqueció con su calidez el emblemático programa Sin Fronteras, liderado por Luis “El Negro” Abdo y producido por Anita Pfannkuche.
Quienes compartieron jornadas de producción y micrófonos con ella, como el director radial Mario Castelló, coinciden en describirla como una compañera de una generosidad inagotable, siempre dispuesta a tender una mano a las nuevas generaciones de comunicadores. En su última etapa en el éter, María Luisa continuó jerarquizando la radiofonía local en las mañanas de Estación Cañuelas, bajo la dirección de Daniel Carrizo, además de aportar sus colaboraciones al semanario El Ciudadano Cañuelense y desempeñarse en el canal de cable de Vicente Casares.
“El periodismo lo asumí como algo serio, con la mejor bandera, sin inclinación a algún partido político y con respeto”, supo sintetizar Sorribas en una entrevista en junio de 2023 en este medio, al repasar sus casi tres décadas de trayectoria invicta. En sus palabras se traslucía la nostalgia por una época donde la profesión se abrazaba con una responsabilidad comunitaria y un celo civil extraordinario, un mérito que le valió el orgullo de no haber recibido jamás una carta documento a lo largo de su carrera. Su meta, explicaba con simpleza, siempre fue la misma: acercarse a la gente y decodificar el pulso diario de un Cañuelas donde "sucedían muchas cosas, algunas muy difíciles".
Ese compromiso ético y vecinal fue cosechando homenajes en vida. El 7 de junio de 2010, en sintonía con el Día del Periodista, el Concejo Deliberante local le brindó un emotivo reconocimiento a su trayectoria por iniciativa del bloque del Acuerdo Cívico y Social. Un año más tarde, al celebrar su 60° aniversario, el Rotary Club de Cañuelas la distinguió formalmente como socia honoraria.