Política Por: Leandro Barni15/09/2025

La izquierda resiste y apuesta a su crecimiento en Máximo Paz

Tras las elecciones de medio término, el FIT consolidó su presencia en la localidad cañuelense, aunque en el resto del distrito quedó lejos de la polarización entre Fuerza Patria y La Libertad Avanza. Busca sostener su identidad en un escenario adverso.
El FIT-U creció en Cañuelas respecto de 2023 y logró un 10,93% en Máximo Paz, donde se consolidó como tercera fuerza.

El Frente de Izquierda – Unidad (FIT-U) tuvo en Cañuelas un desempeño que muestra matices entre retroceso y consolidación territorial. De acuerdo al escrutinio definitivo de las elecciones del 22 de octubre de 2023, la fuerza había obtenido 1.382 votos, equivalentes al 3,52%. Sin embargo, en los comicios del último domingo 7, esa cifra creció hasta los 1.802 sufragios (5,18%), mostrando un avance en la disputa local pese a la hegemonía de Fuerza Patria, que se impuso con el 45,7%, y La Libertad Avanza, que alcanzó el 31,37%.

El dato más llamativo se registró en Máximo Paz, segunda localidad del distrito, donde la izquierda quedó en tercer lugar con el 10,93% de los votos. Allí, la lista integrada por ocho vecinos del territorio tuvo un crecimiento notable en comparación con la elección pasada, superando con amplitud el promedio provincial (4,38%) y el del distrito. “En Máximo Paz hicimos una gran elección, mostrando que la izquierda crece en cada barrio y localidad”, celebraron desde el espacio en un comunicado difundido al cierre del comicio.

En el resto del distrito, la performance fue más modesta. Somos Buenos Aires, la alianza de raíz radical, se quedó con 3.282 votos (9,44%), mientras que Potencia sumó 1.458 (4,19%).

En total, el FIT-U quedó en el cuarto escalón, con 1.802 votos (5,18 %) en la disputa municipal, con una participación electoral que apenas superó el 63% del padrón.

El pulso provincial y seccional

A nivel bonaerense, los números confirmaron que la izquierda atravesó una elección difícil. Con Fuerza Patria y La Libertad Avanza acaparando más del 80% de los votos, el FIT-U perdió más de 245 mil sufragios respecto de 2021. El impacto fue mayor en el Conurbano, donde el espacio no logró retener las seis bancas en los Concejos Deliberantes de La Matanza, Merlo y José C. Paz. En esos distritos, que habían sido bastiones importantes, los porcentajes quedaron por debajo de las expectativas: 4,15% en La Matanza, 5,74% en José C. Paz y 6,95% en Merlo.

El contraste con las legislativas de 2021 fue evidente: en aquella ocasión, el FIT-U había logrado instalar concejalas en tres de los municipios más populosos de la Tercera Sección. La pérdida de representación implica que la izquierda ya no tendrá voz ni voto en temas clave de la agenda municipal, desde el control presupuestario hasta el debate sobre políticas públicas locales.

No obstante, la Tercera Sección –que concentra buena parte del voto popular del sur del Gran Buenos Aires– mostró un punto de resistencia. Allí, la izquierda alcanzó el 5,69% de los sufragios, superando el piso electoral y asegurando dos bancas provinciales para Nicolás del Caño y Mónica Schlotthauer. En paralelo, en la Primera Sección, Romina del Plá logró acceder al Senado bonaerense.

Entre el retroceso y la proyección

El FIT-U llegó a estos comicios con la expectativa de consolidar el envión de 2021, cuando había alcanzado niveles históricos en distintas secciones. Pero el avance de la derecha libertaria, sumado al voto consolidado de Fuerza Patria en el interior bonaerense, redujo el margen de crecimiento de la izquierda. La pérdida de concejalías en distritos clave dejó una sensación amarga, aunque el espacio insiste en destacar el “enraizamiento territorial” y la persistencia de núcleos militantes en localidades como Máximo Paz.

En Cañuelas, la performance del 7 de septiembre exhibió la paradoja del FIT-U: sin posibilidades de disputar la hegemonía local, pero con una base social que, aunque minoritaria, muestra capacidad de crecimiento en barrios populares y periferias. “Este resultado fortalece nuestra voz para seguir enfrentando el ajuste, la derecha y el consenso con el FMI. La izquierda sigue de pie”, sostuvieron tras conocerse el escrutinio.

De cara a los próximos desafíos, el FIT-U apuesta a defender sus bancas provinciales y nacionales, y a sostener su lugar como tercera fuerza en sectores populares del Conurbano. En Cañuelas, la señal está en Máximo Paz: un enclave donde la izquierda logró anclar su discurso en las preocupaciones cotidianas de los vecinos, desde el acceso a la tierra y la vivienda hasta la precarización laboral.

En un escenario dominado por la polarización, el 10,93% alcanzado en esa localidad se convirtió en el dato político más alentador para la fuerza. Allí, donde las grandes coaliciones concentran los reflectores, la izquierda empieza a construir un espacio propio.

 

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