“El día que te conformás, dejás de tener motivos para seguir”

Deportes 05 de mayo de 2020 Por El Ciudadano cañuelense
Ver galería cassani EN SU PRIMER CARRERA 25 MATO 1981  A
1 / 8 - Primera carrera del cañuelense, en mayo de 1981.

Germán Cassani es uno de los grandes valores que dio el deporte local protagonizando, en su carrera deportiva, dos etapas: una de chico y otra de adulto resultando este segundo período, que incluso tiene continuidad hoy mismo, el que ha sido por demás rendidor en lo que hace a cosecha de logros nacionales e internacionales.
Con una rol sumamente colaborativo y una predisposición total a responder los requerimientos de este medio, el exitoso ciclista se abrió totalmente teniendo contestaciones que ostentaron un alto grado de intimidad con respuestas que, por lo general, son difíciles de encontrar en la actualidad.
A continuación las respuestas de Cassani a aquel mismo cuestionario que ya le hicieron frente ‘Chupete’ Contreras, ‘Lolo’ Castagnola y Nicolás Dianda.

–¿Qué le dio el deporte?
–Sentido a la vida. Corría de chico y tuve que dejar y cuando volví, lo hice porque estaba perdiendo la cabeza por no conseguir trabajo, allá por la crisis de 2001 que ya venía haciendo mella desde un tiempo antes. Perdí el trabajo que tenía y la que por entonces era mi novia, hoy mamá de mi hijo, me obligó a volver. Un amigo me apoyó con lo que tenía; compré la bici con lo que me estaba quedando de la indemnización y así volví… imaginate cuánto me dio el ciclismo.

–¿Qué le sacó el deporte?
–Cuando elegís hacer algo y te entregás con cuerpo y alma te hacés cargo: el deporte no te saca nada. Vos discriminás qué te suma y qué no y elegís. Sucede que, por ejemplo, si querés rendir bien un domingo en carrera tenés que ser disciplinado toda la semana: no podés compartir una picada con amigos hasta bien entrada la noche. Entonces los eventos sociales empiezan a achicarse. Querés a tus amigos y a tu familia, pero tenés que elegir.

–¿Qué perdió por el deporte?
–Uf… lo que te voy a responder es totalmente íntimo. Perdí mi vida de familia. Mi ex mujer es la que me hizo subir a la bici y me acompañó en todo. Pero me concentré en mis pedales y no pude hacer lo mismo por ella, acompañarla en el nivel en que me acompañó cuando ella también tiene sus metas personales y eso, a la larga, terminó siendo lo que nos alejó. Hoy seguimos siendo una gran familia, el mejor equipo, pero no estamos juntos.

–¿Qué ganó por el deporte?
–El deporte es siempre ganancia. Hay que mirar lo que consigue el deporte en la sociedad y en los chicos y no podés dejar de verlo siempre como una suma o una multiplicación. En lo personal gané vínculos, gané tener propósitos en lo cotidiano. No creo que sea consciente de cuánto gané.

–Si pudiera volver el tiempo atrás, ¿tomaría alguna decisión diferente respecto a su carrera deportiva?
–Para empezar no habría dejado el ciclismo luego del Servicio Militar Obligatorio, que fue un quiebre. Pero eso te lo estoy diciendo con el diario del lunes en la mano, algunas décadas después.

–¿Está conforme con su carrera deportiva?
–No, para nada. El día que te conformás, dejás de tener motivos para seguir y tratar de superarte.

–¿Alguna cuenta pendiente?
–La medalla de Oro Mundial y Olímpica en Máster.

–¿Lo han defraudado en el ambiente deportivo?
–Sí y varias veces. Pero me sirvió para aprender, así que casi que estoy agradecido.

–¿Lo han sorprendido para bien?
–Sí y varias veces también. Siempre han sido gestos y acciones a nivel humano, pero de gente del deporte. Pero, por sobre todas las cosas, cada vez que la gente de Cañuelas me apoyó, y en ese sentido tengo mil anécdotas, me ha sorprendido, me ha emocionado.

–Siempre dentro del deporte, ¿éste le permitió conocer una faceta diferente o impensada en gente conocida?
–Sí. Pero cuando tomás distancia te das cuenta que siempre estuvo a la vista lo bueno y sobre todo lo malo. Sucede que, hasta que no impacta en tu vida, no lo podés reconocer.

–De no haber sido deportista, ¿qué cree que hubiera sido de su vida?
–Imposible responderte. No puedo imaginarme de otra manera.

–¿Qué lugar ocupa en su vida actualmente el ciclismo?
–En general el mismo de siempre aunque creo que lo que cambió fue mi actitud. Antes me preocupaba por cosas, metas y prácticas que hoy ya reconozco de manera anticipada. Puedo prever diferente. Hoy estoy reinsertándome luego de haber pasado una cirugía por vesícula. Fue más de un año de malestares y recuperación que se reflejó en lo físico y me alejó un poco de mis expectativas. Pero estoy concentrado en recuperarme desde arriba de la bici.

–¿El mayor logro deportivo? No necesariamente por el peso propio del logro en sí, sino por lo que representó para usted.
–Cuando salís a correr sos argentino, no tenés identidad, y ese es el mayor orgullo. Pero creo que si tengo que poner la etiqueta de ‘logro’ a algo es a que te nombren, que cuando llegás el primer día a un evento te saluden por quien sos, además de que lo hagan por tus colores. Dejar de ser ‘el de Argentina’ para que te llamen por tu nombre es, definitivamente, una de las mayores recompensas.

–¿El mayor fracaso deportivo? Si es que considera haberlo tenido.
–¿Fracasos? Llega un momento en que dejás de verlos como fracasos y empezás a sentirlos como parte del proceso… son diarios.

–¿Qué consejo le daría a quien está por dar los primeros pasos en su mismo deporte?
–En este deporte tenés varias maneras de desarrollarte, por lo que creo que lo único que puedo decir es que si lo elegís lo hagas a conciencia.

–¿Qué consejo le daría a quien busca convertirse en un profesional del deporte que practica?
–Este es otro tema. Primero porque el ciclismo profesional en nuestro país es casi un sueño imposible de alcanzar. No existe un campo de acción ni una cultura de sostenimiento como hay, por ejemplo, en el fútbol. Así que, lo que le aconsejaría, es que no escuche a quienes le digan que no puede o no va a lograr nada. Segundo porque el ciclismo de competición en pista, que es lo mío, no cuenta con espacios ni tiempo o eventos que sostengan durante todo el año la disciplina. Entrenás en llano para correr en óvalo. Los velódromos escasean y los eventos son esporádicos. Las carreras de fondo o pelotón están signadas por la falta de profesionalismo de dirigentes y comisarios. Así que, lo que necesitás aprender para ‘sobrevivir’ en ese mundo ¡de verdad que lo aprendés por las malas! Tercero, si alguien quiere ser profesional, debe saber que ello implica disciplina, enfoque y trabajo duro, sobre todo trabajo duro, porque una cosa es pedalear y otra muy diferente ser ciclista o, al menos, dejarlo todo en el intento.


Lic. Matías Folgueira
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