
Memoria de un militante: Jorge Marelli presentó su libro autobiográfico en el Concejo Deliberante
El Ciudadano
El Salón ‘Manuel Belgrano’ del Concejo Deliberante de Cañuelas quedó chico. Militantes de distintas épocas, familiares llegados desde Santa Fe y Mar del Plata y referentes de variadas tradiciones políticas ocuparon cada rincón para acompañar la presentación de 'Argentino y peronista. Historia de un militante', el primer libro de Jorge Marelli (81). La obra, editada por Autores de Argentina, luego de casi una década de escritura, recorre en clave autobiográfica desde los tempranos mandados clandestinos en bicicleta durante la Resistencia Peronista hasta sus seis años de prisión política bajo la última dictadura militar.
La mesa de presentación reflejó esa pluralidad que el propio Marelli pregona. Estuvo flanqueado por el diputado del Parlasur Gustavo Arrieta, Rodrigo Ruete (en representación del centro cultural Volveré) y el dirigente de Smata Jorge Maestu, además de contar con la presencia de figuras históricas de la política local como el exintendente radical Héctor Rivarola, el exconcejal Guillermo Pérez y el veterano dirigente sindical Carlos Teyler.
"Cuando sos militante hacés lo que sentís, lo que te sale de adentro", sintetiza Marelli con el tono pausado de quien conoce los pliegues de la historia de primera mano. La inspiración primera para poner por escrito su vida se remonta a su infancia en San Lorenzo, Santa Fe: "En primer grado leíamos Mi mamá me ama, pero en mi casa mi viejo tenía La razón de mi vida. Lo leí infinitas veces y me fue dejando una huella. El mío no le llega ni a los zapatos, pero la intención es la misma".
Esa vocación política comenzó casi como un juego infantil marcado por la responsabilidad. Tras el golpe de 1955 y con el peronismo proscripto, su padre lo enviaba a llevar mensajes ocultos: "Me mandaba en la bicicleta. Me decía: 'El mensaje se lo das a Fulano; pido hablar con él y si no está, me lo traés de vuelta'. Para mí era un mandado importantísimo, no tenía que ver a nadie más que a esa persona. Era la comunicación en la Resistencia".

Con los años, el compromiso derivó en la lucha sindical. Marelli refundó la delegación de Smata en San Justo en 1974 y ocupó diversos cargos de representación. Sin embargo, con el advenimiento del golpe de 1976, la represión cayó sobre las comisiones internas. Recordó el momento en que personal policial irrumpió en la gerencia de la fábrica para llevarlo detenido: "Eran policías que me conocían. Me apuntaban y me decían: 'Quedate tranquilo, no te resistas'. Yo les respondía: 'Quedate tranquilo vos, que se te va a escapar el tiro'. Les exigí que me dijeran a dónde me llevaban o de ahí no me sacaban. Me llevaron a la Comisaría Primera de San Justo".
Ese fue el comienzo de un cautiverio que se extendió desde 1976 hasta 1982 por distintas unidades penitenciarias como Sierra Chica, Caseros y La Plata, sufriendo torturas y simulacros de fusilamiento hasta obtener la libertad vigilada en las postrimerías del régimen militar. "Los que caímos con el golpe fuimos detenidos por el Estado de sitio, sin causa y por tiempo indeterminado", rememora.

A la hora de analizar la coyuntura política, el expresidente del PJ local y exconcejal marca una clara distancia con las prácticas actuales. "Hoy el peronismo está muy dividido; hay intereses que no son ideológicos. Si realmente fuéramos todos peronistas no habría estas diferencias tremendas. A veces la política se transformó en un negocio de especulación de votos o de cargos. Para recuperar el rumbo hay que volver a leer a Perón y a Evita, volver a La comunidad organizada y a Conducción política".
Presidente del bloque opositor durante las gestiones radicales de Jorge Domínguez, Ezequiel Rizzi y Héctor Rivarola en el retorno democrático, Marelli cerró el encuentro reivindicando la convivencia política como un valor irrenunciable: "Yo soy orgulloso de lo que pienso y hago, y quien tiene otra ideología siente lo mismo. Si uno quiere que lo respeten, tiene que empezar por respetar".
Durante la jornada, el interés de la concurrencia fue tal que la totalidad de los ejemplares disponibles se agotó en el mismo recinto. Ante la alta demanda, la familia de Jorge ya contempla una reimpresión de la obra, por lo que en los próximos días se anunciará a través de las redes locales los puntos de venta oficiales donde podrá conseguirse.


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