
Duelo comunitario de 48 horas por la muerte de Darío Alonso, vecino, comerciante, padre y amigo

Darío Alonso, un vecino apreciado y referente del sector comercial local, falleció a los 45 años. Atravesaba un delicado cuadro de salud provocado por una larga enfermedad, contexto en el cual su familia agotó todas las instancias médicas y alternativas, realizando incluso viajes al exterior en busca de tratamientos de alta complejidad.
Ante la partida ocurrida este viernes en horas de la mañana, el gobierno municipal de Cañuelas dispuso 48 horas de Duelo Comunitario. La medida fue decretada por la intendenta Marisa Fassi en reconocimiento a la trayectoria del empresario y como expresión de acompañamiento y condolencias a sus familiares y allegados.
Darío formaba parte de Alonso Hermanos, una firma familiar vinculada durante décadas al desarrollo local. La historia de la empresa comenzó en Villa Adriana de la mano de su papá Pepe, con una pionera estación de servicio sobre la Ruta Nacional 205, en momentos en que la zona contaba con escasa infraestructura. Con el tiempo, el clan familiar se consolidó con el trabajo codo a codo de sus hermanas Adriana y Natalia, su hermano Agustín y su primo Santiago.

El emprendimiento creció combinando más de 30 años de trayectoria en el rubro del combustible y 10 años en la entrega de lubricantes de excelencia. La firma expandió su presencia con la estación YPF Acapulco -en la Ruta 205 en Villa Adriana- y la sucursal de Cañuelas Centro, situada en las calles San Vicente y Del Carmen. En esta última boca de expendio céntrica, Darío estuvo al frente de la gestión diaria con enorme dedicación.
Ambas estaciones de servicio se destacaron siempre por estar equipadas con infraestructura de última generación de la red YPF, orientada a garantizar un despacho de calidad, rapidez en la carga y experiencias reconfortantes para los conductores y sus vehículos.
Su pasión por la comunidad y el desarrollo local lo llevó a participar activamente en la tradicional Expo Cañuelas, aportando un colorido al evento. Allí, los amantes de los "fierros" encontraban un punto sobresaliente en el stand de YPF Alonso Hnos., además de otras destacadas unidades de carrera, compartiendo la mística tuerca tanto en su espacio como en el stand de El Ciudadano, del que fue un cliente histórico.
Su trato cordial, su vocación de trabajo y su cercanía con los vecinos -que incluyó un histórico y sostenido acompañamiento publicitario a las páginas de este semanario- lo convirtieron en una persona ampliamente conocida por distintas generaciones de cañuelenses.
Su partida deja un vacío en el seno de su querida familia: su esposa Nora, sus hijas Paloma, Emilia y Rosario, quienes lo acompañaron con amor incondicional hasta el último momento.



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