Dieron de alta a la jubilada brutalmente golpeada durante un robo en su casa

La mujer de 80 años permaneció internada varios días tras el feroz ataque sufrido en su vivienda. La familia destacó su recuperación y reclamó que la Justicia avance con la causa. Siguen con tratamientos y cuidados domiciliarios. 
Policiales15/05/2026Leandro BarniLeandro Barni

mariela y madre
Griselda Arburúa junto a su hija Mariela Tomeo, quien confirmó el alta médica de la jubilada y aseguró que la familia aún atraviesa las secuelas emocionales.

La jubilada Griselda Mabel Arburúa, de 80 años, recibió el alta médica luego de permanecer internada durante varios días como consecuencia del brutal ataque que sufrió en su vivienda de Cañuelas durante un violento robo que conmocionó a la comunidad. La noticia fue confirmada por la familia de la víctima, que destacó la evolución favorable de la mujer aunque advirtió que todavía deberá afrontar un largo proceso de recuperación y controles médicos permanentes.

El caso había generado una fuerte repercusión por el nivel de violencia ejercido contra la anciana, quien fue sorprendida mientras dormía y atacada salvajemente dentro de su casa ubicada sobre la calle Perú al 500. Tras la agresión, la mujer permaneció internada en terapia intensiva y luego continuó su recuperación en sala general hasta recibir finalmente el alta hospitalaria.

“Gracias a Dios mi madre está de alta desde ayer a la tarde”, expresó Mariela Tomeo, hija de la víctima, en diálogo con este medio. La mujer explicó que la jubilada continuará ahora con un tratamiento ambulatorio y múltiples seguimientos médicos debido a las secuelas físicas y neurológicas derivadas de la golpiza.

“Con mucho seguimiento por consultorios externos, con gran cantidad de especialidades. Lo importante es que está bien”, señaló Tomeo, quien durante las últimas semanas había seguido de cerca la evolución clínica de su madre junto al resto de la familia.

La hija de la jubilada remarcó además que el proceso de recuperación recién comienza y que la contención familiar será clave en esta nueva etapa. “Falta mucho camino por delante pero con una familia que la contiene”, manifestó.

Consultada sobre cómo seguirá la situación habitacional de su madre tras el alta, Tomeo reveló que la jubilada no volvería a residir en la vivienda donde ocurrió el ataque debido al profundo impacto emocional que dejó el episodio. “Por el momento en la mía. Tiene muchísimo miedo y es comprensible. Y creemos con mi familia que va a ser definitivo”, señaló a El Ciudadano.

La mujer reconoció además que el temor también alcanza al resto del entorno familiar luego del brutal episodio vivido. “También lo tenemos nosotros. Queremos un poco de paz. Esto fue demasiado”, expresó.
El brutal ataque ocurrió durante la madrugada del martes 5 de mayo. Según la reconstrucción realizada por los investigadores, el agresor llegó alrededor de las 6.10 a la vivienda de Griselda Arburúa y accedió al terreno tras escalar un paredón lateral. Antes de ingresar, cortó el suministro eléctrico accionando la llave térmica ubicada en el exterior de la casa, un movimiento que para los pesquisas evidenciaría conocimiento previo sobre el inmueble o información aportada por terceros.

Luego entró por la única puerta trasera que no contaba con sensor de alarma. Ya dentro de la vivienda, tomó un caño de gas y se dirigió directamente hacia la habitación donde dormía la jubilada.

Allí comenzó un ataque de extrema violencia. La víctima fue golpeada salvajemente con el objeto metálico y también recibió patadas en distintas partes del cuerpo. Como consecuencia de la agresión sufrió severas lesiones, fracturas faciales y complicaciones neurológicas que obligaron a una prolongada internación.

Tras concretar el ataque, el delincuente robó un teléfono celular y un sobre entelado perteneciente al esposo fallecido de la mujer. En ese envoltorio la víctima guardaba dinero en efectivo, estimado entre 30 y 50 mil pesos, además de recetas médicas vinculadas a un tratamiento oncológico.

Los investigadores determinaron que el atacante permaneció cerca de una hora dentro de la propiedad antes de escapar por el mismo lugar por el que había ingresado. Durante la fuga perdió una linterna en el patio, elemento que luego fue secuestrado por los peritos y pasó a formar parte de la investigación judicial.

La causa tuvo un avance importante el 9 de mayo con la detención de Lautaro Alejandro Mendoza, de 20 años, domiciliado en el barrio Las Chapitas. El joven fue arrestado en una vivienda ubicada sobre la calle Güemes entre Ameghino y Sarmiento y quedó señalado como presunto autor del hecho.

Mendoza es hermano de Alan David Mendoza, detenido por el crimen de Guillermo Bastiano ocurrido el pasado 22 de marzo, otro caso policial de alto impacto en la ciudad.

Mientras la investigación continúa en manos de la Justicia, la familia de Griselda Arburúa insiste en el pedido de esclarecimiento y condena para el responsable del ataque. “Seguimos pidiendo justicia. La Policía hizo lo que debía, pero ahora le toca a los jueces hacer su trabajo”, expresó Mariela Tomeo.

La mujer agregó además que continúan siguiendo de cerca el expediente judicial y aguardando nuevas notificaciones vinculadas a la causa. “Seguimos la causa y esperando notificaciones”, concluyó.

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