Entraron a robar en un local gastromónico que se había inaugurado hace apenas dos semanas

Una parrilla familiar fue blanco de un escruche en el barrio Los Aromos. Los dueños difundieron el caso y pidieron ayuda para recuperar herramientas clave de trabajo: sustrajeron una panchera, freidoras, una garrafa y una cantidad importante de mercadería. 
Policiales28/04/2026El CiudadanoEl Ciudadano
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Los ladrones forzaron el chapón inferior de la barra para ingresar al comercio.

Un comercio que llevaba apenas dos semanas de actividad fue desvalijado en un escruche en el barrio Los Aromos, en Cañuelas. El ataque ocurrió en la madrugada del 26 de abril en la parrilla “Entre Brasas”, ubicada en la intersección de San Juan y Juan XXIII, donde autores desconocidos forzaron un acceso y se llevaron herramientas de trabajo y alimentos.


De acuerdo con el relato de los propietarios, los ladrones sustrajeron una panchera, freidoras, una garrafa y una cantidad importante de mercadería. “Es todo lo que usamos para trabajar. Nos dejaron sin poder abrir”, señalaron. La hipótesis es que los elementos fueron trasladados a pie: en el lugar quedaron rastros de aceite que indicarían el recorrido de parte de lo robado.


El emprendimiento pertenece a Yamila Córdoba, quien junto a su pareja Nicolás y su madre había inaugurado el local tras semanas de ahorro y endeudamiento. “Hicimos un esfuerzo muy grande para llegar a abrir. Vivimos de alquiler y no tenemos vehículo. Es todo a pulmón”, explicó. La comerciante difundió su situación en redes sociales y pidió colaboración para recuperar los equipos sustraídos o cualquier dato que permita identificarlos.


La dueña del local, Yamila describió el impacto del hecho y cuestionó la falta de prevención en la zona. “Nos arruinaron. Hace dos semanas que estamos en esta esquina y juro que no andan móviles policiales. El viernes anterior hubo un tiroteo a dos cuadras y nadie apareció; al día siguiente se activó una alarma vecinal y tampoco hubo respuesta. Entonces, ¿quién nos cuida?”, planteó. Y agregó: “No se imaginan lo que nos costó abrir nuestro negocio”.

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El interior del local quedó completamente revuelto tras el paso de los delincuentes, que buscaron y cargaron mercadería y equipos.


La indignación también fue expresada por Noe Córdoba, hermana de la dueña, quien a través de redes sociales cuestionó la inseguridad en la zona y el impacto del robo en el emprendimiento familiar. “Así está Cañuelas. Salen a la calle creyéndose dueños de todo. ¿Quién se hace cargo de esto? ¿Quién le devuelve a mi hermana todo el esfuerzo que hizo para abrir su negocio y mantener a su familia?”, escribió. En su mensaje, también describió el sacrificio previo a la apertura: “Estuvimos semanas sin darnos gustos, comiendo arroz y fideos para poder juntar la plata para el local, pero lo logró”.


En la misma línea, Nicolás —pareja de la dueña— detalló cómo fue el hecho y el impacto económico que les provocó. “Abrimos la parrilla hace dos semanas con muchísimo esfuerzo: sacamos un préstamo y hasta vendimos pertenencias para poder ponerla en marcha. El domingo 26, entre las 5 y las 7 de la mañana, ocurrió el robo. Fue todo a pie: en las cámaras se ve primero a una persona, después a dos, y también pasa un patrullero que no los detiene”, relató.

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Sin equipos ni mercadería, y con daños que impiden retomar la actividad.


Según precisó, los delincuentes no forzaron aberturas visibles sino que “abarretearon el chapón de abajo de la barra” y desde allí accedieron al interior. “Se llevaron todo nuestro capital, tanto electrodomésticos como mercadería. Ni siquiera podemos reabrir para empezar de nuevo”, lamentó.


Nicolás también cuestionó la falta de controles en la zona: “Hace dos semanas que estamos en esa cuadra y no se ve el móvil patrullando. Después de las 22, San Juan y el barrio Los Aromos es tierra de nadie. Hemos visto tiroteos a dos cuadras, suena la alarma vecinal y nadie aparece. Las personas que nos robaron se tomaron el tiempo de ir y venir caminando con nuestras cosas”.

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El hecho fue dado a conocer por las propias víctimas a través de sus redes sociales, donde difundieron el robo.

El comerciante explicó además que trabajaban de martes a domingo en doble turno —de 6 a 22.30 y fines de semana hasta la 1— y remarcó la situación familiar: “Somos gente muy laburadora, nos endeudamos para intentar vivir un poco mejor. No tenemos vehículo ni propiedad, vivimos de alquiler y apostamos a este emprendimiento. Por eso la bronca y la impotencia: es todo a pulmón”.


Nicolás agregó además el impacto directo en su situación laboral: “Yo tengo 31 años y Yami 32. Me quedé sin trabajo hace dos meses, por lo cual mi único ingreso era la parrilla, que hoy no podemos abrir porque no tenemos nada. Me da mucha bronca porque volví a quedarme desempleado”, expresó.


Por último, la familia solicitó la colaboración de la comunidad: quienes puedan aportar información sobre los elementos robados o brindar algún tipo de ayuda pueden comunicarse a través de sus redes sociales, en Facebook o Instagram, a nombre de Nicolás Cruz o Yami Córdoba.

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