Proteccionistas piden que vuelvan las castraciones municipales

Interés general 26 de septiembre de 2020 Por El Ciudadano cañuelense
En los últimos meses la cantidad de perros y gatos en las calles creció desproporcionadamente. El próximo diciembre se cumplirán tres años sin operaciones. Una ley provincial indica a los municipios implementar programas para atender la problemática.
perrito adoptado
Uno de los tantos perritos adoptados de Cañuelas.

Asociaciones proteccionistas y vecinas independientes reclaman que vuelvan las castraciones municipales a bajo costo o gratuitas para frenar el aumento de animales en la vía pública, que en su mayoría son abandonados por sus dueños.  
Si todo continúa como hasta ahora, el próximo diciembre se cumplirán tres años sin el programa comunal luego que la referente del sector Nelly Martínez ya no organiza los operativos desde el 2017 por su avanzada edad.  
Desde la salida de Nelly, la jubilación de la proteccionista Raquel Casal (Máximo Paz) y del veterinario que participaba de las operaciones; no se desarrollaron políticas concretas para atender la problemática. Actualmente, desde la dirección de Zoonosis solo se realizan programas de vacunación en diferentes barrios.  
De forma inorgánica, es decir, colaborando con la estructura municipal, Martínez organizó las castraciones con un veterinario municipal desde el año 1997 hasta su retiro en 2017 y se castraron 16.800 mascotas. “Me fui con el corazón lleno de las horas que puse pero ya estoy muy grande y no puedo estar en esto, sé que hay otras chicas que están en la protección. Quisiera tener menos años para poder andar como antes”, expresó a este medio.
Por otra parte, El Ciudadano se contactó con proteccionistas para conocer su opinión con respecto a la ausencia de castraciones.
Rita Centurión dirige ‘Rescatando colitas tristes’ y trabaja en la zona del centro de Cañuelas y aledaños, tiene 19 años y desde los 15 ayuda a los animalitos. “En Cañuelas la situación es desastrosa y con la pandemia en seis meses se agravó todo. Para normalizar la situación se necesitarían 324 castraciones por mes según la población animal y hay una ley provincial que exige que haya castraciones para todos los niveles sociales. Muy poca gente se involucra y es una cuestión de salud pública”. 
Desde hace diez años Raquel Casal es la encargada del ‘Refugio de Máximo Paz’, tiene casi 60 perros en custodia y dijo “años atrás había castraciones municipales, pocas pero había. Yo era la persona que estaba a cargo de dar los turnos y organizarlas. Hace dos años y medio Arrieta y Marisa nos dieron la sorpresa de jubilarnos de ‘prepo’ al veterinario y a mí, pero no me reemplazaron. En su momento Arrieta me dio su palabra de que no se iban a suspender las castraciones y en diciembre van a ser tres años que no pasa nada. El año pasado debido al desastre que significa que no haya castraciones la Agrupación de Frente pagaba 12 castraciones mensuales, pero desde que empezó la pandemia lamentablemente el veterinario dejó de venir porque es un hombre grande. Estoy tratando de conseguir otro pero es complicado. Ahora yo me pregunto: si una agrupación social puede pagar 12 castraciones ¿cómo una estructura como la Municipalidad no puede hacerlo?, es porque Gustavo –Arrieta– y Marisa –Fassi– no se ponen las pilas y no mueven lo que se debe para hacerlo”. 
María de Matos Leitao tiene 60 mascotas a cargo, es protectora independiente y contó “después de que se fue Nelly, el municipio no siguió con ese trabajo y ella hacía todo. Estaría buenísimo que haya alguien responsable que se tome el trabajo en serio. La Municipalidad tiene que poner a una persona responsable, dicen que no hacen castraciones porque no tienen insumos. El señor Romero –reconocido veterinario que vive en Uribelarrea– debería hablar con Marisa para traer a ProTenencia –Programa Nacional de Tenencia Responsable de Animales–.” 
Mirta Ayape de la Asociación de Ayuda al Mejor Amigo (AAMA) sostuvo “castraciones tendría que haber masivas y continuamente para que la gente tome conciencia. Tenemos un problema de educación y cada vez es más grande. Yo nunca participé de las castraciones del municipio, sí de las de ACUMAR. Estoy segura que el municipio tiene que tener este tipo de programas pero nosotros somos totalmente independientes, ellos saben el trabajo que nosotros hacemos y que deberían hacerlo ellos. Ahora también estamos complicados porque no podemos hacer la feria para juntar dinero pero siempre estamos ayudando con castraciones, estamos dando turno a partir del 22 de octubre. Hay otras personas que no respetan la vida del animal”. 
Otra vecina independiente es Sandra Carosio enfatizó que “lamentablemente la población de animales está creciendo desde que no hay castraciones y se nota mucho”.

Ley Provincial 13.879
El congreso bonaerense aprobó la ley para promover las castraciones de perros y gatos en el año 2008 y es un texto corto con cinco artículos que reza: Prohíbase en las dependencias oficiales de todo el ámbito de la Provincia de Buenos Aires, la práctica del sacrificio de perros y gatos, como así también, todos los actos que impliquen malos tratos o crueldad, de acuerdo con lo establecido en la Ley Nacional Nº 14346; es objetivo de la presente Ley que los municipios y comunas de la Provincia logren alcanzar el equilibrio de la población de perros y gatos; establécese la práctica de la esterilización quirúrgica como único método para el control del crecimiento poblacional de perros y gatos, en todo el ámbito de la Provincia de Buenos Aires; declárase obligatorio en la Provincia el tratamiento antiparasitario de los perros y gatos, así como la aplicación de todos los métodos preventivos contra las zooantroponosis; la Autoridad de Aplicación coordinará con los ejecutivos municipales la implementación y difusión masiva de las actividades a realizar para el cumplimiento de la presente.
Por último, mediante el Decreto 400 del año 2011 se reglamentó y especificó aún más la ley.


Lic. Marcelo Romero – [email protected]