Multifacéticos: Deportistas que jugaron ‘a dos puntas’

Deportes 29 de agosto de 2020 Por El Ciudadano cañuelense
A dos puntas IBARRA WEB
- Ibarra con la casaca del CFC, donde se inició en el fútbol infantil llegando incluso a jugar en Primera División. A poco de dejar el fútbol, Ibarra se sumó a Las Cañas donde estuvo en el plantel superior durante catorce años.

La escena deportiva local es sumamente amplia produciéndose, en las últimas dos décadas incluso, un crecimiento exponencial en lo que hace a oferta deportiva.

Este amplio abanico permitió en su momento, y sigue permitiendo, que muchos que gustan del deporte practiquen más de una disciplina a la vez sin embargo éste no es el tema de esta serie de artículos que El Ciudadano comenzará a publicar desde esta semana, aunque tiene relación.

De hecho en estas líneas semana a semana se irán publicando deportistas que han llegado a competir, en diferentes momentos de su vida, en forma oficial en dos disciplinas bien diferentes.

Lo de competir implica estar federado o haber participado en alguna liga o torneo, siendo muchos los ejemplos que se pueden mencionar en este sentido.

Aquí van algunos de ellos.

Darío Ibarra: sumamente peculiar es el caso de Ibarra dado que se dio el lujo de jugar en la Primera División de dos disciplinas deportivas y en dos instituciones distintas, compitiendo por ende en forma federada en ambos casos. De hecho “el Narigón” jugó fútbol en el Cañuelas Fútbol Club (CFC) haciéndolo luego durante catorce años en Las Cañas. Con 11 años y leyendo las páginas de El Ciudadano, Ibarra se enteró que el CFC realizaría prueba de jugadores de la categoría ‘81. “Matías Orgo me convenció para ir y recuerdo que fue el gran ‘Cachi’ Martinoni quien nos tomó la prueba a ambos”. Ibarra debutó con la casaca del CFC ante Luján, como visitante, iniciando ese día una carrera que le permitió realizar todas las inferiores hasta ser promovido a la Tercera dirigida por Juan Iglesias en 1997, teniendo luego su primer partido en Primera desde el minuto cero  en mayo del ‘98 en un choque ante Cambaceres. Mientras era titular en Tercera, Ibarra formaba parte del banco de Primera ingresando incluso en varias ocasiones. “En ese momento se contrataban muchos jugadores de afuera y a los de inferiores no se los tenía muy en cuenta, lo cual sumado a que no me dejaron ir a Brown de Adrogué hizo que me calentara y con 18 años me fui”, recuerda hoy quien forma parte del cuerpo técnico del elenco superior de Las Cañas Rugby Club. “En ese entonces varios amigos estaban jugando rugby por lo que luego que me convencieran, formé parte del seven interno que se hizo en el verano del ‘98: venía de jugar fútbol así que estaba flaquito y con un estado físico impresionante”. Tras aquella primera experiencia con la ovalada, Ibarra se sumó a la M19 del ‘auriverde’ formando parte incluso del banco de Primera sin haber jugado nunca en Intermedia. “Con 19 años cumplidos ya formaba parte del plantel superior jugando en Primera hasta el 2014, o sea fueron catorce años en el primer equipo. Tuve el placer de jugar fútbol y rugby haciéndolo con grandes como Diego Dabove, actual DT de Argentinos Juniors, Diego Martínez, dirigiendo hoy Godoy Cruz, Damián De Nichilo y ‘la Vieja’ Moreno. Ambas experiencias me dejaron muchos amigos y grandes profesores y hasta ‘padres’ como ‘Cachi’ Martinoni, Daniel Cuchetti, ‘Pety’ Quiroga, ‘Boyi’ Sulpis, Oscar Santamaría y naturalmente mis amigos que me llevaron en su momento a jugar rugby”.


Kevin Laforcada: la relación inicial de Laforcada con el deporte se dio en el año 1991 cuando, con cinco años, se sumó a la Escuelita de Básquet del Cañuelas Fútbol Club. Con el paso de los años naturalmente fue subiendo de categorías formando parte ya del banco de suplentes de Primera, con Julio Carrizo como DT, en su segundo año de infantiles. Posteriormente dejó la casaca roja del CFC para lucir durante varias temporadas la verde del Juventud Unida, ya en Primera División, hasta alejarse del deporte en 2009. Luego en 2011 tuvo su primer acercamiento al deporte motor al sumarse a la variante 110cc Mayores del Karting de la Cuenca del Salado,  compartiendo pista con varios de los pilotos locales que siguen compitiendo en la actualidad. En 2013 Laforcada se sumó a Areneros 1400, dando allí sus primeros pasos en el automovilismo propiamente dicho para, hace apenas unas temporadas atrás, arribar al asfalto al integrar el lote de APAC 1.4 realizando a la vez algunas presentaciones en la Copa Bora (La Plata y Concepción del Uruguay) y otras en la Biplaza Brandsen (cafetera en tierra). En cuanto a este 2020, una vez que se reanude la actividad Laforcada competirá en APAC 1.4 y en la Monomarca Fiat en binomio con Nahuel Latapié,  existiendo además la posibilidad de realizar alguna carrera en la Clase A del TC Bonaerense.

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A bordo del arenero de APAC 1.4, categoría con la que Laforcada ha corrido en el Mouras y el Gálvez de Buenos Aires. Laforcada en uno de los Clásicos de la Ciudad jugando para el Juventud Unida. Aquí disputando un balón con Matías Casey y Nicolás Alesini.


Francisco ‘Pancha’ Lemos, Daniel ‘Bulldog’ López y ‘el Negro’ Del Valle: a mediados de la década del sesenta se dio un hecho sumamente peculiar no sólo en el deporte cañuelense, sino incluso en el seno del Cañuelas Fútbol Club. De hecho tres de los deportistas que por ese entonces competían defendiendo sus colores, lo hicieron en forma federada y en simultáneo en tres disciplinas diferentes. Efectivamente Francisco ‘Pancha’ Lemos, Daniel ‘Bulldog’ López y ‘el Negro’ Del Valle representaban al club en fútbol, básquet y pelota paleta jugando viernes, sábado y domingo.

A dos puntas Del Valle Lopez WEB
‘El Negro’ Del Valle y Daniel López, muy jóvenes, jugando básquet para el CFC en los sesenta. Del Valle y López en su faceta de futbolistas, con la casaca del CFC y el Quilmes Campeón del ’75.


Sergio ‘Cachilo’ Calderaro: a los quince años comenzó a frecuentar el taller donde se armaba la Dodge de TC de ‘Carlitos’ Nesprías. “Iba a mirar desde el portón hasta que un día me preguntaron si quería cebar mates, sin tener idea siquiera de cómo calentar el agua”, recuerda hoy Calderaro quien sin darse cuenta pasó a formar parte del equipo y de allí a sentarse en la butaca derecha debutando como navegante en 9 de Julio en el año 1989, función que desempeñó hasta el 5 de diciembre de 1992 totalizando cincuenta y siete carreras. En el ‘97 debutó como piloto en la Clase A del TC Roqueperense realizando seis carreras hasta que un fuerte golpe, padecido en el trazado de General Alvear y en medio de una densa nube de tierra, hizo que Calderaro buscara nuevos rumbos. De esta manera el cañuelense se mudó al TC Bonaerense, categoría que corre principalmente en asfalto, logrando la corona de la Clase D en 2001. Ya en 2010 formó parte de un curso con Alberto Canapino, en la ACTC, siendo aquel quien lo invitó a trabajar en Arrecifes desempeñando la función de encargado de taller desempeñándose en el auto de Top Race de Guido Falaschi haciendo luego lo propio en los autos de TC Mouras de Tuffaro, Funes y Pezzuchi, ya en la estructura de ‘el Pingüino’ Catalán Magni. Luego, en este mismo equipo, trabajó en el TC de ‘el Pato’ Silva ganando la primera edición de los 1.000 Kilómetros del TC acompañándolo incluso en la experiencia Dakar. Tras aquella experiencia con Silva, que duró seis años, Calderaro decidió retornar a Cañuelas comenzando a dedicarse, tanto comercial como deportivamente, al ciclismo de ruedas gordas en variantes como el rural y el mountain bike. De hecho el cañuelense ha competido en pruebas como Revancha Río Pintos o la mismísima Desafío al Río Pinto, la carrera de mountain más importante de toda Latinoamérica, participando asimismo en la última edición de la Alpa Corral, también en suelo cordobés, además de incursionar en varias competencias en pista en Lobos.

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Calderaro y su equipo en 2001, año en el que logró la corona de la Clase D del TC Bonaerense. Compitiendo en tierras cordobesas. Calderaro y su actual pasión: el mountain bike.


Fabián Lahorgue: con apenas doce años y en pleno 1984, Fabián comenzó a asistir a un gimnasio en su San Miguel del Monte natal. Para entrar en calor el ‘profe’ de aquel gym hacía trotar a sus alumnos alrededor de la laguna, siendo ese el primer paso para que ‘el Colo’ se metiera de lleno en el mundo del atletismo. Luego de utilizar todo ese 1984 para entrenar, a partir del ‘85 Lahorgue comenzó a competir siendo su primera carrera una organizada por el club Los Naranjos de Lobos. Desde aquel 1985 el atleta compitió en cuanta competencia había aunque no sólo en ciudades de los alrededores, sino también en eventos reconocidos como los 21 Kilómetros de Mar del Plata, la histórica Tandilia o la clásica Maratón del Vidriero de Berazategui. En 1993 Lahorgue se radicó en Cañuelas relacionándose rápidamente con atletas de esta ciudad continuando con su itinerario de competencias de fin de semana logrando, en 2004, el Subcampeonato de su categoría en el certamen de diez fechas organizado por la ciudad de General Las Heras. Lahorgue compitió en atletismo hasta el año 2011. Por otro lado ‘el Colo’ se acercó a Daniel Carballo formando parte de su equipo de competición hasta que decidió dar un paso fundamental: tener su propio auto de carrera. De este modo Lahorgue debutó con su cafetera en 2012, en el circuito en General Alvear en el marco de la Limitada del Centro que en ese entonces compartía escenario con el TC Roqueperense. Desde el 2016 Lahorgue forma parte de la Limitada Belgranense continuando hasta la actualidad su carrera deportiva aunque ya no en el mundo del atletismo, sino en el del automovilismo deportivo.

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Fabián ‘el Colo’ Lahorgue compitió en atletismo desde 1985 al 2011. Lahorgue posando junto a su cafetera en el año de su debut como piloto.


 Lic. Matías Folgueira – [email protected]