Máximo Paz: cierran perímetro del Hogar Bernardino Rivadavia por inseguridad

Policiales 29 de agosto de 2020 Por El Ciudadano cañuelense
hogar cerrado
Hogar Rivadavia con el cierre del perímetro, calle Rivadavia y Benavídez.

Semanas atrás la Comisión Directiva del Hogar Bernardino Rivadavia comenzó con la colocación de muro premoldeado y alambrado sobre el contorno de la institución por los constantes robos y el vandalismo de una parte de la comunidad que no respeta los límites del espacio comunitario. 

Este medio informó que llegaron a robar cuatro veces en un mes. Se llevaron bombas de agua, cables, tanques y otros objetos de valor los cuales son difíciles de reponer. Además, algunos vecinos tiran basura dentro del Hogar y hasta meten sus caballos en la cancha de rugby de la entidad lo que provoca su destrucción. 

Desde la institución manifestaron “comenzamos las obras de cerramiento perimetral del Hogar. Han pasado más de 100 años desde que un grupo filantrópico de personas recibieron un terreno de varias hectáreas en Máximo Paz que transfirieron a nuestra Asociación Civil. Hace más de 100 años que nuestras puertas están abiertas a la comunidad, casi 70 años de presencia activa’’.

‘‘Nuestro deseo es preservar ese espíritu de asistencia, ayuda, formación y fraternidad; pero como hemos comunicado en los últimos tiempos, las constantes intrusiones en el predio han tenido como consecuencia que nos pensemos desde un lugar más seguro tanto para aquellos que son asistidos como para los voluntarios que aportan su tiempo para asistir”.

Por otra parte, el presidente del Hogar Rivadavia, Carlos Jure, manifestó a este medio “el Hogar siempre estuvo abierto a la comunidad físicamente y comunitariamente. Ultimamente hemos tenido muchos episodios no solamente de robos sino episodios de inseguridad. Mucha gente piensa que el lugar no es un lugar privado pero sí lo es” y agregó: “estamos manteniendo con mucho esfuerzo la cancha de rugby y vienen a andar a caballo; ponemos luminarias y las roban o las rompen. Les decís algo y nos dicen ‘¿vos quién sos para decirme qué hago acá?’. Hay como una falta de pertenencia del lugar”.

La preocupación de los directivos también se fundamenta en la posibilidad de un accidente que pueda ocurrir dentro del predio de la entidad a alguna persona ajena a la misma. Éstos peligros determinaron la fortificación del lugar en donde funciona un colegio público, un comedor, un club de rugby, una huerta, un grupo de boys scouts y demás actividades comunales. Todo de forma gratuita.   

“Me duele muchísimo hacer esto pero en tanto y en cuanto la gente no entienda lo que sucede no queda otra. Solo con los robos podríamos darle de comer a la gente por mucho tiempo más, no suspendimos nada a pesar de que no recibimos ayuda ni provincial ni nacional, el municipio de vez en cuando aporta algo. Es todo a pulmón y te sentís el tonto del barrio. Falta entender el contrato social, trabajamos en la comunidad porque tenemos empatía; ahora la misma comunidad ejerce violencia sobre el Hogar. Que se entienda bien, no estoy diciendo que los que vienen al comedor sean los culpables, no digo eso; es una generalización, es el entorno que nos rodea”, se ofuscó Jure. 

Se cerrará el frente de la institución, los laterales y la cancha de rugby.


Marcelo Romero – [email protected]