Policiales Carolina Villalba 28/07/2022

Envenenaron a sus perros para entrar a robar

El aberrante hecho tuvo lugar en una vivienda de Vicente Casares. Los ladrones ataron al dueño de la propiedad, a su empleado, y se llevaron herramientas y objetos electrónicos. Huyeron en los vehículos de las víctimas. Los buscan.
Los desalmados malvivientes le dieron comida adulterada a las seis mascotas de Velásquez. Sólo sobrevivió un perro. Una semana después, lo abordaron en su campo de 120 hectáreas.

Con un mecanismo perverso, una banda de delincuentes ingresó a robar a la casa de un productor agropecuario en Vicente Casares. Primero, asesinaron a sus seis perros. Una semana después, se llevaron varios objetos y sus dos vehículos.

Todo comenzó a principios de julio, cuando Francisco Velásquez, un arrendatario de 66 años que posee 120 hectáreas en la zona de la Estancia San Martín, notó que seis de sus mascotas habían sido envenenadas.

Tras el vil ataque, sólo se salvó uno de sus canes, el más viejo. Sin dudas, los delincuentes estaban preparando el terreno para volver. 

El dueño de la propiedad radicó la denuncia y desde ese entonces se imaginó que los atacantes tenían intenciones delictivas. Aunque no sabía cuándo iba a ocurrir.

Finalmente, el viernes 15 de julio por la mañana, Francisco decidió sacar a pasear al único perro que le quedaba vivo. Fue en ese instante en el que cuatro encapuchados lo sorprendieron, lo golpearon y lo obligaron a entrar a la propiedad. 

Tras amenazarlo a punta de pistola, lo ataron a una silla y le vendaron los ojos. Luego, lo golpearon en el estómago, le dieron un culatazo en la cabeza y le exigieron dinero. Minutos después, llegó al lugar Federico, un empleado al que también dejaron maniatado y le vendaron los ojos con una media.

Los maleantes sometieron a las víctimas durante una hora. Buscaron en cada rincón de la vivienda y revisaron todos los cajones en busca de objetos de valor. Fuentes del caso informaron que los integrantes de la banda de asaltantes vestían bombachas y alpargatas.

A su vez, remarcaron que los delincuentes tenían los movimientos calculados. En un momento, le preguntaron a Francisco a qué hora llegaban “los dos viejos”, en alusión a los vecinos que todos los días suelen pasar a saludarlo.

Los ladrones cargaron un televisor, una notebook, una impresora, parlantes y varias herramientas, tales como un taladro eléctrico y una motoguadaña, en la camioneta de la víctima. Antes de emprender la huida, uno de los ladrones golpeó fuertemente a Francisco y le exigió: “¡Largá la plata!”. El hombre le entregó 10 mil pesos y su celular. También, se llevaron la motocicleta de Federico.

Cuando finalmente se retiraron de la vivienda, Francisco y el empleado lograron soltarse. Tras llamar al 911, varios patrulleros del Comando Rural, junto con efectivos de la Comisaría 2ª de Máximo Paz se acercaron al lugar.

La Policía Científica tomó huellas dactilares, aunque sin suerte, ya que los maleantes utilizaron guantes para no dejar rastros. La zona tampoco tiene cámaras de seguridad, por lo que se dificulta aún más la búsqueda.

Sin embargo, un hombre que caminaba por el lugar observó que los ladrones se escaparon por el Camino del ‘50.

Por el modus operandi, los investigadores sospechan que sería la misma banda que cometió un robo el pasado 28 de junio, también en un campo, pero sobre la Ruta 6.

Te puede interesar

Chocaros dos autos en la esquina de San Juan y Juan XXIII: hubo dos heridos con politraumatismos

Los conductores de un Volkswagen Voyage y un Fiat Cronos debieron ser trasladados al Hospital Marzetti. En el lugar trabajaron bomberos, policía y personal médico. 

Robo violento, persecución a toda velocidad y tiroteo: se quedaron con un botín millonario y terminaron incrustados contra un árbol

Los delincuentes asaltaron a un hombre de 72 años en Saladillo y huyeron en su auto. Tras ser interceptados por la Policía, chocaron en la Ruta 3 contra un árbol en Cañuelas y escaparon a pie por los campos. Se recuperaron dólares, joyas de oro y el vehículo. 

Dolor e impotencia en el velatorio del joven de Cañuelas asesinado de un piedrazo tras salir de un boliche

Tomás Rojas tenía 22 años y había ido a bailar a Ezeiza. Lo persiguieron 15 cuadras tras una pelea en el local bailable Egipto. La desgarradora despedida de sus amigos entre el dolor y la tensión.

Velan al joven de Cañuelas que fue asesinado a la salida de un boliche en Ezeiza

Tomás Ezequiel Rojas falleció tras un piedrazo en el cráneo luego de de un altercado originado dentro de un local bailable y una posterior emboscada a unas quince cuadras del establecimiento. El velorio es hoy, hasta las  22, en la Cochería Rodríguez, situado en Rivadavia 134.