Obras viales y prevención hídrica: cómo se articulan los trabajos entre la Nación, la Provincia y el municipio en Cañuelas
Las recurrentes precipitaciones vinculadas al fenómeno de El Niño volvieron a poner en agenda la infraestructura de drenaje y el estado de la red vial en el partido de Cañuelas. La superposición de jurisdicciones entre Vialidad Nacional, el gobierno bonaerense y la administración local exige un esquema de coordinación permanente para garantizar el mantenimiento de zanjones, cauces y corredores estratégicos.
En lo que respecta a la Ruta Nacional 205, el mantenimiento de las zonas de camino y la limpieza de los zanjones es responsabilidad directa de la empresa concesionaria Corredores Viales. Los trabajos de desmalezamiento y saneamiento de los conductos, iniciados a la altura del barrio Libertad y la calle Echeverría, resultan centrales para el escurrimiento urbano. El agua de ese sector atraviesa la traza de la 205, cruza por debajo de la Ruta Provincial 6 y se dirige hacia el área de Santa Rosa para desembocar en la cuenca del río Matanza. La supervisión de estas tareas queda bajo el control técnico de inspectores e ingenieros de Vialidad Nacional.
En contraste, los desagües ubicados en el Camino Viejo a Las Heras dependen de la gestión municipal, mientras que tramos de la Ruta 205 hacia Máximo Paz y la Ruta Provincial 6 están bajo la órbita bonaerense, gestionados mediante la empresa estatal Aubasa. Esta articulación entre niveles del Estado busca evitar anegamientos en barrios vulnerables como La Unión, donde el flujo hídrico requiere un mantenimiento constante de los cauces que atraviesan los diferentes trazados.
En cuanto a la infraestructura de gran escala, avanza el proyecto de la variante de conexión entre la Ruta Nacional 3 y la Autopista Ezeiza-Cañuelas. La obra se ejecuta con financiamiento privado en el marco del esquema de concesión vial, e incluye movimientos de suelo, acondicionamiento de terraplenes y la limpieza preventiva de drenajes en la zona de vertederos.
El desarrollo del trazado enfrenta complejidades operativas vinculadas a disputas judiciales por terrenos expropiados en las inmediaciones del barrio Los Campitos. Las intervenciones en la zona avanzan a la par de las tareas relativas al puente de la intersección de la Ruta 3 y la Ruta Provincial 30, una estructura que permaneció paralizada durante más de dos décadas y que forma parte de los frentes de trabajo reactivados en la región.