Multitudinaria despedida al 'Indio' Solari en Avellaneda y con presencia cañuelense
Miles de fanáticos de todas las edades y rincones del país se congregaron en el Parque Domínico de Villa Domínico para darle el último adiós a Carlos Alberto 'Indio' Solari, el líder indiscutido de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota y Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado. El velatorio público, organizado en el Microestadio José María Gatica, se convirtió en un hito histórico del rock argentino: una peregrinación masiva, pacífica y emotiva que superó todas las expectativas. Entre las personalidades que concurrieron hubo presencia cañuelense, con el popular abogado Rodolfo Amadeo Baqué a la cabeza.
El 'Indio' falleció el último viernes a los 77 años por un ACV hemorrágico no traumático en su casa de Parque Leloir, Ituzaingó. La noticia sacudió al país y, apenas confirmada, sus familiares anunciaron el lugar y las condiciones de la despedida: el Polideportivo Gatica, en Avenida Mitre al 5000, Parque Los Derechos del Trabajador, a partir de las 11 del domingo “y hasta que haga falta, para que nadie pierda su oportunidad de decirle adiós”.
El operativo de seguridad y logística, coordinado por la Provincia de Buenos Aires y el Municipio de Avellaneda, incluyó más de 1500 efectivos policiales, postas sanitarias, hidratación, baños químicos y cortes de tránsito. La Autopista La Plata-Buenos Aires liberó los peajes desde las 6 de la mañana para facilitar el arribo de micros y autos desde el interior.
“Hubo gente con flores, aplaudieron a los bomberos y cantaron por el Indio”, le dijo Baqué a El Ciudadano. “Fue muy emotivo”, agregó 'Fito', quien es asesor letrado de nuestro medio.
La vigilia comenzó el sábado por la tarde. Para las 9.30 del domingo ya había más de 10 cuadras de fila sobre Avenida Mitre; a media mañana, la cola superaba las 70 cuadras y llegaba al Puente Pueyrredón, casi 7 kilómetros de distancia y hasta el límite con la Ciudad de Buenos Aires. Ante la avalancha, las puertas se abrieron una hora antes, a las 10. Según fuentes de la organización, pasaban alrededor de 15.000 personas por hora por el microestadio. Al caer la tarde, se estimaba que entre 350.000 y casi un millón de ricoteros habían pasado frente al féretro.
El clima fue de una mezcla única de desgarro y celebración. Sonaban a todo volumen clásicos de Los Redondos por los parlantes. La gente aplaudía, lloraba, cantaba, dejaba flores, camisetas, banderas, velas y ofrendas. Había puestos improvisados de choripanes, facturas y merchandising ricotero. Familias enteras, parejas, padres con bebés y jóvenes que descubrieron al Indio por sus padres transformaron la espera en una “misa ricotera” llena de respeto y hermandad. No hubo incidentes mayores en Avellaneda; todo transcurrió en paz, tal como pidió la familia.
El comunicado de la familia
En el medio de la jornada, la familia difundió varios mensajes que se volvieron virales y que resumieron el espíritu del evento. El inicial fue claro: “Su cuerpo estará allí. Por esa razón, serán jornadas en las que primará el respeto; por él, por sus afectos, y por todos nosotros”. Luego, ya con el velatorio en marcha, publicaron: “La fila avanza. La gente llega a verlo. Aplaude, llora, le habla, le canta, le tira flores, camisetas, banderas. La despedida del Indio es una rara mezcla de desgarro y agradecimiento eterno. Sigamos despidiéndolo así, tal como merece porque se lo ganó: en familia, en paz, hermanados por la belleza que coló en nuestras vidas. Hay lugar para todos y todas los que quieran darle forma a su adiós”. Y agregaron: “Todo el mundo está peregrinando en paz hasta donde él espera y dejándole ofrendas, cantos, aplausos y lágrimas”. No pusieron horario de cierre; el predio permaneció abierto “hasta que haga falta”.
Reacciones oficiales
El gobernador Axel Kicillof definió la despedida como “un hito histórico” y una “despedida popular, masiva, una peregrinación prácticamente” que se desarrolló “en calma, en paz”. El jefe de Gabinete bonaerense, Carlos Bianco, confirmó: “Esto va a durar hasta que la gente pueda despedirse”. El intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi, y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, destacaron el funcionamiento del operativo.
La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) emitió un sentido comunicado que entrelazó letras del Indio con la pasión futbolera: “Hay despedidas que no parecen despedidas. Porque las voces que marcaron una época encuentran la manera de quedarse para siempre… Hasta siempre, Indio querido. Nos dejaste canciones”. El texto, viralizado, citaba frases como “el futuro llegó hace rato”, “vivir sólo cuesta vida” y “el que abandona no tiene premio”, cerrando con “siempre se viene el día en tu corazón”.
Un legado que trasciende
La despedida en Avellaneda no fue solo un velatorio: fue la confirmación de que el Indio sigue vivo en la memoria colectiva. Generaciones enteras -desde los que lo vieron en los 80 hasta los pibes que lo descubrieron en YouTube- se hermanaron bajo la lluvia y el sol, cantando y llorando juntos. Como dijo la familia, fue “en familia, en paz, hermanados por la belleza que coló en nuestras vidas”.El Indio se fue, pero su voz, sus letras y esa marea humana que inundó Avellaneda demuestran que, como él mismo cantaba, “la buena felicidad dicen que no se nota… pero todos recordamos perfectamente dónde estábamos”.