Concejo Deliberante: se aprobó por mayoría la ejecución presupuestaria 2025 de la gestión de Marisa Fassi
La rendición de cuentas 2025 de la Municipalidad de Cañuelas fue aprobada este jueves por mayoría en el Concejo Deliberante. El oficialismo de Fuerza Patria logró imponer sus números con 10 votos afirmativos contra 8 negativos, tanto para la administración central como para el Ente Descentralizado Hospital Ángel Marzetti.
Según la ejecución presentada por el Departamento Ejecutivo en la cuarta sesión ordinaria, que comenzó a las 19.25 hs y se extendió hasta después de las 23 hs, los ingresos percibidos durante el ejercicio ascendieron a 41.691.325.639,48 pesos, mientras que los gastos corrientes y de capital devengados totalizaron 41.633.582.009,76 pesos. El resultado financiero positivo fue de 57.743.629,72 pesos.
El expediente además señaló que el ahorro corriente alcanzó los 443.219.625,52 pesos y que el saldo de tesorería al cierre del ejercicio fue de 3.669.111.282,74 pesos. En materia patrimonial, el activo total se ubicó en 12.031.660.876,74 pesos, contra un pasivo de 2.091.979.870,85 pesos, dejando un patrimonio neto de 9.939.681.005,89 pesos.
Desde el oficialismo defendieron la ejecución presupuestaria y remarcaron que el municipio logró sostener servicios esenciales en un contexto económico complejo. El despacho de mayoría destacó que el Estado local mantuvo políticas sanitarias, sociales, de seguridad, infraestructura y asistencia pese al retiro de programas nacionales y al aumento de costos operativos.
La presidenta del bloque oficialista, Sandra Cardozo, sostuvo que la gestión mantuvo “equilibrio financiero” y acusó a sectores opositores de buscar “un circo” durante el tratamiento en comisión. También vinculó el escenario económico local con las políticas del gobierno nacional y reivindicó “un modelo de gestión con prioridades claras”.
En la misma línea, Diana Barcia defendió los gastos sociales, los subsidios y las inversiones en servicios públicos. Indicó que el mayor porcentaje del presupuesto estuvo destinado al mantenimiento urbano, maquinarias, barrido y espacios verdes, y respondió cuestionamientos sobre vehículos y equipamiento adquiridos por el municipio.
Del lado opositor, la concejala radical Claudia Pelereteguy cuestionó la “falta de transparencia” y sostuvo que el Tribunal de Cuentas había marcado incumplimientos vinculados al presupuesto, respaldos bancarios y diferencias en cuentas de proveedores. También alertó sobre problemas estructurales en el hospital y servicios públicos deteriorados.
Desde el vecinalismo, Valeria Medina expresó “frustración” por las dificultades para acceder a datos oficiales y afirmó que no obtuvo respuestas suficientes sobre combustibles, fondos y gastos municipales.
Las críticas más duras llegaron desde La Libertad Avanza. Patricia Rolandelli describió a la Municipalidad como “un elefante” burocrático y cuestionó subsidios, becas y empleo público. Roxana Ruffo apuntó contra las compras de maquinaria y las tercerizaciones millonarias.
En el cierre, el oficialismo defendió nuevamente la legitimidad política de la gestión y recordó que la administración municipal fue ratificada electoralmente. La oposición, en cambio, insistió en que persisten déficits de transparencia y control en el manejo de los recursos públicos.