Para ayudar a las personas afectadas, salió el Tren Solidario hacia Tucumán con un fuerte aporte de vecinos de Cañuelas
En medio de un escenario marcado por lluvias persistentes y anegamientos en el norte argentino, una nueva misión del Tren Solidario volvió a poner en marcha una red de ayuda que atraviesa geografías y voluntades. El viaje número 60 de la formación ferroviaria llegó a Tucumán con cargamentos destinados a las localidades de Lamadrid, Bella Vista, Leales y Villa Belgrano, entre las más castigadas por las inundaciones recientes.
Entre los voluntarios que integraron la comitiva se encuentra Horacio León, vecino de Cañuelas y miembro activo de la organización, quien forma parte del grupo de unas 20 personas que viajaron para garantizar la logística y el control de la asistencia. La formación, que partió desde la estación Retiro, transportó alimentos no perecederos, colchones, agua potable, muebles, repelentes y otros insumos de primera necesidad, reunidos a contrarreloj gracias a campañas solidarias en distintos distritos.
El operativo tuvo características excepcionales: se trató de un tren de emergencia organizado en pocos días —la convocatoria se realizó un sábado y la partida tuvo lugar el martes siguiente—, con participación exclusiva de voluntarios, socorristas y personal vinculado a tareas humanitarias.
En ese contexto, Cañuelas aportó un volumen significativo de ayuda, con la carga de un chasis completo que fue posible gracias al trabajo conjunto de vecinos, los Bomberos Voluntarios y medios locales que difundieron la colecta.
Una vez en Tucumán, la distribución de la mercadería sigue un protocolo estricto. Veedores supervisan cada bulto transportado, verifican su contenido y certifican su destino final. El sistema, que incluye un seguimiento detallado de la trazabilidad de las donaciones, permite conocer con precisión dónde se entrega cada carga. Esa información, además, se publica en las redes sociales de la organización, en un intento por garantizar transparencia en todo el proceso.
Sin embargo, las condiciones climáticas complicaron el tramo final del operativo. Las intensas lluvias que persisten en la provincia impidieron que la formación llegara hasta algunos de los puntos más afectados, especialmente la localidad de Lamadrid, considerada la más comprometida por el temporal. Ante este escenario, la descarga se realiza en la capital provincial, desde donde camiones coordinados con autoridades locales se encargan de completar la distribución.
Mientras tanto, los voluntarios —entre ellos León— continuaron trabajando en la descarga y organización de los envíos, con la previsión de regresar a sus lugares de origen en un lapso de 48 horas. En el caso del contingente de Cañuelas, el retorno fue este sábado 21, tras completar una misión que vuelve a poner de relieve el alcance de la solidaridad cuando logra articularse a escala nacional.