Dos delincuentes armados sorprendieron a una vecina cerca de la medianoche y le robaron la moto en el barrio La Unión
Un nuevo hecho de inseguridad sacudió a la comunidad este fin de semana. Débora Bevacqua, vecina y proteccionista de perros, fue víctima de un robo a mano armada cuando circulaba por calles de su barrio. El episodio ocurrió el domingo 8, alrededor de las 23.30, y volvió a encender la alarma entre los vecinos por la modalidad violenta y el horario en el que se produjo.
Según pudo reconstruir este medio, Bevacqua había salido de su casa para acompañar a una amiga hasta su domicilio. Al transitar por la calle Córdoba, entre Kennedy y Mosconi, a la altura del colegio Santa María, en el barrio La Unión, dos personas salieron repentinamente desde la oscuridad de un terreno baldío y se cruzaron en su camino. A unos 10 o 15 metros, uno de ellos comenzó a apuntarle con un arma.
Sin posibilidad de escapar, la mujer frenó la marcha. En ese momento, los delincuentes se acercaron, le exhibieron el arma de fuego a corta distancia y le exigieron la motocicleta. La víctima descendió del rodado y lo entregó sin resistirse. El asalto duró apenas unos segundos y, afortunadamente, no pasó a mayores.
Los atacantes actuaron con el rostro cubierto, utilizando capuchas o cuellos tipo pasamontañas, lo que dificultó su identificación. Por su contextura, serían jóvenes, de complexión mediana, más chicos que grandes. Tras concretar el robo, escaparon por la misma calle Córdoba en dirección al barrio San Ignacio, según relataron testigos.
Durante el hecho, algunos vecinos se encontraban cenando en la vía pública, pero nadie se acercó pese a los gritos de la víctima. Inmediatamente después del robo, Bevacqua dio aviso a la Policía. Los móviles llegaron al lugar en cuestión de minutos, tomaron los datos y salieron en busca de los sospechosos, aunque hasta el momento no hubo detenidos.
La moto sustraída es una Honda Wave, modelo 2014, de color bordó. Se trata de un rodado poco común en la zona, ya discontinuado por la marca. Como particularidades, tiene un espejo roto y la cacha del lado izquierdo dañada. La víctima señaló además que este tipo de motos no cuentan con cobertura contra robo por parte de las compañías de seguros, lo que agrava el perjuicio económico.
Bevacqua también advirtió sobre llamados y mensajes de personas que aseguran tener información y piden dinero a cambio, una modalidad que suele repetirse tanto en robos de vehículos como en casos vinculados a animales extraviados, actividad en la que ella participa activamente como proteccionista.
El hecho se suma a otro episodio ocurrido la semana pasada, cuando la Policía persiguió y capturó a jóvenes que circulaban en una motocicleta robada. El procedimiento tuvo lugar en la intersección de San Juan y Las Heras, tras una persecución que permitió recuperar un rodado que había sido sustraído en inmediaciones del Super del Monolito y luego descartado por los delincuentes.
Ambos casos refuerzan la preocupación por la reiteración de robos de motos y como en este caso el uso de armas en hechos delictivos, incluso en zonas residenciales y en horarios nocturnos donde la circulación es escasa.