Marcha para pedir justicia por la muerte de los jóvenes de Los Pozos

Policiales 23 de enero de 2021 Por El Ciudadano cañuelense
También se reclamó la señalización del sentido de circulación del tramo de la colectora y que se coloquen reductores de velocidad.
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Mauricio y Claudio estampados en una remera.

Familiares y allegados de los jóvenes que murieron luego de ser atropellados por un colectivo de la Línea 218 marcharon el pasado miércoles por la colectora de Ruta 3 para pedir el esclarecimiento de la tragedia.
La muerte de Mauricio Bazán (17 años) y Claudio Pereyra (20) se produjo en la mañana del viernes 15 de enero cuando los adolescentes volvían de trabajar juntos en una moto y tomaron en contramano la colectora que une el barrio de Santa Rosa con Los Pozos; el chofer del micro de la Línea 218 quiso sobrepasar a otro de la empresa 88 y embistió de frente a los amigos que quedaron debajo de la carrocería.
En ese tramo de la calzada no hay señalización que indique el sentido de circulación de la arteria secundaria, salvo una flecha despintada en la calzada; por ello la familia sostiene que muchos la usan en ambos sentidos porque del otro lado de Ruta 3 nunca se construyó la colectora en la dirección contraria.

marcha 1Familiares y allegados de los chicos de Los Pozos.

La caminata partió alrededor de las 18 desde calle Miller de Los Pozos hacía el lugar del trágico accidente, metros antes de la entrada a Santa Rosa, y al llegar se colocaron carteles recordando a los fallecidos; participaron unas 20 personas. En un contacto con El Ciudadano la mamá de Claudio Pereyra sentenció “estamos disconformes con el accionar de la justicia, después del accidente el colectivo se lo llevó la empresa y no tomaron testimonios de los testigos que iban en el colectivo. El chofer del otro colectivo se fue y no lo buscaron. Además, queremos que se esclarezca si la calle es mano y contramano porque del otro lado no hay colectora”.
“Encima nunca me dijeron nada y me enteré de lo que pasó por un grupo de WhatsApp. Después dejaron todo tirado, hasta la sábana que cubrían los cuerpos”, finalizó la mujer que al terminar la marcha se descompensó. En el lugar todavía están los restos de plástico de la moto y el ómnibus, además se mantienen las huellas de la frenada del colectivo.
Durante el recorrido se pidió que se señalice la colectora y se coloquen reductores de velocidad debido a que los colectivos toman una gran rapidez en el tramo de la calzada que une ambos barrios de Cañuelas Norte.


Lic. Marcelo Romero – [email protected]