Con la firma original en su cuerpo despidió a Diego Maradona

Interés general 28 de noviembre de 2020 Por El Ciudadano cañuelense
El presidente del Círculo Boquense de Cañuelas, Adrián Aquilano, comerciante, tiene tatuada en su espalda la camiseta del jugador del 94, y este verano pudo sumar la firma del jugador debajo del 10.
TATUAJE MARADONA
Si algo le faltaba a este cañuelense era tenerlo en su piel.

Un cañuelense se siente huérfano. Y la Casa Rosada es su meta. Luego de un peregrinaje incesante, no hubo nada que lo detenga, ni el calor, ni la falta de sueño, o el coronavirus. Hace poco lo vio a Diego, tiene su autógrafo y foto, nada lo hace más feliz en estos momentos, mezclado con tristeza.  
Adrián Aquilano, de 46 años, lo vivió, y tiene los años de gloria del jugador de fútbol. Anda en cueros, con pantalón corto de Boca Juniors frente a las banderas con la imagen del 10, pasando por miles de personas con camisetas de fútbol de cara a la Casa de Gobierno. El lleva a Maradona en su espalda y se queda el tiempo necesario para que todos lo miren. Conmovido, atiende una llamada de este semanario, en medio de un griterío, antes de darle el saludo final: “En febrero de este año conseguí que (Diego) me firme y desde hace unos años llevo el tatuaje de la camiseta del 94. Por algunos contactos y amigos me pude llegar hasta la cancha del Lobo y que me firme. Fue después que jugaron Gimnasia con Atlético de Tucumán”.  
“Hacía rato que andaba detrás de esto. Desde que tengo uso de razón, toda mi vida quise llegar al Diego hasta que pude ahora. Tuve tres intentos y se me dio ahora después de la conferencia de prensa del partido, que el jefe de seguridad me llevó hasta él”, evoca a este medio, que se da por haber conocido al astro y del significado que tiene. Es un fanático y como varios en el mundo tienen tatuado en el cuerpo algo de Maradona. Camiseta y firma original. Un orgullo.  

TATUAJE MARADONA 1
TATUAJE DIEGO
Una vez que regresó a nuestra ciudad y sin tocar su dorso en auto que lo trajo se contactó con el tatuador ‘Bomba’ Beherens para realizar el tatoo.  
“Puedo hablar todo un día para hablar de Maradona. Pero estoy a cincuenta metros de entrar y a los empujones”, cuenta el vecino, que es comerciante de una pescadería, en Lara y 9 de Julio, quien fue con su hija Prisa, de 19 años, y sus amigos el ‘loco’ Mosquero y Cristian Ramírez hasta la Ciudad de Buenos Aires. “Ella no lo vio jugar, pero lo tiene en sangre, como decimos nosotros”, aclara el boquense sobre el significado que tiene el futbolista con su descendiente.   
Enterado de la noticia mundial contó que “me avisó un amigo por teléfono, llorando. No le entendía, creía que se había muerto su hijo hasta que me dice ‘se murió el Diego’. Así que cerré el negocio, hice unos llamados y salimos. Quería ir a la madrugada, pero se complicó ir”.  
Además, confiesa que no pudo dormir. “Me quebré más que cuando murió mi vieja”, dice en medio de los cánticos que lo rodean.  
“¡Olé, olé, olé, olé, Diego, ¡Diego!”, canta la multitud, que aplaude, agradece y entona, cíclicamente, del otro lado del teléfono celular.

TAPA Aquilano en la multitud
Aquilano, destacando en la multitud, esperando entrar a la Rosada para dar el último adiós a su ídolo (Foto Aguspiluso).


Leandro Barni – [email protected]