
Con una actuación cargada de memoria y emoción, Yamila Cafrune la rompió en el escenario de ¡FAlklore! #2
Leandro Barni
La voz de Yamila Cafrune volvió a enlazar pasado y presente en una participación especialmente emotiva en el programa ¡FAlklore! #2, una de las propuestas más singulares de la escena musical actual, que cruza generaciones, géneros y miradas sobre la música popular argentina, y que es conducido por Mex Urtizberea y Milo J.
Vecina de Cañuelas, la cantante fue parte de una extensa y diversa mesa artística que reunió a figuras, como Abel Pintos, Rubén Rada, Nahuel Pennisi, Nati Pastorutti, Lázaro Caballero, Sergio Galleguillo, Eugenia Quevedo, Juan Quintero, Raúl 'Tilín' Orozco, Agarrate Catalina y Lito Vitale, entre muchos otros artistas.
Cafrune interpretó en vivo una versión profunda y conmovedora de 'Cuando llegue el alba', la zamba de Abel Figueroa y Waldo Belloso que formó parte del repertorio de su padre, Jorge Cafrune. La acompañaron músicos de primer nivel: Lautaro Fernández en guitarra y dirección; Alexis Silva en guitarra; Ale Campos en percusión; Mauro Bravo en bandoneón; y Lito Vitale en teclados. La producción ejecutiva estuvo a cargo del equipo ¡FA!, con dirección creativa de Mex Urtizberea, Milo J, Aldana Ríos, Fabiana Segovia y Nicolás Tolcachier.

Durante el programa, emitido el 23 de diciembre último, Yamila tuvo varias intervenciones que funcionaron como pequeñas clases magistrales sobre el sentido profundo del folclore mientras compartían un almuerzo con una mesa larga. “Para mí el folclore es mi familia y la vida”, dijo, y recordó una escena doméstica que sintetiza esa idea: su hija, todavía en el andador, cantando 'Rubia y morena' en lugar de la canción tradicional 'Arrorró mi Niño'. “Te criás con la idea de que esa es la música normal de tu casa”, explicó, y celebró el espíritu del ciclo televisivo como una forma “genial y nueva” de volver a las raíces y de darle aire fresco al folclore.
El momento más emotivo llegó cuando relató el vínculo personal con la zamba que acababa de cantar. Contó que a los 12 años, en la madrugada del 1° de febrero de 1978, se despertó en Santa Fe Capital al reconocer por la radio la guitarra de su padre. Tras la canción, el locutor anunció que seguían recordando a Jorge Cafrune. “Así me enteré de que había fallecido”, relató. “Si hemos llorado con esta zamba, ahora vamos a llorar un poquito más”, agregó, conmoviendo al estudio.
Cafrune también reflexionó sobre otros ritmos populares, como el chamamé, la chaya o la chacarera, a los que definió no sólo como danzas o canciones, sino como verdaderas formas de vida. Citó una frase de Mercedes Sosa sobre la posible desaparición de los géneros musicales y la resignificó: “El folclore representa todo: la comida, la música, la manera de vivir”. Incluso celebró el cruce generacional con Milo J, a quien definió como folclore desde otro lenguaje, y defendió la idea de que la tradición no está en la forma, sino en la experiencia compartida.


La apuesta del Cine Teatro Cañuelas para cautivar a los más chicos en las vacaciones de invierno

Julio Chávez, previo al estreno de su obra en Cañuelas: “Hay una liberación en los teatros de los pueblos”

Representantes de Cañuelas dejaron su huella en el Pre Ayacucho y proyectan talento rumbo a la Fiesta del Ternero

El INTA advierte por un Niño moderado a fuerte y recomienda anticipar el manejo agrícola-ganadero

Maíz: una campaña 2025/26 que termina con récord de demora y una nueva siembra que prevé que se mantendrá en área

Tras el acuerdo, las exportaciones de carne argentina a Estados Unidos se triplicaron

Cañuelas FC volvió a ganar: definió el partido ante Lamadrid en un tiempo y no se baja de la pelea


